Por qué los consorcios de EEUU mantienen fortunas en dinero en efectivo

07 Jun 2015
Hannes Breustedt - Agencia DPA

NUEVA YORK.- Las empresas estadounidenses tienen en sus cuentas más dinero en efectivo que nunca antes, una suma que supera a las fortunas de los 70 hombres más ricos del mundo según la revista “Forbes” y el valor total de índices bursátiles como el Dax de la Bolsa alemana.

¿Por qué gigantes de la tecnología como Apple, Microsoft y Google, pero también automotrices como General Motors o gigantes farmacéuticas como Pfizer mantienen esas ingentes reservas de cash pese a la política monetaria que mantiene los tipos de interés en niveles más bajos de la historia?

Las empresas estadounidenses que no forman parte del sector financiero tenían 1,73 billones de dólares (1,6 billones de euros) en efectivo a comienzos de 2015, según calcula la agencia de rating Moody’s. Se trata de un cuatro por ciento más que en 2014 y un valor récord. “El sector tecnológico es el que más cash conserva, seguido del sector sanitario y farmacéutico y de la energía”, explicó el analista de Moody’s Richard Lane. Según un estudio de la Reserva Federal, las empresas estadounidenses que cotizan en Bolsa llevan aumentando masivamente sus reservas en metálico desde que comenzaron a recuperarse de la crisis financiera de 2008.

Uno de los motivos es fiscal: según Moody’s, 1,1 billón de dólares, el 64% de esas reservas de cash, se encontraban al comenzar el año en el extranjero. “Si las empresas traen a Estados Unidos los beneficios que obtienen en el resto del mundo, tendrán que pagar impuestos relativamente altos”, señala la Fed en su análisis. Hasta el 35% de los beneficios internacionales de las empresas irían al fisco norteamericano. Por eso, muchas prefieren dejar esos medios en cuentas en el extranjero. Y es que las compañías con más reservas en efectivo son internacionales y realizan gran parte de sus ventas fuera de las fronteras estadounidenses, donde mantienen también la mayor parte de las reservas en dinero en metálico.

Esa estrategia para evitar al fisco, pero también la relativamente alta cuota fiscal a los ingresos en el extranjero en sí, es controvertida y se ha convertido en un tema político en Estados Unidos. Cada vez más firmas trasladan su sede al extranjero para evadir al fisco y en muchos planes de adquisición ese cálculo supuso un factor fundamental en los últimos años.

Pequeños oasis fiscales como las Bermudas o las islas Caimán o incluso estados de la Unión Europea como Irlanda o Luxemburgo atraen a los consorcios internacionales.

A las empresas tecnológicas y farmacéuticas les resulta fácil fiscalizar sus ingresos donde las tasas son bajas. Porque sus beneficios proceden con frecuencia de propiedad intelectual cuya fuente y con ello el lugar en el que deben gravarse, puede cambiarse con facilidad, por ejemplo, jugando con el derecho de patente.

Los cinco consorcios estadounidenses con mayores reservas en efectivo son, según Moody’s, Apple, Microsoft, Google, Pfizer y Cisco. Y el “rey del cash” es Apple. Con 178.000 millones de dólares, el gigante del smartphone tenía a comienzos de año más dinero en metálico que cualquier sector industrial en Estados Unidos, a excepción de los sectores tecnológico y farmacéutico. Una “caja de guerra” bien llena tiene sin embargo sentido para, por ejemplo, reaccionar rápidamente a posibilidades de adquisiciones o para ser flexibles con un presupuesto en investigación y desarrollo en cash. Sin embargo, la dimensión alcanzada es considerada exagerada por los expertos.

De ahí que extrañe poco que no sólo la cuenta en efectivo de Apple despierte la codicia de muchos: el famoso inversor financiero neoyorquino Carl Icahn lleva meses presionando insistentemente para que Apple reparta más dividendos a los accionistas.

Y no es una excepción: según Moody’s, también los pagos de dividendos y la recompra de acciones de los consorcios estadounidenses también alcanzó un nivel récord en 2014.

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