Nadan, pero también la reman

HACEN MUCHO. Parte del plantel de Asociación Mitre en una pausa en los entrenamientos de los sábados a la mañana. HACEN MUCHO. Parte del plantel de Asociación Mitre en una pausa en los entrenamientos de los sábados a la mañana.
27 Septiembre 2014
Aunque la competencia local es muy escasa y se concentra en los meses de verano, los nadadores entrenan según las normas del alto rendimiento y muy motivados por cierto. En la pileta climatizada del club Asociación Mitre, no hay tiempo para jugar y chapotear, sólo vale trabajar.

Así lo considera el profesor Carlos Cánepa. Él juega de local, pero no hay trato de visitante con sus colegas de Tucumán de Gimnasia y el Colegio Monserrat los que, a falta de pileta propia climatizada y natatorio municipal, alquilan la piscina del “verde”. “Es una pileta que se utiliza para escuela de natación, no es para recrearse. Acá hay clases de una hora y recreo de 20”, explica.

La climatización de la pileta del club de la plazoleta y la política de apertura hacia otros planteles de competencia, redujo la dificultad. Ahora, más nadadores pueden entrenar los 365 días del año, aunque, sin un calendario nutrido en la provincia, los resultados tardan en probarse porque hay que planificar viajes hacia otras latitudes. El lado positivo es que los períodos de entrenamiento son largos. “Del próximo torneo estamos un poco lejos, es en noviembre, en Jujuy”, apuntó Cánepa.

Los encuentros

Nadie se queda de brazos cruzados en la pileta del “verde”. Así que a falta de torneos, hay otros métodos para forjar la llama de la competencia. “Hacemos encuentros que no se basan en quién va y vuelve más rápido. Por ejemplo, hay actividades en las que los chicos completan 25 metros con la menor cantidad de brazadas posible”, describió el ex nadador. Si bien el impacto de ese tipo de encuentro a la hora de competir en el alto nivel puede no ser determinante, la motivación que causa es positiva. “Impacta porque los chicos que tienen mejor nivel se pueden mostrar y los de nivel más bajo los miran y tratan de llegar a ese rendimiento”, analizó.

Más conciencia

Antonio Fuentes, que entrena el plantel del Colegio Monserrat, recuerda con nostalgia cuando los dos torneos más tradicionales de la natación en Tucumán se desarrollaban en cuatro jornadas. Hoy basta con una para las competencias.

El oasis en el desierto que encontró “Edu”, como es conocida en el ambiente la pileta de Asociación Mitre, disminuyó sólo un poco las dificultades para formar nadadores de competencia. “La última vez que fuimos a un Nacional fue en 2011. Creo que la natación no está muy difundida. En otras provincias, nadar es tan importante como ir a aprender inglés”, comparó Fuentes y ejemplificó una falta de conciencia sobre la actividad que él considera es un seguro de vida.

Con respecto a la situación dirigencial fue crítico y aseguró que varios colegas comparten su opinión. “La Federación, en vez de solucionar, pone trabas”, puntualizó el entrenador. Y agregó: “ni lo conozco al nuevo presidente de la Federación; nunca estuvo en la natación”.

Una solución

Para el plantel de Tucumán de Gimnasia orientado por el profesor Luis Arancibia, la apertura hacia otros clubes que tuvo Asociación Mitre fue una solución. “No tenemos pileta climatizada y ahora en el invierno podemos entrenar pagando una mensualidad”, explicó Arancibia, agradecido por el gesto de Cánepa. “Es difícil lo que pasa en Tucumán porque al no haber competencia, no podemos compararnos y eso es necesario”, analizó. “Por la inacción durante el invierno tenemos que viajar, pero no todos tienen la posibilidad económica de hacerlo”, lamentó el entrenador.

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