Atlético tiene hoy su día del juicio final

Lo bueno y malo de la temporada se reduce al último duelo regular del torneo. Atlético debe vencer a Santamarina para soñar en grande.

INVICTO. Azconzábal dirigió dos partidos: empató y ganó. la gaceta / foto de franco vera INVICTO. Azconzábal dirigió dos partidos: empató y ganó. la gaceta / foto de franco vera
08 Diciembre 2014
No es cuestión de imaginar la visita de los Caballeros del Apocalipsis. Tampoco de creer que hoy puede ser el final de los tiempos. Pero quizás sí se puede pensar que en Atlético, de alguna manera, esta previa con Santamarina se vive sabiendo que un triunfo lo es todo y el empate o derrota, el mismísimo pase al infierno. Es el día del juicio final en el “decano”. El día donde lo bueno del inicio y lo malo del nudo del torneo desaparecen. La historia de Atlético se resume a los 90 y tantos minutos de juego de hoy ante los de Tandil, a partir de las 18.10. Es ganar y soñar. Ganar y ver qué pasa en Buenos Aires, con Huracán-Independiente Rivadavia (M).

“Puede que hoy sea el juicio final, pero para bien. O quizás haya una semana más por delante”, opina Pablo Garnier, uno de los motores del mediocampo diagramado por Juan Manuel Azconzábal, en cuya función está prohibido dar una pelota por perdida. A pelearla a todas. “Hay que estar concentrados y dejar la vida acá en nuestra cancha”, entiende el jujeño levantando la cabeza. Una hipotética victoria sería el broche de oro a tanto sufrimiento en el grupo. Sin embargo, Garnier corrige el concepto. “Por ellos, por los hinchas tenemos que ganar. Se lo debemos”, asegura el volante, como quien está por entrar al banco buscando la manera de renegociar un crédito pero pidiendo una quita en los intereses vencidos.

Mirar más allá de este lunes es descabellado. Huracán, hoy parecido a un verdugo que figura hasta en la sopa, tiene una parada interesante por delante contra los mendocinos, pese a que los opinólogos ya lo ubican ganador (sin jugar) y con 29 puntos, los mismos que tendrá Atlético si festeja ante su invitado de turno. “Nosotros pensamos en el hoy, tenemos que ganar, y no en Huracán, en ‘la revancha’ o en dónde se jugará. No. Esta es nuestra final, la única que tenemos por delante”, busca concientizar a propios y extraños el tatuado mediocampista central.

Y mientras el trencito albiceleste desprende sus vagones en el estadio cumpliendo con los rigores de los autógrafos y las fotos con los fanáticos del club, Bruno Bianchi se detiene a analizar con LG Deportiva sus pensamientos. “Se definen muchas cosas y tenemos que estar preparados para las circunstancias”, pluraliza su concepto de juicio final el nacido en San Nicolás. Bianchi hace de vocero del grupo, de la dirigencia, del hincha, por quien más se preocupa. “La gente está entusiasmada, ojalá no la decepcionemos”, lo dice el central evocando un rezo en silencio. Su voz pasa a estado mudo cuando Huracán entra en el baile. “No, no, no. Nuestro objetivo es Santamarina, nos enfocamos en ellos”, corta de cuajo un intento de arremetida sobre el tema del tercer rival en discordia. “La responsabilidad pasa por nosotros y por nadie más que nosotros”, aclara.

Curtido con los gajes del oficio del leñador, Bianchi desconoce las mieles de saborear goles propios semana a semana. Uno por temporada, quizás. “Uno por año, seguro, y siempre importante, je -corrige-. Esperemos se repita”, dice evocando un agónico 1-1 con Aldosivi (fecha 31) en Mar del Plata.

A la distancia, Guillermo Acosta es un jugador de NBA. Está ancho y largo “BB”. Está confiado en el trabajo realizado en estos 14 días de tareas. Acosta cree que Atlético puede. “Sí, señor, este es nuestro día, el día del Juicio final y lo tenemos que enfrentar como tal. Hay que ganar como sea en nuestra casa”, se ilusiona mientras reconoce sentir su cabeza como una licuadora de emociones en plena acción. “Me pasan 1.000 cosas. La realidad nos dice que necesitamos los tres puntos. El deseo, por otro lado, apunta a nuestra victoria y a que Huracán deje puntos, si Dios quiere. Así podremos llegar al Primera mañana (por hoy)”. Está claro que ningún “decano” imagina una derrota del “globo”, porque si fuera así, empatando con Santamarina, el ascenso sería un hecho.

“Bebé” es el último de los tucumanos en el plantel en gozar de un título. Lo suyo fue el ascenso con San Jorge al viejo Argentino A, hace un par de temporadas atrás. ¿Sirve la experiencia? “En esta divisional estoy haciendo mis primeros pasos. Coronarlo con el pase a Primera sería increíble”.

El último en subirse a la estación devenida en ómnibus con destino a la concentración, es Azconzábal. “Vasco” evita las comparaciones bíblicas. “Estamos hablando de fútbol, no es ese mi título. Es una final y hay que jugarla como tal. Los jugadores lo saben”, expresa el técnico, que no divide el juego en dos tiempos sino en uno solo. “Tenemos 90’ para definirlo. Va a ser un partido durísimo porque los dos queremos lo mismo”. Ganará quien más lo desee, entonces.

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