Acusan de maltrato a Julián Weich

El popular conductor se muestra simpático ante las cámaras, pero malhumorado en la vida real.

DOS CARAS.
DOS CARAS.
23 Diciembre 2003
BUENOS AIRES.- Ante las cámaras se muestra simpático, locuaz y carismático. Sin embargo, en la realidad, Julián Weich es un hombre malhumorado, que evade a la prensa y que casi siempre deja con las manos vacías a los que se acercan a pedirle un autógrafo.
Y esta fama de huraño quedó confirmada días atrás, cuando una mujer (cuya identidad no fue revelada) presentó ante la Justicia una denuncia por maltrato contra el popular artista. La cuestión fue puesta al descubierto ayer, en el programa "Intrusos del espectáculo", que ahora conduce Beto Casela. Aparentemente, Weich habría pasado por encima del pie de la mujer, en un intento por escapar raudamente de un teatro y evitar así que la gente se acercara a pedirle un autógrafo.
El conductor no ha formulado declaraciones sobre el tema. Sólo atinó a sincerarse y a reconocer que tiene fama de hombre difícil. "Afuera de cámaras no soy ese pibe que se la pasa haciendo morisquetas. ¡Qué sé yo! Imagino que Jim Carrey (el actor de "La máscara") no es en su casa el mismo que vemos en el cine", aclara. Asimismo, confirma que no suele aparecer en las revistas de actualidad porque -dijo- "directamente no le interesa".
"Odio esa cosa exitista que se genera por hacer un buen rating o estrenar una película. Yo puedo ser Clark Kent, interpretar a Superman, pero no sentirme Superman. No estoy de acuerdo con que vendan así mi imagen. Es una soberana estafa", dice. Y algo de razón tiene. En los últimos días, Weich fue noticia no sólo por el buen rating que consigue todos los domingos con "Trato hecho", sino también por el estreno de su más reciente filme, "Un papá genial". Sucede que la crítica trató muy mal a la película e incluso atacó directamente a Weich, al acusarlo de hacer una papel arcaico. De esta forma, el actor culmina un año exitoso con dos tropiezos importantes, uno profesional y otro judicial.
De todas formas, el ex jugador de rugby amateur dice que no es un malhumorado, aunque es sabedor de la fama que así lo juzga.
"El malhumor lo sienten los demás cuando no hago las cosas que quieren. Yo no tengo nada que ver con el común denominador de actores. Nunca hice una nota para ?Caras? ni para ?Gente?. Cuando a veces veo cosas respecto de mí me descompongo", señaló, sin mencionar el tema de la denuncia judicial. (Especial)

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