Condenaron a un joven por sacar fotos pornográficas a cinco niños

El caso ocurrió en 2005 y las víctimas rememoraron en el debate el padecimiento sufrido porque no se había realizado cámara gesell

28 Mayo 2015
El joven miró fijamente a Diego Horacio Díaz. De sus ojos brotaba la bronca. En ese momento el fiscal de Cámara Carlos Sale recordaba que el imputado había negado haber hecho que cinco niños (cuatro mujeres y un varón) se desnudaran en su habitación y realizaran posiciones pornográficas mientras él le sacaba fotos. El joven, que hoy tiene 19 años, había relatado unos minutos antes lo que vivió hace 10 años.

Los jueces Eduardo Romero Lascano, Emilio Páez de la Torre y Pedro Roldán Vázquez condenaron el jueves a Díaz a nueve años de prisión por el delito de corrupción de menores. El joven también había sido imputado durante la instrucción por abuso sexual simple, pero ese delito ya prescribió.

Según relató el fiscal de Cámara en sus alegatos finales, el hecho ocurrió el 16 de octubre de 2005 en un barrio de Las Talitas (los datos precisos de la zona en que ocurrió como los nombres de las víctimas se reservan para preservar la intimidad de los niños). Díaz hacía body painting (pinturas en el cuerpo) y llevó a las cuatro niñas y al niño a su habitación, con la promesa de hacerles dibujos en la cara, argumentó Sale.

Las víctimas declararon en el debate oral, ya que no se había realizado una cámara gesell cuando eran niños. Ese sistema permite que el menor sea interrogado por un especialista y la entrevista es filmada. De esa manera, se evita que el niño tenga que revivir en un juicio oral el padecimiento sufrido. No fue lo que pasó en este caso.

Aunque son jóvenes de 18 a 20 años, les costó en las declaraciones que dieron en el juicio rememorar lo sucedido. Las víctimas declararon sin público, y el imputado tuvo que sentarse atrás, a un costado para que no lo vieran.

En su alegato el fiscal describió el relato de los chicos: contaron que Díaz les hizo sacarse la ropa, que le indicó al varón que se acostara en la cama y que las chicas se ubiquen a su lado, mientras él sacaba fotos. Incluso hizo, de acuerdo a Sale, que le practicaran sexo oral. La causa se inició cuando una de las niñas le contó a su madre lo que había pasado.

El defensor de Díaz, Antonio Raed, cuestionó las declaraciones de los ahora jóvenes, y manifestó que eran testigos de versión corregida y aumentada. “Los chicos sufrieron la influencia de sus mayores. Estaban influenciados y direccionados”, afirmó el abogado, al destacar algunas supuestas contradicciones entre lo que habían declarado cuando tenían 10 años y lo que expresaron durante el debate. También cuestionó que por problemas de los defensores que asistían antes a Díaz, no se haya escuchado a 34 vecinos que podían hablar del buen concepto que en el barrio tienen del acusado.

Díaz aprovechó sus últimas palabras para asegurar que el fin de semana pasado se enteró, de boca de su madre, que una de las denunciantes era una ex amante de su padre, y que lo denunció por despecho. El tribunal no creyó esa versión, y se inclinó por el pedido de condena que realizó el fiscal.

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