EL ÚLTIMO CAPÍTULO. Romero sufre luego de lesionarse la mano. imagen de video

El deporte profesional requiere una concentración máxima. Mantenerla es un trabajo complejo que requiere autocontrol y muchas veces el más mínimo desequilibrio emocional puede derivar en la máxima frustración para un atleta. Andrés Romero se desequilibró y lo pagó muy caro: la ira por un mal rendimiento en dos hoyos hizo que golpeara un cartel indicador provocándose una seria lesión en la mano hábil. Primero le costó el retiro del torneo PGA que se jugó en Nevada. Después, perdió su membresía en la elite y jugará en un circuito inferior la próxima temporada. Las penas máximas se aplican sin titubeos en los deportes con el objetivo de que el “Club de la ira” tenga la menor cantidad de “socios” posibles. Además de “Pigu”, otros deportistas de punta se “asociaron” sin medir las consecuencias de las conductas antideportivas.
Serena Williams
Deporte: Tenis.
Descalificación: insulto a una jueza de línea.
Competencia: Abierto de Estados Unidos 2009.
Sanción: un punto de penalización con el que perdió el partido, 10.000 dólares de multa y 500 más por haber tirado la raqueta en el primer set. Quedó bajo observación en los majors de 2010 y 2011.
Es bueno poner en conocimiento qué tan grave puede ser para un tenista escuchar el fallo de “foot foul” por parte de un juez de silla. La falta de pie es poco habitual en el tenis y cometerla genera gran frustración porque el único golpe que depende íntegramente del jugador es justamente el saque, por lo tanto, el dominio del juego es absoluto. La falta de pie puede sancionarse tanto en el primero como en el segundo saque. No es para justificar la reacción de Serena Williams por la cual perdió la semifinal del Us Open 2009 ante la belga Kim Cljisters, pero vale contextualizar el estallido de ira. Estadio más importante y con mayor capacidad del mundo, en desventaja en set, servicio a favor pero marcador en contra 15-30 y fallo de “foot fool” en el segundo saque. Hay que detenerse en este detalle: segundo saque.
En la mayoría de los tenistas el segundo saque es ejecutado con más cuidado que cualquier otro golpe para no errarlo y evitar darle al rival un punto en el que no haya hecho ningún desgaste. La falta de pie es imperdonable, pero cualquier tipo de reproche debe ser autoinfligido. Ni por asomo Williams se lo reprochó así misma y sí lo hizo con palabras agresivas a la jueza de línea que nada tuvo que ver con la descordinación e imprecisión que llevó a la estadounidense al error.
“Te voy a matar”, le dijo Williams a la jueza de línea. Los organizadores del abierto estadounidense consideraron que el exabrupto verbal era suficiente para aplicarle la pena máxima que establece el Gran Slam.
Ariel Ortega
Deporte: Fútbol.
Descalificación: golpe con la cabeza sobre el mentón del arquero del seleccionado rival.
Competencia: Mundial de Francia 1998, Marsella.
Sanción: tarjeta roja. Luego el Comité de Disciplina de la FIFA lo sancionó con tres partidos, pena que cumplió en la Copa América 1999.
Es una de las postales más tristes de la selección argentina en un Mundial. En dos minutos el mundo se vino abajo para el equipo que dirigía Daniel Alberto Passarella. Argentina estaba mínimamente mejor que Holanda en el empate en uno por los cuartos de final del torneo hasta el minuto 87. Muchos calificaron a ese instante como el más irresponsable de un jugador vistiendo la camiseta argentina. El protagonista fue Ariel Arnaldo Ortega.
El jujeño, tras simular una aparatosa caída entrando raudamente al área holandesa, recibió un enérgico, quizás no adecuado, reclamo del arquero Edwin van der Sar que desató la ira del “Burrito” que terminó en una burrada. Ortega, que todavía estaba en el piso, se levantó agrediendo al holandés con un cabezazo. El metro setenta de Ortega “encajó” perfecto: no tuvo que hacer demasiado esfuerzo para que el mentón de Van der Sar, que mide 20 centímetros más, recibiera el impacto que, por cómo se tiró, pareció un golpe de nocaut. Argentina sintió la expulsión porque hasta ese momento era Holanda la que estaba en desventaja numérica, desde el minuto 77. Además, Ortega estaba en gran nivel y llegar hasta la semifinal no era imposible. En el minuto 89, cuando ya todo parecía insólito, llegó un cambio de perfil, también en la línea de situaciones sorprendentes, del defensor Frank de Boer que recorrió casi todo el campo de izquierda a derecha y cayó en los pies de Dennis Bergkamp para una magistral definición de derecha a tres dedos con un Roberto Ayala como espectador de lujo. Holanda ganó 2 a 1 y Argentina se volvió a casa.
Michael Gerard “Mike” Tyson
Deporte: Boxeo.
Descalificación: mordió las orejas de su rival.
Competencia: revancha por el título mundial Pesado del Consejo Mundial y Asociación Mundial de Boxeo.
Sanción: pierde por descalificación al finalizar el tercer round, multado con 3 millones de dólares y su licencia fue suspendida temporalmente.
Cuando Mike Tyson le mordió la oreja a Evander Holyfield en 1997 fue otro hecho que se sumó al tormentoso prontuario del letal peso pesado. Hasta ese año el estadounidense ya había cumplido su condena en la cárcel por violación, volvió a ser campeón del mundo y rápidamente dejó de serlo. Tyson exigió una revancha por su derrota en la pelea unificatoria en la que había sido noqueado por Holyfield en noviembre de 1996.
Según su equipo de trabajo, Holyfield no había sido leal con su estilo de pelea y alegaron que abusó de los cabezazos. El 28 de junio del año siguiente en el MGM Grand de Las Vegas volvieron a pelear. El tercer round pasó a la historia del deporte de los puños con muchos calificativos: desde bochornoso hasta pintoresco. Cualquiera sea la interpretación, el episodio se ajustó al estilo de vida y de carrera profesional de uno de los personajes más extraños que tuvo el deporte internacional. En ese asalto Tyson mordió las dos orejas del campeón vigente. Las advertencias del árbitro Mills Lane se sucedían, pero “Mike” las escuchaba sin hacer caso.
Las dos agresiones fueron visibles y lo condenaron. El round finalizó y la decisión, con algunos minutos de demora que dio espacio para otro show lamentable de corridas y bravuconadas en un ring atestado de gente, fue la descalificación. La evidencia física terminó de sentenciar la conducta antideportiva de Tyson: los dos centímetros del lóbulo de la oreja derecha de Holyfield fueron encontrados en el ring.
David Nalbandian
Deporte: Tenis.
Descalificación: pateó el cajón protector de un juez de línea causándole un corte en la tibia izquierda.
Competencia: torneo ATP 250 de Queen’s, Inglaterra.
Sanción: fue descalificado perdiendo el partido, multado con 10.000 euros y le retiraron los puntos y el premio que había ganado en el torneo.
Si se intenta buscar un modo de justificar una reacción agresiva entre los ejemplos de violencia protagonizado por deportistas, el de David Nalbandian puede tener un asterisco. Sucede que objetivamente el cordobés no tuvo intención de causar daño a un tercero, pero aun así sigue siendo injustificable su descarga violenta.
Nalbandian jugaba la final del torneo de Queen’s en la elegantísima y refinada Inglaterra. Con el marcador a su favor (7-6 -7/3- y 3-4) el cordobés llegó exigido a una pelota y su enojo fue a parar a una de las maderas del cajón protector que se encuentra alrededor de los pies de los jueces de línea. El puntapié fue con una tremenda potencia: las tres maderas del protector quedaron desparramadas en el césped. Una de ellas impactó en la pierna izquierda del juez que custodiaba con sus ojos la línea de base. Ya la acción había sido lamentablemente impactante.
Fue aún más la conmoción cuando Andrew McDougall se subió el pantalón y su tibia sangraba por un corte. No había mucho que evaluar y Nalbandian recibió la descalificación por un acto que dejó en claro la importancia del autocontrol que requiere el alto rendimiento y el deporte profesional. Después de ese episodio que sucedió en junio de 2012, el unquillense, finalista en Wimbledon 2002 y campeón de la Copa de Maestros 2005, jugó 10 torneos más: perdió en seis primeras rondas, tres veces en segunda y llegó a una final antes de anunciar su retiro.
Zinedine Zidane
Deporte: Fútbol.
Descalificación: cabezazo en el pecho a un rival.
Competencia: Mundial de Alemania 2006, Berlín.
Sanción: tarjeta roja y una multa de 7.500 francos suizos determinada por la FIFA, como era su último partido el jugador ofreció hacer trabajos comunitarios.
“Prefiero a la p... de tu hermana”. Esa fue la frase que desató la ira del francés Zinedine Zidane. No puede haber sentido otra cosa más que ira para propinarle un furibundo cabezazo en el pecho al italiano Marco Materazzi. Ira en su estado más puro. El capitán francés dejó una enorme mancha en su carrera ejemplar debido a la expulsión que sufrió a 10 minutos de que terminara la final de un Mundial. Zidane había decidido además que fuera el último partido oficial y lo terminó ¡expulsado!
Más tarde, el galo reconoció el terrible error cometido, pero buscó algo de entendimiento del afuera justificándose con lo agresivo del insulto de Materazzi. “Basta de condenar siempre la reacción”, pidió Zidane que recibió la máxima pena reglamentaria por decisión del árbitro argentino Horacio Elizondo.
Tiempo después, además del cabezazo, el insulto también fue juzgado por lo que Materazzi debió pagar 5.000 francos suizos y se perdió dos partidos internacionales con la selección italiana.
Al año siguiente el defensor italiano contó como fue el episodio que desencajó las emociones de Zidane que jugó sin ningún altercado el Calcio Italiano en Juventus entre 1996 y 2001. “Agarré la camiseta de Zidane durante algunos segundos y él se volvió hacia mí, me habló burlándose, me miró con arrogancia de arriba abajo y me preguntó si quería su camiseta y le respondí con un insulto: prefiero a la p... de tu hermana”, declaró Materazzi a la revista italiana “TV Sorrisi e Canzoni”.








