Militares atacarán a traficantes de personas

La UE impulsará operativos para frenar la inmigración ilegal del Norte de África

23 Abril 2015
BRUSELAS.- Después que 1.200 personas se ahogaran en una semana intentando llegar al Viejo Continente, los países de la Unión Europea (UE) se declararon indignados y declararon una “crisis migratoria”, pero no enfrentaron un dato central: la mayoría de los que se juegan la vida cruzando el Mediterráneo son refugiados que escapan de las guerras y la represión política. Es decir, no son inmigrantes por cuestiones económicas.

Los líderes de la UE se reunirán hoy para dar una respuesta a esta “crisis”. El acento estará puesto en reforzar la vigilancia en el Mediterráneo y crear una misión cívico-militar para “destruir” las embarcaciones ilegales antes de que puedan cargar migrantes.

La mitad de las más de 230.000 personas que llegaron a las costas italianas desde el Norte de África venían de Siria (en guerra civil desde hace cuatro años) y de Eritrea (el régimen de ese país registra 10.000 presos políticos).

La Acnur, la agencia de Naciones Unidas para refugiados, destacó que de las 850 personas que se subieron al barco que se hundió el domingo, en la peor tragedia del Mediterráneo desde la Segunda Guerra Mundial, 350 eran eritreos. El resto provenía de Siria; de países azotados por enfrentamientos entre milicias islamistas radicales y Ejércitos apoyados por potencias occidentales -Somalia, Mali, Etiopía-; de territorios que sufren las consecuencias de largos conflictos, como Costa de Marfil y Sierra Leona; y de naciones extremadamente pobres, como Senegal y Gambia. (DPA)

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