“No podemos creer que Emerson nos dejó”, repetían en León Rougés

“No podemos creer que Emerson nos dejó”, repetían en León Rougés

Dolor entre los vecinos del adolescente.

LA CASA DE EMERSON. Los vecinos se acercaron para corroborar la noticia. la gaceta / foto de osvado ripoll LA CASA DE EMERSON. Los vecinos se acercaron para corroborar la noticia. la gaceta / foto de osvado ripoll
07 Agosto 2015
CONCEPCIÓN.- En el pueblo de León Rougés la muerte de Emerson Alfredo Cárdenas (17 años) golpeó duro a los vecinos, especialmente a los más jóvenes. La noticia se propagó a media mañana y enseguida la gente corrió hacia el frente de la casa del muchacho, ubicada en Cazadores de Necochea al 200.

Numerosos, incrédulos hasta ese momento de lo que habían escuchado por las radios, se dieron ahí con escenas que confirmaban la desgracia: llantos desgarradores de los parientes y lágrimas de angustia de sus amigos, que se abrazaban en silencio, como tratando de juntar fuerza para soportar el dolor.

“No lo podemos creer que Emerson nos dejó. Era un muy buen chico. Jugaba al hockey sobre césped, integraba el club de fútbol de Santa Rosa y también otro de voley de Monteros. Como amigo era irreprochable”, dijo Nancy, una joven del lugar. “Siempre que pasaba me decía tío, con cariño. SÓlo se lo veía salir para ir a la escuela o a practicar algún deporte. Nadie puede hablar nada malo de él. Era como pocos”, comentó Aldo Omar Poli, vecino de Emerson.

“Sólo nos queda acompañar y rezar por la familia, para que tenga la fuerza suficiente y pueda soportar esta semejante pérdida”, agregó. El viaje de fin de curso a Bariloche fue su sueño y doña Clarisa Romano (madre de Emerson) y sus hermanos lo ayudaron a que lo cumpliera. El sábado 25 de Julio se fue muy féliz.

“Él me habló ayer a la mañana antes de salir de regreso desde Bariloche. Me comentó que la habían pasado bien con los chicos y que la empresa hasta ese momento estaba cumpliendo con lo que había estipulado en el contrato del servicio”, contó Liliana Cárdenas, una de sus hermanas. Y mostró fotos que había subido a facebook y que se lo veía sonriente, en medio de la nieve, con sus compañeros.

Clarisa le transmitió su satisfacción y de toda la familia por los lindos momentos que estaba disfrutando. Le dijo que se lo merecía por lo bueno que era. La madre no imaginó que estas palabras se transformarían en una despedida.

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