10 Enero 2016
 ¿TODO BIEN?

El modismo cultural “¿todo bien?” se inscribe  en el código actual del saludo. Aparece casi inmediatamente después del inofensivo “¡hola!” y surge presuroso a cazar información adicional de los protagonistas. Así, pasado el primer momento del encuentro involuntario, donde juega el agrado o desagrado al reconocerse, resurge el ejercicio social por averiguar del otro lo máximo posible en sólo pocos minutos. En ese mismo lapsus temporal, los actores  recibirán y exhibirán información personal que califique superioridad evidente sobre el otro. Similar a la coparticipación federal, es mayor lo competido que lo compartido. En ese momento ingresa la aguda pregunta, disfrazada de interés sincero, acerca de si todo está bien. Quien se atreva a responder que sí, con un exitismo similar a haberse ganado los Números de Oro de LA GACETA, apuesta a la mentira por acción u omisión. Si no, sólo le quedaría el clásico “¿o querés que te cuente?” Se trata de responder atenuando los fracasos ocurridos en nuestras vidas, medidos por un modelo perfeccionista. Y las explicaciones que nos solicitan son aquellas en las que partes inconclusas habrían impedido el “todo bien” proclamado. Siempre algo faltará. Nadie hallaría motivos suficientes para premiar a alguien al que no le vaya bien, al mismo tiempo, en el amor, en los negocios, con la familia, en el sexo, en la salud, con la fe, con los amigos, con los emprendimientos, en la convivencia laboral y personal, con los proyectos y un largo etcétera tratando de imaginar un “todo” prolífico y demostrable. Es que la obsesión por un bienestar imposible asegura el malestar eterno. Un ejemplo más donde la palabra “todo”, más que unir, elimina las diferencias y construye prejuicios como la discriminación positiva. Como diría Sherlock Holmes, el disfraz social nunca deja de ser autorretrato. Entonces, ¿todo mal? De ningún modo: estar bien es venir quizá de lo peor y haberlo sobrevivido. Y por supuesto, contarlo como una aventura.

Osvaldo Aiziczon

aiziczon@arnet.com.ar



 VALIJAS 

La carta del lector Juan Carlos Monasterio (28/12/15) ha sido muy clara respecto de las valijas que contenían $ 500 millones y fueron sacadas libremente en pleno día del Banco de Tucumán y trasladadas a la Legislatura. Con la difusión del caso, fueron abiertas diversas causas en la Justicia. LA GACETA se preocupó por seguir la ruta de las citadas valijas que, según algunos Poncio Pilatos manifestaron que los millones eran destinados a “ayudas sociales a personas”. Sin embargo, se pasaron las actuaciones entre los que participaron de esta maniobra y se llegó a la conclusión que ningún juez se anima tomar las causas declarándose incompetente a pesar de que el fiscal federal general Antonio Gómez inició las actuaciones preliminares por supuesto lavado de dinero por lo que la causa pasó al juez federal Daniel Bejas. Nombres y jueces afines al Gobierno son los mismos que, después del fraude electoral declararon a Manzur-Jaldo gobernador y vice de esta vapuleada provincia. A los protagonistas de las reiteradas estafas poco les importa la opinión de la ciudadanía. Se acostumbraron al malevaje que además les proporciona muy buenos dividendos. La corrupción sigue y será, como dijo el lector Monasterio, otro secreto de Estado que el tiempo se encargará de borrar.

Amelia Sansone

ameliasansone17@yahoo.com.ar



 LA BASURA EN AGUILARES

La convivencia de los habitantes de Tucumán con los basurales es motivo de asombro permanente de todas las personas que de otras provincias nos visitan. Se manifiesta públicamente cuando el asombro es de una persona notable como Gabriel Patronelli, entonces el tema sale en los medios, los políticos ensayan excusas absurdas y el ciudadano se siente más impotente al comprobar que lo que debe ser una política pública se diluye con declaraciones inconsistentes. En nuestro país y en el mundo, existen leyes de tratamiento de los residuos urbanos que fijan normas de separación domiciliaria, recolección selectiva, reciclado y venta de esos productos recuperados. Todos sabemos  que el papel, el cartón, el plástico, metales se recuperan y que con las materias orgánicas se producen compostajes que son nutrientes para la agricultura y también se produce biogás. El interior de Tucumán es muy parecido a lo que es la costanera del río Salí.  En Aguilares, la recolección de basura la realiza un empleado municipal que saca las bolsas de los canastos domiciliarios y los amontona en medio de la calle a la espera de un camión recolector. Los perros callejeros son mucho más rápidos y se hacen un festín rompiendo bolsas y desparramando los desperdicios. Como muestra basta ver los terrenos baldíos de Aguilares. Sin duda, el tema tiene solución. Es necesario que los gobernantes tengan la actitud de querer ocuparse del asunto, tengan la humildad de reconocer que necesitan el asesoramiento de profesionales y no de punteros políticos.

Gustavo Sampayo

ingusampayo@arnet.com.ar



 EL RALLY DAKAR

El Dakar no se corre más en África porque destruyeron el medio ambiente y aquí hacen lo mismo. Es un negocio del Gobierno que nos dice que con el turismo se aprovecha y sacan réditos. Nunca sabemos qué hacen con esos dineros porque jamás hablan del destino de los millones que entran. Sólo destruyen cada año con máquinas que contaminan de sustancias tóxicas, aceite, monóxido de carbono y cuantos desechos producen los autos. Dejen a la naturaleza tranquila.

Carlos Rubén Ávila

rubenavila20@gmail.com



 LA CRECIDA DEL RÍO TACANAS

Quiero hacer de pública la desesperante situación del río Tacanas en San Pedro de Colalao. Hace ya más de un año vengo mendigando y peleando con los comisionados rurales de la villa para que pongan gente de la comuna a trabajar en el río. En la última crecida grande que hubo en marzo pasado el río comió toda la barranca y quedaron casas de familias a sólo cuatro metros de este, entre ellas mi vivienda. Durante todo el año 2015, presenté notas tras notas firmadas por todos los vecinos de la zona en la comuna de San Pedro y en la Dirección Provincial del Agua; nunca recibí respuesta de nadie. Con el cambio de gobierno, también presenté notas. Lo invité al comisionado rural a caminar por la zona más afectada, él registró la dimensión del peligro, que podía causar una nueva crecida del Tacanas. Me dijo que no podían hacer nada porque no cuentan con las máquinas necesarias y las personas para trabajar. Hablé con el vicegobernador, me contestó que estaban trabajando en los programas Pre lluvia ... El hecho es que el viernes el río volvió a crecer y a comer la barranca nuevamente. Estaba con mis hijos de 6 y 8 años, tenía que estar dispuesta a abandonar la casa. Siento vergüenza por las personas que tenemos al frente de la provincia, cuando salen a hablar todo lo que supuestamente hacen y cuando los necesitás, no cuentan con las máquinas y las personas para los trabajos. La villa veraniega de San Pedro de Colalao realmente da asco por el basural en que se ha convertido.

Natalia Albarracín

natpatricia@hotmail.com



 INUNDACIONES

Hace muchos años vengo hablando sobre las historias repetidas que se dan en la convivencia y otras. El viernes veía una nota de un canal de nuestra provincia donde entrevistaban a un señor de uno de los tantos barrios inundados y decía: “espero que se hagan presente ahora como lo hicieron cuando necesitaban los votos”. Sentí una rara sensación, mezcla de engaños, utilitarismo, etcétera, y me identifiqué con la impotencia, igual a la que años atrás nuestra generación sufrió. Hace un año atrás, un meteorólogo muy reconocido pronosticó los cambios climáticos; claro está, era plena campaña proselitista. También escuché decir a un ministro: “estamos trabajando para solucionar el problema”. Pregunto: ¿cuál es el estilo, sentido y aplicación de la prevención? ¿Son acaso nuevos estos problemas? Señores mano en pecho, dedo índice en la cabeza, no pueden insultar la inteligencia del ciudadano. Están allí porque el pueblo confió y sus remuneraciones son mayores que las de cualquier jubilado. La gente necesita obras, soluciones distintas a las que declamaron en la década ganada. Principio de honestidad: no mentirse a uno mismo, para no mentir a los demás. Revisen cualquier archivo y verán que son problemas viejos sin solución alguna. Como muestra veamos el canal del Camino del Perú.

Sergio Estrade

sergioestrade@hotmail.com


 EL FISCAL DE LA PATRIA

Es útil y regocijante evocar estas vidas ejemplares que fortalecen nuestros ideales y vigorizan nuestro espíritu, recordando que este país era un vivero de grandes hombres. Hoy, necesitamos recurrir a estas reservas sagradas para saldar el espantoso déficit moral de la actualidad. El 5 de enero se cumplieron 76 años de su trágica desaparición. La figura de Lisandro de la Torre emerge en la historia como una tempestad en consonancia con las violentas pasiones que suscitó. De sus ancestros, oriundos de Castilla, heredó su enjundia cervantina y como el manchego tuvo que luchar contra los molinos de viento. Este gran demócrata no fue electoralmente el favorito del pueblo; influyó en ello el que diera preferencia en su acción parlamentaria a las cuestiones institucionales, económicas y financieras, sobre las electorales y meramente políticas. Así como amaba la democracia, odiaba la demagogia. En 1935, para honra y prez del parlamento en el Senado de la Nación, su “Yo acuso” fue la interpretación más resonante y más tremenda contra un régimen, revelando una estructura colonialista y desnudando el proceder de una oligarquía cómplice y beneficiaria de la expoliación de su propia patria. Este enjuiciamiento de una época y un sistema, subordinó nuestra economía y el interés del país en beneficio exclusivo de espurios intereses extranjeros y de una minúscula minoría nativa. Esta denuncia y defensa del problema ganadero le valió el mote de “Fiscal de la patria”. Venía de las fraguas de Alem y Del Valle, cuyos carbones encendidos absorbió. Se asemejó a Catón por la austeridad de sus principios. Siglos antes, el historiador griego Plutarco habría contado la vida de De la Torre, cuya vida paralela sería la de Del Valle. Su labor y actuación parlamentaria fueron memorables; sus discursos magistrales contra ilustres adversarios recordaban a Demóstenes y Cicerón. El musgo, como el paso del tiempo arrojan sobre las lápidas de nuestros pro hombres la dura ley del olvido. Exhumar el río del olvido, en el Leteo, como lo llaman los poetas, la memoria y estatura cívica de este gran republicano. Las flores de Pinas y la de los balcones de Esmeralda 22 se agostaron ante su trágica muerte. Hay cosas que sin haberla experimentado, no pueden comprenderse ni juzgarse. Bastará con decir que los sufrimientos morales pesan más que los sufrimientos físicos. En la leyenda árabe, las flores todas del huerto languidecieron de súbito ante la desaparición de la virginal jardinera que las plantara.

Alfonso Giacobbe

24 de Septiembre 290

San Miguel de Tucumán


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