28 Diciembre 2003 Seguir en 
Los Angeles.? A sus 36 años de edad, la vida le sonríe a Julia Roberts. Gana por película aproximadamente 20 millones de dólares, se da el lujo de aceptar o rechazar el proyecto que quiera, recientemente contrajo nupcias y dice que tanto su vida profesional como personal están balanceadas.
Es un privilegio que muy pocas actrices pueden tener en Hollywood. Es por eso que en los dos últimos años, Julia participó en películas que no dejaron mucho en taquilla y en los que no cobró mucho porque las hizo por amistad como "Confessions of a dangerous mind" , en la que trabajó para hacerle un favor a su amigo George Clooney, encargado de la dirección. Ahora regresa a la pantalla grande con La sonrisa de Mona Lisa, donde interpreta a una maestra de arte que es contratada para dar clases en la prestigiada universidad femenil de Wellesley, en Nueva Inglaterra.
La película es dirigida por Mike Newell ("Cuatro bodas y un funeral").
"Me encantó trabajar en este filme de época y con un personaje muy interesante", dijo Roberts, en entrevista, en una de las suites del hotel "Four Seasons" de esta ciudad. "Me fascinó actuar al lado de estas jóvenes talentosas que tienen un gran futuro". La actriz se refiere a Kirsten Dunst, Julia Stiles, Maggie Gyllenhaal y Ginnifer Goodwin, quienes son sus alumnas. "Cuando me ofrecen un papel lo acepto o rechazo guiándome por el instinto", comentó Julia. "También me gusta trabajar con directores interesantes como Mike Newell", dijo.
Las fotografías
Posteriormente, al referirse a su fama, la actriz afirmó que afortunadamente "no recuerdo cuándo fue la última vez que tuve un encuentro con un paparazzi porque no es una constante en mi vida. Lo único que me molesta con respecto a los fotógrafos es que algunos son muy rudos, te insultan y te tratan mal. A mí no me incomoda que me tomen fotos en la calle, pero con respeto y sin insultos". Al momento de hablar de su vida privada, sólo dice estar felizmente casada y que así espera continuar el resto de sus días. (Especial)
Es un privilegio que muy pocas actrices pueden tener en Hollywood. Es por eso que en los dos últimos años, Julia participó en películas que no dejaron mucho en taquilla y en los que no cobró mucho porque las hizo por amistad como "Confessions of a dangerous mind" , en la que trabajó para hacerle un favor a su amigo George Clooney, encargado de la dirección. Ahora regresa a la pantalla grande con La sonrisa de Mona Lisa, donde interpreta a una maestra de arte que es contratada para dar clases en la prestigiada universidad femenil de Wellesley, en Nueva Inglaterra.
La película es dirigida por Mike Newell ("Cuatro bodas y un funeral").
"Me encantó trabajar en este filme de época y con un personaje muy interesante", dijo Roberts, en entrevista, en una de las suites del hotel "Four Seasons" de esta ciudad. "Me fascinó actuar al lado de estas jóvenes talentosas que tienen un gran futuro". La actriz se refiere a Kirsten Dunst, Julia Stiles, Maggie Gyllenhaal y Ginnifer Goodwin, quienes son sus alumnas. "Cuando me ofrecen un papel lo acepto o rechazo guiándome por el instinto", comentó Julia. "También me gusta trabajar con directores interesantes como Mike Newell", dijo.
Las fotografías
Posteriormente, al referirse a su fama, la actriz afirmó que afortunadamente "no recuerdo cuándo fue la última vez que tuve un encuentro con un paparazzi porque no es una constante en mi vida. Lo único que me molesta con respecto a los fotógrafos es que algunos son muy rudos, te insultan y te tratan mal. A mí no me incomoda que me tomen fotos en la calle, pero con respeto y sin insultos". Al momento de hablar de su vida privada, sólo dice estar felizmente casada y que así espera continuar el resto de sus días. (Especial)







