“Eliminar el cepo requiere de un plan económico integral”

22 Marzo 2015
“La eliminación del cepo es posible, sólo si se acompaña con una seria de medidas, entre ellas una devaluación fuerte del peso que iguale el dólar oficial con el ‘blue’. De lo contrario, eliminar el cepo sin explicar cómo se hará es, por lo menos, una tomada de pelo”. Así, el economista, José Luis Espert, se refirió a la promesa económica que, esta semana, formuló el precandidato presidencial del PRO, Mauricio Macri, y que generó encendidas reacciones de los otros candidatos.

En diálogo con DINERO, el experto afirmó que para levantar las restricciones en el mercado de cambios -que rigen desde 2011 para evitar la fuga de dólares del sistema financiero- el gobierno que asuma el poder luego de las elecciones deberá elaborar un nuevo plan económico, acordado de manera orgánica con todos los sectores.

-¿Qué medidas ayudarían a evitar una crisis cambiaria?

El nuevo gobierno debería anunciar un nuevo plan económico con los sindicatos y con los empresarios, en el que, además de la eliminación del cepo, se anuncien medidas antiinflacionarias y recortes del gasto público. También es necesario que se acaten los fallos internacionales vinculados a la deuda, y que el país pague lo que debe.

-¿Por qué urge un ajuste de la economía?

Estamos a la vera de un ajuste que requiere importantes correcciones. Si se niega o si se demora, podría agravarse la crisis. Hace cuatro años que la Argentina no crece, sigue con una inflación alta -la segunda más elevada del mundo- y se destruyen empleos del sector privado. Estamos en una situación parecida a la del plan de Martínez de Hoz, que terminó en fuertes devaluaciones; a la del Plan Austral, que derivó en los ajustes de la Hiperinflación, y a la etapa final del plan de Convertibilidad.

-¿Por dónde debería comenzar el ajuste económico?

El ajuste debería empezar por el gasto público. Entre fines de los 60 y hasta los 90, el gasto público estuvo cerca del 25% del Producto Bruto Interno. Pero el kirchnerismo lo duplicó hasta el 50% del PBI. Ese 25% es impagable para el Estado. Hoy, el gasto público equivale a $ 2,4 billones, de los cuales $ 800.000 millones están representados por el empleo público. Hay 3 millones de empleados públicos y muchos de los nuevos puestos están ocupados por integrantes de La Cámpora.

-¿Qué se debería hacer con los subsidios a las tarifas?

Es necesario reducir, gradualmente, los subsidios a la energía, pero no por un problema fiscal. El gasto en subsidios a las tarifas es irrelevante en comparación al problema que genera el exceso de empleo público. Los subsidios a la energía superan los $ 200.000 millones, es la cuarta parte del gasto en salarios y representa menos del 10% del gasto total. Es falso que los subsidios a las tarifas explican el déficit fiscal. Es necesario que las tarifas reflejen los costos de los servicios.

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