22 Diciembre 2003 Seguir en 
Buenos Aires.- El grupo de rock "Los Piojos" concretó el sábado su primera actuación en el estadio de River Plate. Ante unas 70.000 personas presentó en directo su flamante octavo disco, "Máquina de sangre".
La banda salió al Monumental a las 21.30, unos 90 minutos después de lo previsto, con los acordes de "Motumbo" y recibió la primera de las grandes ovaciones de una audiencia juvenil que colmó el estadio.
La primera parte del ritual (tal como el grupo y sus fans definen a los recitales del conjunto oriundo de El Palomar) también incluyó los temas "Desde lejos no se ve", "Ay, ay, ay", "Quemado" y "Maradó".
Con esos poderosos clásicos de un combo que es emblema del llamado rock barrial, la noche en la cancha de River alcanzó un alto grado de intensidad, calor y color, atravesada por banderas (de barrios porteños, localidades bonaerenses y diversas ciudades del país), cánticos y bengalas encendidas.
El clima festivo resultó eficazmente acompañado por el desenvolvimiento escénico de la banda y por el despliegue lumínico y visual de la puesta que incluyó cuatro pantallas gigantes: una enorme de 15 por 20 metros arriba del escenario, dos a ambos lados del tablado y otra a espaldas del mangrullo enclavado en la mitad del terreno de juego.
Por allí pasaron las imágenes de "Maradó", con la historia de goles del astro futbolístico, y luego el show continuó con "Tan solo" y "Amor de Perros", que Andrés Ciro Martínez compartió con la invitada Mimí Maura. Después llegó el turno de "Dientes de Cordero", con evocaciones en imágenes a la vida política argentina. (Télam)
La banda salió al Monumental a las 21.30, unos 90 minutos después de lo previsto, con los acordes de "Motumbo" y recibió la primera de las grandes ovaciones de una audiencia juvenil que colmó el estadio.
La primera parte del ritual (tal como el grupo y sus fans definen a los recitales del conjunto oriundo de El Palomar) también incluyó los temas "Desde lejos no se ve", "Ay, ay, ay", "Quemado" y "Maradó".
Con esos poderosos clásicos de un combo que es emblema del llamado rock barrial, la noche en la cancha de River alcanzó un alto grado de intensidad, calor y color, atravesada por banderas (de barrios porteños, localidades bonaerenses y diversas ciudades del país), cánticos y bengalas encendidas.
El clima festivo resultó eficazmente acompañado por el desenvolvimiento escénico de la banda y por el despliegue lumínico y visual de la puesta que incluyó cuatro pantallas gigantes: una enorme de 15 por 20 metros arriba del escenario, dos a ambos lados del tablado y otra a espaldas del mangrullo enclavado en la mitad del terreno de juego.
Por allí pasaron las imágenes de "Maradó", con la historia de goles del astro futbolístico, y luego el show continuó con "Tan solo" y "Amor de Perros", que Andrés Ciro Martínez compartió con la invitada Mimí Maura. Después llegó el turno de "Dientes de Cordero", con evocaciones en imágenes a la vida política argentina. (Télam)







