Tiene un guiño del futuro - LA GACETA Tucumán

Tiene un guiño del futuro

Augusto Núñez fue 2° en el “Invitational” de “Pigu” y apunta alto.

22 Sep 2014
1

BUEN TRABAJO. El juvenil jugador fue 2° en el torneo profesional en Alpa Sumaj, detrás de Jorge Monroy.

“Quisiera que algún día juegue conmigo en EE.UU.” dijo Andrés Romero sobre Augusto Núñez, una vez que el juvenil jugador terminó en segundo lugar el “Invitational” de golf que organizó “Pigu” en Alpa Sumaj. De amplia sonrisa, mirada profunda y una frescura que le dan sus 21 años, el profesional que por estas horas está de viaje a Ecuador para jugar otra etapa del PGA Latinoamérica, aceptó un mano a mano con LG Deportiva.

- ¿Cómo se sentís después de tamaño desafío de “Pigu”?

- Bien, tranquilo. Supongo que lo dijo porque estoy jugando bien, como lo hice en este torneo. Fue una buena semana, sólo que en la jornada final no metí nada, igual pude luchar y terminé segundo. A esta cancha no se la puede atacar tan fácilmente.

- ¿Tu plan es llegar al PGA Tour en el corto plazo?

- Me encantaría, más sabiendo que “Pigu” está allí. Para llegar hay que seguir trabajando día a día. Creo que estoy dando los pasos adecuados. Además de jugar, Sebastián Fernández se convirtió en mi coach y me está ayudando a pulir mis golpes.

- A la segunda parte de la temporada del PGA Latinoamérica ¿cómo pensas encararla?

- Es una etapa importante de mi carrera, tengo buenas sensaciones. De base, buscaré pasar todos los cortes de los torneos, pero fundamentalmente quiero jugar bien.

- ¿En qué considerás que aún te falta para que ganés confianza?

- En el putter. Estoy trabajando mucho en eso. Dominar mejor ese golpe será fundamental. Lo bueno es que puedo practicar todos los días, la mejor vía para crecer.

- ¿El golf es parte de tu vida, o es tu vida?

- Las dos cosas. Nací y crecí cerca de Alpa Sumaj, y soy el único miembro de una familia de nueve hermanos que juega. Me gustó de chico, lo seguí siempre al deporte en la televisión y me decidí a jugarlo en serio a los 18 años. Mi papá, Ramón Enrique, que es caddie y le lleva los palos a Augusto Bruchmann, fue quien me llevó al club, y me encantó. Todos en casa me apoyan en lo que hago y a mi mamá, Guillermina Meneses, le parece muy lindo que haya elegido este camino. También es grande el aliento que me da mi novia, Dina Díaz. Y agradezco el apoyo del club. Jugar acá es como estar en casa, es un sueño. Y me gusta que los míos me vean jugar.

- Lejos de casa ¿extrañas tu gente, tus cosas?

- La verdad que sí. Pero también sé que tengo que luchar por mis cosas. Elegí este camino, que no es sencillo. En su momento me gustaba también el fútbol, lo jugué, pero el golf fue más fuerte.

Comentarios