Un Quijote universal que conmovió a grandes y chicos - LA GACETA Tucumán

Un Quijote universal que conmovió a grandes y chicos

Diversas personalidades de Tucumán leyeron fragmentos de la inmortal obra de Cervantes en el Virla

28 Abr 2015
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DE JOGGING. Efraín Wachs comparó los molinos de viento con la amenaza del calentamiento global. la gaceta / fotos de inés quinteros orio

Solo una obra verdaderamente universal como “Don Quijote de la Mancha” permite que en dos horas atraviesen el escenario periodistas, políticos, activistas por la justicia, deportistas, humoristas, actores, estudiantes y docentes. Y solo Don Quijote ofrece un texto que, 400 años después de haber sido escrito, sea posible traspolar a la realidad y actualizarlo.

Ayer arrancó “El Quijote en Tucumán”, dos jornadas para celebrar la obra de Miguel de Cervantes, organizado con el Departamento de Literatura Española de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT, a cargo de Elena Pedicone. El inicio en el centro cultural Virla se hizo con una maratón de lectura que dejó en claro que no hay solemnidades cuando se trata de esta obra. Frente a un auditorio repleto, cada invitado leyó un fragmento que de alguna manera lo identificaba.

El maratonista de 97 años, Efraín Wachs, leyó el memorable fragmento de los molinos de viento. Comparó a esos gigantes con la amenaza mundial que hoy representa el calentamiento global. “Es el gran enemigo contra el que debemos luchar”, dijo. El nonagenario se metió a todo el público en el bolsillo de su jogging celeste y blanco. Lo ovacionaron.

Alberto Lebbos encontró en un fragmento el resumen de la lucha que emprendió el día que mataron a su hija, Paulina. “Cambiar el mundo, amigo Sancho, que no es locura ni utopia, sino Justicia”.

Abrió la maratón Luisana Galván, una nena de 7 años alumna de una escuela de Alderetes. Abrazada a su libro de Don Quijote, la niña emocionó con su dulce voz. La siguió Alicia Bardón, rectora de la UNT, que destacó la herencia que nos dejó esta obra. Desde palabras como quijoterías o quijotadas hasta la posibilidad de soñar con grandes empresas, como lo hizo su protagonista.

El humorista Alberto Calliera se dio el gusto de discurrir y lograr que el Quijote dijera: “Vea, amigo”. Luego le tocó un fragmento casi escatológico que arrancó carcajadas.

También se recordó el paso de Sancho Panza por la política. Y hasta se fantaseó en voz alta con una nueva oposición liderada por este leal escudero. Domingo Amaya, intendente de la capital, aplaudió pero a su turno de leer no hizo comentarios.

Ricardo Salim desempolvó parte del monólogo que interpretó a mediados de los 70 cuando subió a escena la versión local del libro en la que él interpretada a Don Quijote. “Eran tiempos convulsionados. No había dinero, los trajes los hicimos con viejas cortinas del teatro Alberdi”, recordó.

También participaron Fernando Ríos, gestor cultural; Santiago Rex Bliss, vicedecano de la Facultad de Filosofía y Letras; Eugenio Lobo, médico; Miguel Rep, muralista; Roberto Espinosa, periodista de LA GACETA; Pedro Vega, de la fundación Sunasapis; Laura Toledo, docente de la Unsta, Tomás Barber, bibliotecario; María Laura Canigia, del Ministerio de Educación, y Ariel Osatinsky, docente de la UNT. De esta manera transcurrió la maratón que cristalizó la universalidad de la obra de Cervantes.

Una joven ciega recitó un fragmento del libro durante la maratón de lectura

Mariana Romano, de 22 años, conoció a Don Quijote a través de los oídos. Es ciega, pero eso no le impidió llegar a tercer año de la carrera de Filosofía y Letras. “¿Qué hace una persona que no ve estudiando una carrera de Letras?”. La pregunta retórica se reprodujo en la mente de más de uno en el auditorio. De pie en el escenario del centro Cultural se animó a recitar el fragmento de memoria durante la maratón de lectura. Su intervención también dio pie para desnudar una realidad. “Solo el 1% de la literatura que circula en Latinoamérica está disponible para los que son no videntes”, recalcó la joven que se apoya en un programa que lee con voz sintética los textos para poder estudiar. “La escuela fue muy difícil porque no había material para que yo pudiera estudiar y siempre tenía que pedir que me lo leyeran”. No existían las redes sociales ni los textos estaban disponibles en internet - explicó- que le facilitaran el acceso con los programas de lectura para no videntes. 

El muralista Miguel Rep plasmará al caballero de la triste figura

Durante la maratón de lectura leyó el fragmento que describía el porte del caballero de la “triste figura”. Inspirado en ese texto, el humorista gráfico Miguel Rep comenzó ayer y terminará hoy un mural que quedará en la UNT. Confiesa que como a muchos estudiantes de secundario, a él también lo obligaron a leer el libro con el que hoy tiene una estrecha relación. 

Publicó un libro en 2006 que contiene más de 200 ilustraciones sobre Don Quijote. Además, realizó murales en Buenos Aires y en Alcalá de Henares, ciudad española en la que nació Miguel de Cervantes. “No es que ellos hablan difícil; nosotros hablamos muy fácil. Limpiamos el vocabulario”, dijo durante su intervención en el escenario. “Se trata -expresó- de un clásico que me mezcla con la cotidianidad y que se actualiza con cada lectura, se aggiorna y eso hace que no pierda su actualidad. Algo que no es aburrido, por el contrario, y que todo chico debe leer”. 

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