02 Diciembre 2014 Seguir en 

Gloria Nieves Lolo tiene 61 años y hace 11 años le diagnosticaron fibrilación auricular. Decidió contar su historia para que otras personas con síntomas idénticos a los que tuvo ella lleguen más temprano al diagnóstico de la enfermedad.
“Peregriné por varios médicos. Los electrocardiogramas, ecocardiogramas y ergometrías siempre salían bien. No obstante, yo sentía a veces que mi corazón se aceleraba. Como el síntoma se repetía cada vez con más frecuencia, empecé a tomarme el pulso de día y de noche: lo tenía irregular... Estaba desesperada y mi familia muy preocupada. Consulté a un cardiólogo que al fin me escuchó atentamente y decidió ponerme un holter (equipo que graba el ritmo cardíaco durante 24 horas), y así descubrió mi mal: fibrilación auricular paroxística (episodio recurrente que se autolimita)”, narró Gloria, que está casada, tiene un hijo y dos nietos.
A la mujer le realizaron ablación de las venas pulmonares, estuvo anticoagulada algunos años y ahora recibe medicación específica para su enfermedad. “Gracias a Dios y a las decisiones correctas del médico no sufrí ACV y llevo una vida prácticamente normal”, comentó. Cada seis meses se realiza un control cardiológico, con una revisación general y un holter.
“Como me gusta escribir -acotó- hablé con el doctor Jorge González Zuelgaray, presidente de la fundación Arrhythmia Alliance Argentina, para colaborar con la iniciativa que puso en marcha la entidad: explicarle a niños y jóvenes qué son las arritmias, el ACV, la hipertensión arterial y la muerte súbita. Decidí escribir un libro colorido e ilustrado, con una historia de vida y con actividades, de modo que resulte atractivo para toda la familia”.
La fundación Arrhythmia Alliance Argentina quiere generar convenios con dependencias públicas para que el libro pueda llegar en forma gratuita a toda la población. El fin del texto es concientizar de que no sólo el temido cáncer es una grave causa de muerte en el mundo, sino también otras patologías a las que no se las tiene tanto en cuenta: las enfermedades cardiovasculares y sus causas.
“Peregriné por varios médicos. Los electrocardiogramas, ecocardiogramas y ergometrías siempre salían bien. No obstante, yo sentía a veces que mi corazón se aceleraba. Como el síntoma se repetía cada vez con más frecuencia, empecé a tomarme el pulso de día y de noche: lo tenía irregular... Estaba desesperada y mi familia muy preocupada. Consulté a un cardiólogo que al fin me escuchó atentamente y decidió ponerme un holter (equipo que graba el ritmo cardíaco durante 24 horas), y así descubrió mi mal: fibrilación auricular paroxística (episodio recurrente que se autolimita)”, narró Gloria, que está casada, tiene un hijo y dos nietos.
A la mujer le realizaron ablación de las venas pulmonares, estuvo anticoagulada algunos años y ahora recibe medicación específica para su enfermedad. “Gracias a Dios y a las decisiones correctas del médico no sufrí ACV y llevo una vida prácticamente normal”, comentó. Cada seis meses se realiza un control cardiológico, con una revisación general y un holter.
“Como me gusta escribir -acotó- hablé con el doctor Jorge González Zuelgaray, presidente de la fundación Arrhythmia Alliance Argentina, para colaborar con la iniciativa que puso en marcha la entidad: explicarle a niños y jóvenes qué son las arritmias, el ACV, la hipertensión arterial y la muerte súbita. Decidí escribir un libro colorido e ilustrado, con una historia de vida y con actividades, de modo que resulte atractivo para toda la familia”.
La fundación Arrhythmia Alliance Argentina quiere generar convenios con dependencias públicas para que el libro pueda llegar en forma gratuita a toda la población. El fin del texto es concientizar de que no sólo el temido cáncer es una grave causa de muerte en el mundo, sino también otras patologías a las que no se las tiene tanto en cuenta: las enfermedades cardiovasculares y sus causas.
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