“Hay celdas en las que tienen que turnarse para dormir porque no entran todos acostados”

La fiscala Adriana Giannoni, una de las denunciantes por la crisis carcelaria, aseguró que en las inspecciones que realizan detectan graves casos de hacinamiento en calabozos. “Hicimos presentaciones y no hubo respuestas”, afirmó. Apremios y corrupción policial

05 Jul 2015
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ADRIANA GIANNONI / ARCHIVO LA GACETA

“Todos los años presentamos notas denunciando la situación de los presos en las comisarías. Contestaron que estaban construyendo nuevas alcaidías, que ya lo iban a resolver, pero la realidad es que en los hechos no hubo respuestas. Ahora hicimos un planteo puntual al Poder Ejecutivo, que tendrá que dar una solución a través del requerimiento de la Corte. En la audiencia tendrán que dar explicaciones y brindar las soluciones que hagan falta”, manifestó la fiscala Adriana Giannoni, quien junto al fiscal Diego López Ávila presentó un hábeas corpus correctivo colectivo en contra del Gobierno por el alojamiento de presos en dependencias policiales.

Giannoni recordó que en septiembre de 2012 había comunicado al entonces ministro Fiscal Luis De Mitri que en los calabozos de las comisarías estaban alojados presos que tenían orden de traslado al penal de Villa Urquiza. Las presentaciones se repitieron en enero y marzo de 2013 y en marzo de 2014.

La denuncia de los fiscales fue presentada el lunes pasado luego de la muerte, durante un motín, de dos detenidos que estaban alojados en la Brigada de Investigaciones Norte. En el hábeas corpus, los denunciantes remarcaron que los presos no estaban en el penal de Villa Urquiza por “falta de cupos”.

“Se encuentran alojados de 15 a 25 personas en una habitación que posiblemente está preparada para una cantidad significativamente menor”, se describe en el hábeas corpus. “Este hecho no es metafórico. Hay celdas en las que tienen que turnarse para dormir porque no entran todos acostados”, explicó Giannoni.

Parte de esas descripciones están asentados en varios expedientes judiciales que los fiscales exhibirán durante la audiencia que convocó la Corte Suprema de Justicia para el 14 de julio. “¿Por qué a pesar de todas las presentaciones a nadie le importa, si está en juego no solamente la dignidad del preso, sino que están en juego otras cosas que involucran a todos los ciudadanos?”, preguntó la fiscala.

Giannoni manifestó que la permanencia de presos en las comisarías da lugar a apremios ilegales (torturas, vejaciones y maltratos de la autoridad) y a la corrupción policial. Como ejemplo, citó el caso de Manuel Maltés, quien estaba detenido en la Dirección General de Investigaciones cuando cometió un robo en un country, según se determinó por sus huellas dactilares. “Le abrieron la puerta de la celda para que fuera a robar y volviera”, sentenció Giannoni.

Los presos que se encuentran alojados en el penal de Villa Urquiza tienen médicos, baños y comida. “En las comisarías deben llevarles los familiares. El preso que no tiene nada vive de la dádiva, de la comida que le puede convidar un compañero. A ese preso, al que nadie le da nada, es al que mandan a robar. El tema es mucho más complejo. Los riesgos de evasión por las pésimas condiciones edilicias o por los traslados son grandes. Corren riesgos los policías a cargo de su detención y los vecinos de las comisarías. Esto tiene que tener una solución definitiva”, afirmó la fiscala.

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