13 Marzo 2015 Seguir en 
Nadie vio ni escuchó nada. Cuando se levantaron, ayer a la mañana, los vecinos desconocían que a pocos metros de sus casas había un bebé muerto. El pequeño se encontraba dentro del canal que pasa por un costado del barrio San Expedito, en Cebil Redondo.
No está claro si el bebé fue arrojado adrede en ese lugar o si, como consecuencia de las inundaciones, lo arrastró el agua desde algún otro sitio. Sin embargo, los vecinos se inclinaban más hacia la primera opción. “Parece que estaba golpeado porque tenía morada la espalda”, comentó Jonathan Méndez, uno de los jóvenes que vive en la zona y que se acercó a curiosear.
Hasta ayer no se había conocido ninguna denuncia de un bebé desaparecido. Además, la noche anterior no había llovido, por lo que no se registraba una crecida en el caudal de agua.
El cuerpo fue encontrado alrededor de las 9.30, cuando dos hombres que andaban juntando botellas en un carro lo divisaron. “Vinieron a mi casa y me comentaron eso. Pero no sabíamos si era un bebé de verdad o un muñeco de esos de goma. Así que fuimos con mi hijo y él se bajó a ver”, contó Manuel Conti, que vive a pocos metros del canal.
Sin identificar
El hijo de Conti cruzó la calle, atravesó los matorrales que les impiden tener una vista directa del canal, y caminó unos pocos pasos. “¡Papá, es una criaturita!”, le gritó el adolescente. Entonces Conti marcó el 911 en su teléfono celular y dos policías se acercaron para constatar la denuncia y avisar a las autoridades.
Según agregó Conti, el bebé estaba dentro del canal, aunque no sumergido en el agua. “Estaba en un costado, como atascado en un tronco”, indicó. “Había quedado boca abajo. Tenía moraditas la parte del omóplato y de la cintura”, describió el hombre.
Los policías cercaron ese sector del canal para evitar que las decenas de familias que se habían reunido alrededor pudieran acceder al cuerpo. Minutos después llegó la unidad de traslado de los bomberos y un móvil de Policía Científica.
Hombres con chaquetas blancas cubrieron sus manos con guantes de látex y se perdieron entre los arbustos. Un rato después, salieron cargando una caja de cartón mediana. Allí habían colocado al bebé, que se llevaban para realizarle una autopsia.
Fuentes del caso informaron que el bebé tenía los nueves meses de gestación cumplidos. Por lo tanto, o nació sin vida o murió al poco tiempo de haber nacido. Además, mencionaron que le faltaban dos miembros (una pierna y un brazo). Ayer trataban de determinar las causas de la muerte del pequeño y de ubicar a su madre.
No está claro si el bebé fue arrojado adrede en ese lugar o si, como consecuencia de las inundaciones, lo arrastró el agua desde algún otro sitio. Sin embargo, los vecinos se inclinaban más hacia la primera opción. “Parece que estaba golpeado porque tenía morada la espalda”, comentó Jonathan Méndez, uno de los jóvenes que vive en la zona y que se acercó a curiosear.
Hasta ayer no se había conocido ninguna denuncia de un bebé desaparecido. Además, la noche anterior no había llovido, por lo que no se registraba una crecida en el caudal de agua.
El cuerpo fue encontrado alrededor de las 9.30, cuando dos hombres que andaban juntando botellas en un carro lo divisaron. “Vinieron a mi casa y me comentaron eso. Pero no sabíamos si era un bebé de verdad o un muñeco de esos de goma. Así que fuimos con mi hijo y él se bajó a ver”, contó Manuel Conti, que vive a pocos metros del canal.
Sin identificar
El hijo de Conti cruzó la calle, atravesó los matorrales que les impiden tener una vista directa del canal, y caminó unos pocos pasos. “¡Papá, es una criaturita!”, le gritó el adolescente. Entonces Conti marcó el 911 en su teléfono celular y dos policías se acercaron para constatar la denuncia y avisar a las autoridades.
Según agregó Conti, el bebé estaba dentro del canal, aunque no sumergido en el agua. “Estaba en un costado, como atascado en un tronco”, indicó. “Había quedado boca abajo. Tenía moraditas la parte del omóplato y de la cintura”, describió el hombre.
Los policías cercaron ese sector del canal para evitar que las decenas de familias que se habían reunido alrededor pudieran acceder al cuerpo. Minutos después llegó la unidad de traslado de los bomberos y un móvil de Policía Científica.
Hombres con chaquetas blancas cubrieron sus manos con guantes de látex y se perdieron entre los arbustos. Un rato después, salieron cargando una caja de cartón mediana. Allí habían colocado al bebé, que se llevaban para realizarle una autopsia.
Fuentes del caso informaron que el bebé tenía los nueves meses de gestación cumplidos. Por lo tanto, o nació sin vida o murió al poco tiempo de haber nacido. Además, mencionaron que le faltaban dos miembros (una pierna y un brazo). Ayer trataban de determinar las causas de la muerte del pequeño y de ubicar a su madre.







