Don Ata, en el caracú de la cultura nacional

Coqui Sosa, Carlos Podazza y Roberto Espinosa brindarán un recital, a 23 años de la partida del gran creador del folclore argentino.

22 May 2015
“Para el que mira sin ver” se denomina el espectáculo poético musical en homenaje a Atahualpa Yupanqui que esta noche, en el Centro Cultural Virla de la Universidad Nacional de Tucumán, presentarán Coqui Sosa (canto), Carlos Podazza (guitarra) y Roberto Espinosa (selección de textos y lectura). Tendrán por invitados a los cantantes Viviana Taberna y Adrián Sosa.

La propuesta forma parte del ciclo “Homenaje a los maestros tucumanos del folclore”, que incluye al Chivo Valladares, Alma García, Leda Valladares, Mercedes Sosa, Osvaldo Chichí Costello y el Pato Gentilini.

Los protagonistas explicaron que la idea de realizar este ciclo es difundir la obra de estos creadores de excepción, principalmente entre los jóvenes. Si bien Yupanqui no nació en Tucumán, al que le dedicó varias piezas -algunas son clásicos en el acervo folclórico-, llevaba con orgullo su tucumanía por el mundo. Gentilini nació en Catamarca pero forjó su obra en nuestra tierra.

“La poesía y la música de don Atahualpa, quien pintó y describió a Tucumán como pocos, ha influido para que sea una de las voces que desde siempre haya recorrido a través de grabaciones y shows temáticos, parte de su inmensa obra”, señaló Sosa.

Considerado el “Padre del folclore”, Héctor Roberto Chavero -tal su nombre verdadero- falleció en Nîmes (Francia) el 23 de mayo de 1992, hace 23 años.

“Don Ata solía decir que los pueblos, los hombres, se enfrían por ausencia del espíritu. ‘Pero que estamos nosotros, con pedernal y yesca, con melodías y cantares, poemas y reflexiones, alto desvelo y sueños de todo tipo, para entibiar las horas de aquellos que no quieren congelarse todavía’, afirmaba. Le cantó al hombre, al paisaje, a la tierra. Pintó la idiosincrasia del campesino y su entorno”, afirmó Espinosa.

Los artistas destacaron la importancia de que su obra se difunda con mayor intensidad y que sea abrazada por los jóvenes intérpretes, que ellos descubran y conozcan la profundidad de su pensamiento porque no solo compuso canciones, escribió relatos, poemas y una novela.

“En Yupanqui confluyen dos culturas, la occidental alimentada por sus vastas lecturas de escritores, filósofos, de su escucha de la música universal y académica -especialmente la de Bach- y la cultura de la tierra. Era un profundo conocedor del paisano, de sus costumbres, supersticiones... Es decir que tenía una raíz europea y otra americana. Su obra y su pensamiento están en el caracú de la cultura nacional”, dijo Espinosa. Podazza recordó que Yupanqui decía que la música es “una de las cosas que puede salvar al mundo, porque un hombre que busca y encuentra y se solaza horas y días y años y años luz, a través de generaciones, con la belleza, ¿qué otra cosa puede querer que un mundo mejor?”.

ACTÚAN HOY

• A las 22, en el Centro Cultural “Eugenio Flavio Virla” de la UNT, 25 de Mayo 265.

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