Hacia el Mundial

Gonzalo Navarro se prepara para cumplir su sueño en la máxima cita juvenil.

PEQUEÑO. Cuando representó a Brasil. la gaceta / foto de diego aráoz PEQUEÑO. Cuando representó a Brasil. la gaceta / foto de diego aráoz
23 Agosto 2015
La crisis de 2001 golpeó a los Navarro. “Mis ‘viejos’ quedaron sin trabajo, mis abuelos perdieron plata en el banco. Fue una época muy fea”, recordó Gonzalo Navarro. Lejos quedaron esos seis años que tenía y ahora con 20, la vida le enseñó que puede reflexionar de otra manera y que, por más que no haya sido un buen momento, no hay que olvidarlo. “Siempre lo recordamos. Hay muchas cosas positivas: volvimos con un idioma y una cultura más. No le vemos el lado negativo. Es más, aprendí karate”, reconoce con los ojos bien abiertos.

Nada hacía pensar que para él la aventura brasileña, como él la calificó, significaría tanto en su vida. Por aquella experiencia es que la concentración máxima de su mente está en el sueño de ser campeón mundial de karate. “Quiero lograrlo. Desde enero estoy con una preparación en la parte alimentaria, física y táctica; todo para el Mundial”, remarcó.

Será su tercera incursión mundialista. El karateca piensa que en la ciudad de Jakarta, Indonesia, cumplirá su anhelo. “Siento que la medalla no se me escapará”, reveló. Navarro basa su confianza en que el apoyo profesional en las distintas áreas fue lo que cambió con respecto a las citas anteriores.

El roce competitivo también fue diferente, ya que las giras con la selección argentina fueron varias y de buen nivel. “Con el apoyo que recibimos del Enard y de la Secretaría de Deportes, hay posibilidad de viajar por todo el mundo”, destacó.

Navarro les sacó provecho a los viajes y, hasta el momento, conquistó seis medallas fuera del país. Entre Canadá, Chile y Nicaragua conquistó cuatro preseas y cuando cruzó el Viejo Continente, en Croacia, ganó una medalla de plata, un logro inédito para el karate argentino en una Copa del Mundo Juvenil. Fue ahí que pudo tomar nota de los representantes de las naciones más fuertes que deberá enfrentar. “El favorito es un francés. Después el de Egipto, el Turquía y el Croacia”, dijo, dando la lista que repasa y repasa todos los días.

La fuerza del karate siempre le ganó a todo lo que se cruzó en la vida de Gonzalo. Cuando en Brasil sus padres lo mandaron a elegir un deporte apareció el taekwondo. “Karate no había cerca de mi casa y me dijeron que haga taekwondo porque era algo parecido, pero no me gustó. No conocía ni uno ni otro, pero con sólo entrar al dojo de karate, todo el aspecto japonés del sensei, el respeto de los alumnos... todo eso me gustó mucho”, recordó.

Tras nueve años en la ciudad brasileña de Cascabel, los Navarro pegaron la vuelta porque la situación mejoró y los afectos hacían falta. No fue fácil porque Navarro tuvo que aprender a escribir en español y adaptarse al nuevo estilo de karate,; sin embargo el estudiante de Ingeniería Industrial logró una buena adaptación.

Hasta tuvo tiempo de saborear la fama que le dio el reality show “Talento Argentino” en el que mostró la misma agilidad del karate en el baile, pero la pasión no era tan intensa. “Puse los pies en la tierra. ‘¿Qué quiero?’, me pregunté. ‘No puedo hacer todo’, me dije. Lo que realmente hago con el corazón y amo, es el karate. Y eso es lo que hago y nunca más volví a bailar”, dijo convencido el karateca que sueña con ser el mejor del mundo.

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