De retratos y recuerdos

Alberdi y Gutiérrez intercambiaban fotos.

04 Oct 2014
1

JUAN BAUTISTA ALBERDI. Consideraba “bueno” este retrato suyo, que Mariano Pelliza insertó en la biografía de 1874. la gaceta / archivo

En las décadas finales del siglo XIX, se asistió a la gran difusión de la fotografía. Tenía enorme importancia para que las personas, a la distancia, pudieran conocer cómo iba cambiando, con los años, el rostro de los familiares y amigos.

El 19 de mayo de 1870, desde París, el tucumano Juan Bautista Alberdi, en carta su amigo porteño Juan María Gutiérrez, acusaba recibo del retrato enviado por éste. “¡Ha sido para mí un día de fiesta, el de su recepción inesperada!”, escribía. “¡Qué habla usted de 60 años! Usted se ha eternizado en los 30. Nada ha envejecido en usted sino los cabellos, y eso no del todo, porque la vejez del cabello consiste en caerse, y usted conserva todo el suyo sin que su blancura desmienta la juventud del rostro”.

Emocionado, aseguraba Alberdi que el retrato “me ha traído una vida entera a la memoria”. Añadía: “Yo haré hacer mi retrato y se lo mandaré en breve. Ninguno de los que tengo se me parece, a creer a todos mis amigos, y la razón es que hace tiempo que los hice”.

El 12 de agosto, desde Londres, Alberdi informaba a Gutiérrez que “le mandé mi retrato de perfil. Hoy me permito enviarle uno de frente, tomado en el mismo día, en abril de este año 1873”.

En 1874, Mariano Pelliza publicó una biografía, titulada “Alberdi. Su vida y sus escritos”. Era la segunda que se le dedicaba, ya que José M. Torres Caicedo publicó otra en 1868. En carta a su amigo Francisco Javier Villanueva, de diciembre de 1874, Alberdi le informaba la aparición del nuevo libro, que llevaba añadido, decía, “un buen retrato mío”.

Comentarios