El G7 debatió la exclusión de Rusia y la crisis en Ucrania - LA GACETA Tucumán

El G7 debatió la exclusión de Rusia y la crisis en Ucrania

El mensaje es inflexible: la sanción sigue hasta que Moscú respete la soberanía ucraniana Merkel, la anfitriona del encuentro, junto con Obama, pidieron a la UE que se mantenga “unida” sobre el castigo a Moscú.

08 Jun 2015
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ELMAU, Alemania.- Vladimir Putin fue excluido del G8 tras la anexión de Crimea el año pasado, pero el presidente ruso y la crisis en Ucrania estuvieron bien presentes en el primer día de la cumbre del grupo que comenzó ayer en el sur de Alemania.

Y el mensaje que salió del palacio de Elmau, donde se reúnen los líderes de siete de las naciones más ricas del mundo (G7), fue por el momento inflexible: la política de sanciones continuará hasta que Moscú respete la soberanía territorial de Ucrania.

“Si alguien quiere abrir la discusión sobre cambios en el régimen de sanciones, entonces será una discusión sobre su endurecimiento”, alertó el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, al inicio de la cumbre.

Casi al mismo tiempo, la canciller alemana y anfitriona del evento, Angela Merkel, discutía también sobre la situación en Ucrania y la postura ante Rusia en una reunión bilateral a puerta cerrada con el presidente estadounidense, Barack Obama.

Ambos acordaron continuar con las sanciones “hasta que Rusia respete por completo los acuerdos de Minsk y la soberanía de Ucrania”, informó la Casa Blanca tras la reunión.

En su discurso durante la pintoresca recepción con cervezas y salchichas que le organizó Merkel, Obama agradeció “la amistad y el liderazgo” de la canciller ante una serie de retos globales, entre los que mencionó “la agresión rusa en Ucrania”.

Tusk, Merkel y Obama no fueron una excepción. El premier británico, David Cameron, pidió “garantizar que Europa siga unida” en el tema de sanciones. Y tanto el japonés Shinzo Abe como el canadiense Stephen Harper pasaron por Kiev antes de arribar a Alemania.

Tras la primera sesión de trabajo, Merkel confió ayer en que el G7 envíe “una señal de unidad” a Rusia y se mostró pesimista sobre la posibilidad de relajar la presión sobre Putin: “Hay una barrera que no veo que se vaya a poder solucionar”.

Muchos criticaron la exclusión de Putin en una cumbre que debería ayudar a resolver varios temas en los que el diálogo con el jefe del Kremlin es -como admitió Merkel- ineludible: de seguridad a cambio climático, de terrorismo a Ucrania. Pero el ruso supo hacer oír su voz.

En una extensa entrevista con el diario italiano “Corriere della Sera” publicada el fin de semana, Putin aseguró que la política de Moscú es una “respuesta a las amenazas” de occidente y prometió que “nadie tiene que tener miedo de Rusia”. “No hay ninguna necesidad de amenazarnos con sanciones”, añadió. Los titulares de los diarios alemanes de ayer se colaron en Elmau como si el ruso estuviera sentado allí.

El grupo de líderes de Alemania, EEUU, Francia, Italia, Reino Unido, Japón y Canadá tenía agendada una segunda sesión de trabajo durante la cena centrada en política exterior y de seguridad. Ucrania era uno de los temas a tratar.

La postura inflexible de Merkel y Obama, las figuras más poderosas del grupo, junto con la de Tusk como jefe del Consejo Europeo (UE), permitían presagiar pocas novedades en la polémica política frente a Rusia.

Los analistas esperan ahora la conferencia de prensa que el japonés Abe ofrecerá hoy en Munich, tras el cierre del encuentro. Japón asume la presidencia del grupo el año que viene, y podría abrir la puerta a un posible regreso de Putin para que la próxima cumbre se realice otra vez con el formato G8. Por ahora, en el primer día de la cumbre, no hay señales de reconciliación.

Tras los primeros encuentros y declaraciones, Merkel dio la bienvenida a Obama, al presidente de Francia, François Hollande, y a los primeros ministros Matteo Renzi, de Italia, Cameron, de Reino Unido; Abe, de Japón, Harper, de Canadá. También saludó personalmente a los presidentes de la Comisión, Jean-Claude Juncker, y a Tusk.

La agenda de la cumbre estará dominada por la situación del comercio internacional, un acuerdo de la ONU sobre cambio climático, salud pública, reducción de la pobreza y crisis de seguridad globales. Las declaraciones sobre la situación en Ucrania y la relación con Rusia demuestran que este será otro de los temas principales.

Además, si bien no figuran en la agenda, se espera que se discuta sobre el estado de las negociaciones nucleares con Irán, el avance del Estado Islámico (ISIS) y la crisis de Grecia. (DPA-Télam)

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