13 Febrero 2015 Seguir en 
Estaban parados cerca de la puerta de la propiedad en donde funciona la Agencia de Extensión Rural Lules del INTA. Eran alrededor de las 16. La mujer estaba embarazada y tenía en sus brazos a un niño. En silencio, miraba hacia el lugar en donde el operario de una excavadora -que habría sido contratada por la Municipalidad de Lules- había roto un caño troncal de distribución de gas de la empresa Gasnor. Al ser consultada acerca del accidente que, según informó la Policía, ocurrió ayer alrededor de las 14 miró hacia donde estaba parado Carlos Yanaje que, al parecer, era su marido.
A unos 300 metros de allí, una estela grisácea silbaba incesante formando una leve nube que se disipaba antes de cruzar el asfalto de la ruta provincial 301 que comunica a Lules con la Capital. “Al frente del lugar donde se escuchó la explosión está el barrio Papelera y uno poco más allá está el barrio Arcor. Nosotros vivimos cerca del Papelera por una calle de tierra que está cerca de ahí y nos fuimos cuando empezamos a sentir olor”, explicó Yanaje.
Al acercarse hacia la cañería rota, el olor a gas se hacía penetrante. Sólo se podía llegar caminando. No había otra manera de llegar hasta la fuga porque la Policía había cortado el tránsito en la segunda rotonda de Lules, cuando se circula desde el norte hacia el sur, para evitar cualquier accidente y para que los operarios de Gasnor pudieran trabajar sin contratiempos.
Juan Bertolini, uno de los Bomberos Voluntarios de Lules que trabajó en el lugar, explicó que unas 80 familias de los barrios Papelera y Arcor fueron evacuadas preventivamente para evitar cualquier principio de asfixia y se les pidió que no encendieran ni siquiera una hornalla. A su vez, EDET cortó el suministro de energía en la zona para evitar que cualquier chispazo convirtiera al accidente en una tragedia. Sin embargo, fuentes policiales aseguraron que ya habían tenido problemas durante la mañana con el operario de la excavadora que, en su intención de limpiar el canal de lluvia en el que trabajaba, había tirado sobre la ruta uno de los árboles ubicados a la vera de la 301.
El trabajo de reparación
El gerente de operaciones de Gasnor, Jaime Torregrosa, supervisó la reparación de la rotura y dio detalles de los que ocurrió. “Una máquina, aparentemente del municipio, estaba abriendo un canal de lluvia, profundizó demasiado la excavación y rompió nuestra cañería de alta presión. El caño está a 1,20 metros que es la profundidad reglamentaria que debe tener”, señaló. Además dijo que movilizaron a toda la empresa por esta pérdida que calificó de gravísima. “Este es un caño troncal para industrias y residenciales y alimenta desde aquí hasta Alberdi. Hemos bloqueado las válvulas que están a las salidas de este tramo. El sur tiene alimentación propia así que no quedará sin gas. Pero acá el corte durará hasta que se terminen las reparaciones. Todavía no sabemos cuánto tiempo nos llevará, pero estamos analizando cambiar un tramo completo porque por el tamaño de la rotura no podemos colocar una abrazadera que sería la solución más rápida”, agregó.
Entre válvula y válvula, según Torregrosa, hay 15 kilómetros pero esperaban cambiar un tramo de menor longitud y al menos 600 usuarios fueron afectados por la fuga. Cerca de las 17, la estela gris se disipó por completo y los operarios iniciaron la reparación mientras que la Policía habilitaba el tránsito por caminos aledaños a la 301.
A unos 300 metros de allí, una estela grisácea silbaba incesante formando una leve nube que se disipaba antes de cruzar el asfalto de la ruta provincial 301 que comunica a Lules con la Capital. “Al frente del lugar donde se escuchó la explosión está el barrio Papelera y uno poco más allá está el barrio Arcor. Nosotros vivimos cerca del Papelera por una calle de tierra que está cerca de ahí y nos fuimos cuando empezamos a sentir olor”, explicó Yanaje.
Al acercarse hacia la cañería rota, el olor a gas se hacía penetrante. Sólo se podía llegar caminando. No había otra manera de llegar hasta la fuga porque la Policía había cortado el tránsito en la segunda rotonda de Lules, cuando se circula desde el norte hacia el sur, para evitar cualquier accidente y para que los operarios de Gasnor pudieran trabajar sin contratiempos.
Juan Bertolini, uno de los Bomberos Voluntarios de Lules que trabajó en el lugar, explicó que unas 80 familias de los barrios Papelera y Arcor fueron evacuadas preventivamente para evitar cualquier principio de asfixia y se les pidió que no encendieran ni siquiera una hornalla. A su vez, EDET cortó el suministro de energía en la zona para evitar que cualquier chispazo convirtiera al accidente en una tragedia. Sin embargo, fuentes policiales aseguraron que ya habían tenido problemas durante la mañana con el operario de la excavadora que, en su intención de limpiar el canal de lluvia en el que trabajaba, había tirado sobre la ruta uno de los árboles ubicados a la vera de la 301.
El trabajo de reparación
El gerente de operaciones de Gasnor, Jaime Torregrosa, supervisó la reparación de la rotura y dio detalles de los que ocurrió. “Una máquina, aparentemente del municipio, estaba abriendo un canal de lluvia, profundizó demasiado la excavación y rompió nuestra cañería de alta presión. El caño está a 1,20 metros que es la profundidad reglamentaria que debe tener”, señaló. Además dijo que movilizaron a toda la empresa por esta pérdida que calificó de gravísima. “Este es un caño troncal para industrias y residenciales y alimenta desde aquí hasta Alberdi. Hemos bloqueado las válvulas que están a las salidas de este tramo. El sur tiene alimentación propia así que no quedará sin gas. Pero acá el corte durará hasta que se terminen las reparaciones. Todavía no sabemos cuánto tiempo nos llevará, pero estamos analizando cambiar un tramo completo porque por el tamaño de la rotura no podemos colocar una abrazadera que sería la solución más rápida”, agregó.
Entre válvula y válvula, según Torregrosa, hay 15 kilómetros pero esperaban cambiar un tramo de menor longitud y al menos 600 usuarios fueron afectados por la fuga. Cerca de las 17, la estela gris se disipó por completo y los operarios iniciaron la reparación mientras que la Policía habilitaba el tránsito por caminos aledaños a la 301.







