06 Noviembre 2014 Seguir en 

“Es un gran logro mantener un teatro tantos años; implica mucho esfuerzo, muchos reniegos económicos, mucho trabajo y tiempo invertido, pero también implica la tranquilidad del trabajo digno realizado con dignidad”, remarcó Pablo Gigena, uno de los responsables de la sala La Gloriosa (San Luis 836), que está cumpliendo 12 años de funcionamiento tanto como lugar para montar espectáculos de teatro, danza y trabajo en telas, como de talleres de capacitación.
Gigena reivindicó el trabajo de los hacedores de la cultura independiente, como es su caso. “Hacemos y damos lugar a la cultura profunda y libertaria de nuestro pueblo, y esa cultura es diversa y divertida y carga implícitamente saberes, memoria, historia, etcétera. Las salas independientes en la provincia son armas culturales dedicadas a fabricar un futuro mejor, cuyos objetivos son humanitarios; no así la cultura oficial o mercantilista, lo que llaman industria cultural, cuyos fines son meramente económicos. Por ello, todo lo que proponen está alienado desde el vamos y sus contenidos son decadentes”, aseveró.
El teatrista consideró que los únicos aliados que tienen salas como la suya son “el trabajo comprometido, de calidad, y el público que acompaña brindando apoyo económico con sus entradas y apoyo cultural concurriendo a los espectáculos”.
“Mantenemos este espacio sin apoyo oficial, sin prensa oficial, sin funcionarios, son puros compañeros de camino. Hoy en día es muy duro sostener la actividad independiente con la inflación imperante y el ninguneo y falta de apoyo del Estado a la cultura en general. Las leyes de teatro nacional y provincial que debieran beneficiarnos están secuestradas por los gobiernos de turno y manipuladas por sus gestores punteros partidarios, bien pagados, y sólo sirven para actividades oficiales y partidarias o amiguistas”, denunció.
Gigena reivindicó el trabajo de los hacedores de la cultura independiente, como es su caso. “Hacemos y damos lugar a la cultura profunda y libertaria de nuestro pueblo, y esa cultura es diversa y divertida y carga implícitamente saberes, memoria, historia, etcétera. Las salas independientes en la provincia son armas culturales dedicadas a fabricar un futuro mejor, cuyos objetivos son humanitarios; no así la cultura oficial o mercantilista, lo que llaman industria cultural, cuyos fines son meramente económicos. Por ello, todo lo que proponen está alienado desde el vamos y sus contenidos son decadentes”, aseveró.
El teatrista consideró que los únicos aliados que tienen salas como la suya son “el trabajo comprometido, de calidad, y el público que acompaña brindando apoyo económico con sus entradas y apoyo cultural concurriendo a los espectáculos”.
“Mantenemos este espacio sin apoyo oficial, sin prensa oficial, sin funcionarios, son puros compañeros de camino. Hoy en día es muy duro sostener la actividad independiente con la inflación imperante y el ninguneo y falta de apoyo del Estado a la cultura en general. Las leyes de teatro nacional y provincial que debieran beneficiarnos están secuestradas por los gobiernos de turno y manipuladas por sus gestores punteros partidarios, bien pagados, y sólo sirven para actividades oficiales y partidarias o amiguistas”, denunció.
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