“Gallito” Gutiérrez ganó por 10 votos y anunció un ajuste en la comuna

Denunciará a las mujeres que quemaron cubiertas frente a la casa de su madre. Afirmó: “en el cuarto oscuro pasaron cosas raras”.

25 Sep 2015
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LAS CENIZAS DE LA PROTESTA. Frente a la casa de la comisionada rural saliente, Angélica Manzanedo, hubo quema de cubiertas y una gresca el miércoles. LA GACETA

Gobernador Garmendia es uno de esos pueblos en los que todavía todos se saludan. El viento que sopla por los cañaverales y las plantaciones de soja lleva el aroma de la paz del campo. Pero el miércoles el aire se enrareció. Apareció un humo negro. Las gomas quemadas frente a la casa de la saliente comisionada rural, Angélica Manzanedo de Gutiérrez (FpV), hacían que no se pudiera respirar. Hubo fuego, gritos, forcejeos. Llegó la Policía. Siguió el fuego, siguieron los gritos, siguieron los forcejeos.

Quienes protestaban eran unas 20 mujeres, a las que se les sumaron un par de hombres. Muchas de ellas habían trabajado para el candidato del acople oficialista Acción Regional, Marcelo Salazar, en las elecciones del 23 de agosto. El dirigente jaldista perdió en las urnas por 10 votos con el también oficialista José Gutiérrez, postulante del FpV. Aquel miércoles a la mañana, horas antes del escrache a la casa de su madre, “Gallito” había hablado como comisionado rural electo en la radio del pueblo. Anunció recortes en los subsidios y en una cooperativa de trabajo de la comuna. Según Silvina Brandán (38 años, dos hijos), Verónica Paz (26 años, tres hijos) y Érika Coronel (21 años), ellas y otras vecinas decidieron quemar gomas porque Gutiérrez las dejará sin “ayuda social”. “Nos deja tiradas en la calle porque hemos votado a Salazar”, aseguró Paz. Sus compañeras de reclamo asintieron con la cabeza.

En diálogo con LA GACETA, “Gallito” dio otra versión. Afirmó que las mujeres arrojaron bombas molotov en la casa de su madre. Anunció que hoy su abogado, Luis Elizalde, las demandará en la sede penal de Tribunales. Denunciará además a Salazar. “Él fue el instigador”, sostuvo Gutiérrez, actual legislador y vicepresidente del bloque oficialista Tucumán Crece. Explicó también la delicada situación de la comuna, y admitió que deberá hacer un ajuste en las finanzas.

“Lo que yo dije por radio ese día fue que las ayudas económicas que se daban, de ahora en más, se van a empezar a entregar de acuerdo al monto del aprestamiento (sic) que le gire el Ministerio del Interior a la comuna”, relató “Gallito”. Detalló que esos fondos son “para gastos de funcionamiento”, pero ante la falta de empleo real en Garmendia, se otorgan subsidios para cubrir gastos de salud, de traslado y hasta de alimentación de vecinos. “(La gestión de mi madre) venía recibiendo $ 87.000 de aprestamiento y yo ponía de mis gastos sociales -recursos que percibe como legislador- unos $ 26.000. Así llegábamos a unos $ 110.000 o $ 115.000. Ahora lo que llegaría por aprestamiento a la comuna serían $ 67.000. Y a mí las elecciones me han llevado a quedar prácticamente sin dinero... tuve que pagarles a quienes trabajaron en todos los departamentos, porque de otra forma la lista oficial no iba a conseguir la séptima banca a legislador por el Este (su hijo, José Leoncio Gutiérrez, resultó electo en ese lugar). Entonces, lo tendremos que hacer es reducir la lista de la ayuda social”, argumentó Gutiérrez.

Dos versiones

Gobernador Garmendia está a unos 90 kilómetros de la Capital, cerca del límite con Santiago del Estero. No se ven empresas ni comercios en el poblado, que tiene unos 7.000 habitantes. Según Gutiérrez, unas 600 familias dependen de la comuna. Otras 1.000 personas reciben pensiones de programas nacionales. “Muchos de los que atacaron la casa de mi madre tienen a los padres trabajando en la comuna”, afirmó “Gallito”. Las mujeres que estuvieron en la protesta dieron un relato diferente.

“Desde hace siete años que vengo trabajando para la delegada (Manzanedo de Gutiérrez), barriendo las calles”, relató Brandán, acompañada por Paz y Coronel, a la puerta de su pequeña vivienda. Agregó que el miércoles estaban frente a la casa de la madre de “Gallito” esperando que les dijeran si iban a cobrar la ayuda económica (en promedio, unos $ 500). “La señora salió con una lista y dijo a quiénes le iban a pagar y a quiénes no. Yo lo único que pedía era que me explique por qué me sacaba el subsidio. Sólo me queda la Asignación Universal. ¿Qué les doy de comer a mis hijos? Yo, futuro para mí, no veo. Y mucho menos para las dos criaturas que tengo”, sostuvo Brandán.

Si bien ella no trabajó para Salazar en las últimas elecciones, sus vecinas Paz y Coronel sí participaron en la campaña. “Sospechábamos que no íbamos a cobrar”, afirmó la primera de ellas.

Las mujeres aseguraron que fueron golpeadas por laderos de Gutiérrez, y aportaron un video de los incidentes. Sin embargo, Mirtha Zelaya, quien vive junto a la casa de la actual delegada, negó esa versión y defendió al comisionado electo. “Él es muy bueno. Siempre resuelve las cosas. Pero hay gente que quiere todo ya mismo, y no se puede siempre”, expresó.

Según “Gallito”, la solución del conflicto depende de la Provincia. “Esta vez hubo un recorte de $ 20.000. Tuvimos que achicar las ayudas económicas”, añadió el referente peronista en el Este.

El escrutinio definitivo dio por ganador a Gutiérrez en la comuna: 1.421 personas (47,29% del padrón del pueblo) lo eligieron para que suceda a su madre. Salazar, su ex jefe de Administración y actual rival político, obtuvo 1.411 votos (46,96). Entre los cinco candidatos restantes sumaron el 3,86%.

Tal es la polarización en el pueblo que Gutiérrez y Salazar dudan de la legitimidad de los sufragios obtenidos por el otro. “En el cuarto oscuro pasaron cosas raras”, afirmó “Gallito”. Su ex funcionario lo acusó de haber fraguado domicilios. “Trajeron 300 personas de otros lados a votar en colectivo”, afirmó Salazar. En Gobernador Garmendia, desde el 23 de agosto, el aire está enrarecido.

José Gutiérrez (FpV)

“La elección se gana o se pierde por un voto” 

José “Gallito” Gutiérrez es vicepresidente del bloque oficialista de la Legislatura. Sin chances de “re-re”, se presentó para comisionado rural de Garmendia, su pueblo natal, cargo que ya ocupó en varias ocasiones desde 1983. Le ganó por 10 votos a su ex asesor, Marcelo Salazar, y así sucederá a su madre, Angélica Manzanedo. “Gallito” valoró su desempeño electoral, y remarcó que ese trabajo le permitió sumar votos a la lista oficial de legisladores para el Este: con ello, su hijo Leoncio Gutiérrez ocupará una banca en el cuerpo colegiado. Si bien dijo que hubo “cosas raras en el cuarto oscuro”, afirmó que no pensaba denunciarlo. “Las elecciones se ganan o se pierden por un voto. La escuela secundaria, los 500 módulos, todo lo que hicimos fue valorado”, dijo.

Marcelo Salazar (AR)

“Hay una persecución hacia los compañeros” 

Durante 12 años, Marcelo Salazar fue jefe de Administración de la comuna de Garmendia, bajo el mando político de José “Gallito” Gutiérrez. En estas elecciones el peronista se lanzó por su cuenta, mediante un acople del partido Acción Regional (AR), aliado clave del Frente para la Victoria que conduce el monterizo Juan Ruiz Olivares. Salazar sin embargo se definió como un dirigente “del vicegobernador electo” Osvaldo Jaldo. “Perdimos, pero lo más importante era aportarle a la fórmula Juan Manzur-Jaldo”, dijo. Luego, responsabilizó a “Gallito” por los conflictos sociales en el pueblo. “Estas situaciones se dan por el mal manejo de estos años. Creo que hay una persecución hacia los compañeros que estuvieron conmigo”, afirmó el oficialista.


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