04 Agosto 2015 Seguir en 

El presidente de la Federación Tucumana de Voley (FTV), José Luis Mendoza, sigue sorprendido y feliz. El directivo se asombró por el anuncio que realizó hace un par de días el presidente subrogante de la Legislatura de Tucumán, Regino Amado. “Lo único que nos aclararon es que las hectáreas son tres, pero se dividen de la siguiente manera: una para el voley y dos para el hockey”, afirmó con alivio Mendoza.
La calma que volvió al dirigente tiene que ver con que las extensiones para implementar las ideas que tiene la FTV caben en menos de tres hectáreas. Las razones son obvias: construir una o más canchas de voley requiere, a diferencia del hockey, menos espacio por las dimensiones del campo de juego.
“Necesitamos una cancha propia, una sede y un albergue”, explicó, enumerando algunas de las necesidades. La sede es una cuenta pendiente que la dirigencia tiene con la familia del voley.
Ese fue el motivo por el que un jugador (Juan Valenzuela, de Instituto Pellegrini) reclamó con total diplomacia un edificio propio en la ceremonia de cierre de temporada en 2014.
“Considero que a todas las Federaciones de la provincia les hacen falta estas cosas. A nosotros con una hectárea nos alcanza”, reconoció Mendoza.
Con respecto al proyecto que implementarán en los predios que serán cedidos en Campo Norte, Mendoza “jugó” un poquito con el misterio. “Hay un bosquejo de necesidades administrativas y deportivas, pero no quiero dar detalles”, respondió el también árbitro nacional.
Si bien todavía la cuestión debe ser tratada en la Legislatura, estimó que el anuncio se materializará muy pronto. Precisamente, la FTV cumple 65 años este mes, así que ya tienen un regalo, pero que los pondrá a trabajar arduamente. “No nos indicaron fecha todavía, pero estamos haciendo contactos y gente del voley se acercó a preguntar en qué podrán colaborar”, afirmó Mendoza.
La calma que volvió al dirigente tiene que ver con que las extensiones para implementar las ideas que tiene la FTV caben en menos de tres hectáreas. Las razones son obvias: construir una o más canchas de voley requiere, a diferencia del hockey, menos espacio por las dimensiones del campo de juego.
“Necesitamos una cancha propia, una sede y un albergue”, explicó, enumerando algunas de las necesidades. La sede es una cuenta pendiente que la dirigencia tiene con la familia del voley.
Ese fue el motivo por el que un jugador (Juan Valenzuela, de Instituto Pellegrini) reclamó con total diplomacia un edificio propio en la ceremonia de cierre de temporada en 2014.
“Considero que a todas las Federaciones de la provincia les hacen falta estas cosas. A nosotros con una hectárea nos alcanza”, reconoció Mendoza.
Con respecto al proyecto que implementarán en los predios que serán cedidos en Campo Norte, Mendoza “jugó” un poquito con el misterio. “Hay un bosquejo de necesidades administrativas y deportivas, pero no quiero dar detalles”, respondió el también árbitro nacional.
Si bien todavía la cuestión debe ser tratada en la Legislatura, estimó que el anuncio se materializará muy pronto. Precisamente, la FTV cumple 65 años este mes, así que ya tienen un regalo, pero que los pondrá a trabajar arduamente. “No nos indicaron fecha todavía, pero estamos haciendo contactos y gente del voley se acercó a preguntar en qué podrán colaborar”, afirmó Mendoza.







