La clave del descanso está en animarse a vivir unas “vacaciones conscientes”

Lo principal es definir qué hacer y luego decidir si es conveniente viajar o no. Hay opciones de lo más variadas. El coach ontológico Raúl Aráoz te da algunas pautas para disfrutar de un reposo verdadero y fructífero.

Estás a punto de salir de vacaciones, ese momento tan esperado en el que querés hacer tantas cosas. Vas a concretar ese viaje soñado, o vas a ir a visitar a esos amigos o familiares a los que tenés tantas ganas de ver. O vas a quedarte en casa a hacer las reformas que querías. En fin. No importa cuál sea el plan, sino que las vacaciones te rindan y cumplan su “misión” de hacerte olvidar las cuestiones laborales. Cómo lograr que los días que tenés de vacaciones te rindan como vos querías o cómo organizar tu plan es lo que te cuenta en esta nota el coach ontológico Raúl Aráoz, quien propone llevar a cabo unas “vacaciones conscientes”.

“Lo principal -afirma Aráoz- es definir qué quiero hacer. Porque si estás pensando en la necesidad de descansar físicamente, tal vez hacer un viaje no sea lo que más te convenga. Puede pasar que las mejores vacaciones sean quedarte en tu casa desconectado de las actividades laborales, cerca de la familia, reuniéndote todas las noches con amigos, etcétera. Por esa razón, primero tenés que decidir qué te gustaría hacer. Y luego elegir si viajás o no, y si viajás, a dónde irías: ¿a un lugar tranquilo o a un sitio bullicioso donde haya mucha actividad?”.

Una vez tomada esa decisión, de acuerdo con las sugerencias del coach, lo que sigue es elaborar un plan de actividades, que contemple temas tales como el tiempo disponible que tenés, el dinero con el que contás, tus intereses, tus necesidades y tus deseos. “Por supuesto que, como en todo, hay opciones. Podés apelar a la organización para aprovechar al máximo los días o bien, vivir al día dejándote llevar por lo que surja. Lo importante es que, si elegís la segunda opción tengás conciencia de que no vas a poder hacer todo lo que querés. Pero no deja de ser una opción relajada”, aclara el profesional. El plan puede ser diario, semanal o quincenal.

A la hora de evaluar las necesidades y los deseos, Aráoz recomienda tener en cuenta que, a veces, estos se contraponen. “Si tu cuerpo te pide a gritos descanso, tal vez viajar a un lugar que querías conocer puede no ser lo ideal. Tal vez te convenga playa o montaña pero en sitios tranquilos, que contribuyan al descanso. Tal vez sea mejor un viaje corto que uno al exterior”, puntualiza. El concepto que maneja el coach es el sitio donde decidimos pasar las vacaciones, sea en casa, fuera o en algún destino exótico, es un medio para alcanzar lo que queremos; no el fin de las vacaciones.

“Es interesante -destaca el coach- atender al registro de lo que queremos. Podés desear pasarla bien, pero necesitás descansar para lograrlo; podés desear encontrarte con gente nueva pero necesitás encontrarte con determinada gente (y eso seguramente determinará el lugar que elijas), y de ese modo podés ir ensamblando deseos y necesidades”. Si ya está decidido el lugar donde pasarás las vacaciones, lo mismo podés plantearte qué querés hacer y que necesitás. Y para esto, es fundamental contar con información sobre lo que el lugar te ofrece.

Cuidá la salud

Un punto que a veces suele pasarse por alto a la hora de pensar en unas vacaciones que nos hagan bien es la alimentación. Sería una pena que, a causa de algún exceso, te enfermés en plenas vacaciones y en vez de disfrutar la playa tengás que hacer reposo. “En tiempo de vacaciones pasa con frecuencia que las personas experimenten un registro de que no hay límites. Y eso puede ser causa de enfermedades. Entonces hay que mantener una dieta, entendida como modo de alimentación y no como restricción, similar a la que se lleva durante el resto del año”, advierte.

También hay que tener cuidado con lo que se conocer como “síndrome de la anestesia”. Aráoz lo explica así: “mientras uno está trabajando, vive con la adrenalina de la actividad laboral y es como si estuviera anestesiado, y por lo tanto, no siente otras molestias en el cuerpo. Pero, al relajarse cuando llegan las vacaciones, esas molestias empiezan a surgir. Hay que estar atento para no pasarla mal”, aconseja. “Por decirlo de alguna manera gráfica, bajan los decibeles del hacer y la persona empieza a tomar conciencia de su cuerpo, y en consecuencia, siente algún dolor de cabeza, alguna contractura, algún problema gastrointestinal”, describe Aráoz.

Por último, si ya decidiste viajar al extranjero, averiguá todo lo referido a la alimentación y la salubridad del agua del lugar a donde vas. Puede haber enfermedades que no son graves pero a las cuales tu cuerpo no está acostumbrado. De manera que informarte bien es un modo de evitar eventuales afecciones.

Prioridades

A la hora de definir las prioridades entran en juego el dinero del que disponés y lo que sentís como tu bienestar. Entonces podés elegir, por ejemplo, entre pagar un buen hotel y ahorrar en materia de comidas, o comer muy bien y buscar un hotel más económico. Lo que realmente importa es que al terminar tus vacaciones hayas logrado lo que querías: descansar o divertirte o conocer lugares y gente nueva.

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