23 Diciembre 2003 Seguir en 
MADRID.- El aprendiz de mago Harry Potter se convirtió, con el quinto volumen de la saga de Joanne K. Rowling, en el libro más esperado y exitoso de 2003, que batió récords de ventas y de lectura en todo el mundo, y que encabezó el ranking de acontecimientos culturales a nivel mundial.
"Harry Potter y la Orden del Fénix" salió a la venta en inglés el 21 de junio, pero ya en enero había 600.000 órdenes de compra en la librería electrónica Amazon.
Además, el libro estuvo rodeado de acciones contra la piratería en distintos países y hubo un escándalo por el robo de parte de su contenido de una imprenta en Gran Bretaña.
En Estados Unidos, Rowling vendió cinco millones de ejemplares en un día y en Francia consiguió el hito de colocarse en el número uno del ranking de los libros más leídos con su edición en inglés.El otro hecho destacado de la cultura mundial fue el recurrente compromiso político de los escritores frente a distintos sucesos que van de la guerra contra Irak hasta la pena de muerte aplicada en Cuba contra un grupo de disidentes.
Los ejemplos más claros fueron Susan Sontag, Günter Grass, Noam Chomsky y José Saramago, pero también se sumaron Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Javier Marías y Paul Auster, entre muchos otros: todos repudiaron el régimen de Saddam Hussein, pero censuraron la guerra como forma de resolver el conflicto.Vargas Llosa fue también uno de los que revivieron el debate entre los intelectuales por Cuba, al reiterar que considera a Gabriel García Márquez "un cortesano" de Fidel Castro.
Sus palabras generaron toda una serie de respuestas, a lo que se agregaron declaraciones muy críticas de Saramago y Mario Benedetti por el encarcelamiento en Cuba de disidentes y periodistas y la ejecución de tres hombres que habían intentado secuestrar una embarcación el 2 de abril.
Entre los cumpleaños del año, Norman Mailer festejó 80, Sontag 70, Antonio Tabucchi 60, Nadine Gordimer 80, Alexander Solzhenitsin 85 y Carlos Fuentes 75 años.
Este fue sin embargo también el año en que murieron el guatemalteco Augusto Monterroso a los 81 años, el español Terenci Moix a los 61, su compatriota Manuel Vázquez Montalbán a los 64, la argentina María Esther de Miguel a los 74 años, el palestino Edward Said a los 67, el guatemalteco Mario Monteforte a los 92 y el chileno Roberto Bolaño a los 50 años.Este año hubo "revelaciones" literarias como las memorias de Hillary Clinton, una novela escrita por el ex presidente estadounidense Jimmy Carter o el primer libro infantil de Madonna, "Las rosas inglesas", en un intento quizás de emular el éxito de Rowling.
Finalmente, el Nobel fue para el sudafricano John M. Coetzee y el Cervantes para el chileno Gonzalo Rojas, mientras que un español, Carlos Ruiz Zafón, batió récords al mantenerse durante semanas número uno en las listas de venta de Alemania con "La sombra del viento". (TELAM)
"Harry Potter y la Orden del Fénix" salió a la venta en inglés el 21 de junio, pero ya en enero había 600.000 órdenes de compra en la librería electrónica Amazon.
Además, el libro estuvo rodeado de acciones contra la piratería en distintos países y hubo un escándalo por el robo de parte de su contenido de una imprenta en Gran Bretaña.
En Estados Unidos, Rowling vendió cinco millones de ejemplares en un día y en Francia consiguió el hito de colocarse en el número uno del ranking de los libros más leídos con su edición en inglés.El otro hecho destacado de la cultura mundial fue el recurrente compromiso político de los escritores frente a distintos sucesos que van de la guerra contra Irak hasta la pena de muerte aplicada en Cuba contra un grupo de disidentes.
Los ejemplos más claros fueron Susan Sontag, Günter Grass, Noam Chomsky y José Saramago, pero también se sumaron Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Javier Marías y Paul Auster, entre muchos otros: todos repudiaron el régimen de Saddam Hussein, pero censuraron la guerra como forma de resolver el conflicto.Vargas Llosa fue también uno de los que revivieron el debate entre los intelectuales por Cuba, al reiterar que considera a Gabriel García Márquez "un cortesano" de Fidel Castro.
Sus palabras generaron toda una serie de respuestas, a lo que se agregaron declaraciones muy críticas de Saramago y Mario Benedetti por el encarcelamiento en Cuba de disidentes y periodistas y la ejecución de tres hombres que habían intentado secuestrar una embarcación el 2 de abril.
Entre los cumpleaños del año, Norman Mailer festejó 80, Sontag 70, Antonio Tabucchi 60, Nadine Gordimer 80, Alexander Solzhenitsin 85 y Carlos Fuentes 75 años.
Este fue sin embargo también el año en que murieron el guatemalteco Augusto Monterroso a los 81 años, el español Terenci Moix a los 61, su compatriota Manuel Vázquez Montalbán a los 64, la argentina María Esther de Miguel a los 74 años, el palestino Edward Said a los 67, el guatemalteco Mario Monteforte a los 92 y el chileno Roberto Bolaño a los 50 años.Este año hubo "revelaciones" literarias como las memorias de Hillary Clinton, una novela escrita por el ex presidente estadounidense Jimmy Carter o el primer libro infantil de Madonna, "Las rosas inglesas", en un intento quizás de emular el éxito de Rowling.
Finalmente, el Nobel fue para el sudafricano John M. Coetzee y el Cervantes para el chileno Gonzalo Rojas, mientras que un español, Carlos Ruiz Zafón, batió récords al mantenerse durante semanas número uno en las listas de venta de Alemania con "La sombra del viento". (TELAM)







