En el "Parakultural" brindó otro show

El músico decidió tocar hasta las 6 de la mañana

EN UN MERCEDES BENZ. Se bajó del auto a pocos metros del escenario y en el mismo vehículo se trasladó hasta el hotel.
EN UN MERCEDES BENZ. Se bajó del auto a pocos metros del escenario y en el mismo vehículo se trasladó hasta el hotel.
15 Diciembre 2003
Charly García no quiso saber nada con la prensa en Tucumán. Antes del recital cambió una entrevista pautada con la producción por la presencia de dos señoritas en el cuarto de su hotel.
Y al finalizar su show, hizo ingresar a algunas adolescentes en su camerino. Las sentó en sus piernas y en una actitud un tanto paternal, jugó con ellas. No quería que ningún hombre ingresara allí.
Había pedido empanadas y gaseosas para los músicos, y una botella de whisky importado para él. Pero, lo que más impresionó a algunos fue que en ese tiempo, el músico estaba asistido por un tubo de oxígeno.
Después de 10 minutos, ascendió raudamente en el Mercedes Benz que la producción le contrató en Salta (la renta costó $400 por día), y buscó dónde cenar (el restaurante que había previsto en Barrio Norte ya había cerrado) a las 2.
Imprevistamente, a las 3.30, Charly se mandó para el "Parakultural". Ingresó con su camarita de video y sorprendió a todos los que estaban en el lugar. Rápidamente, se instaló en un apartado con las chicas que lo acompañaron, pero no quiso dejar de tocar. Y, a pesar de los problemas que tuvo con el sonido, estuvo haciéndolo hasta las 6 de la mañana.
Alguien le tiró un vaso de plástico, y respondió calmado: "Al que me lo tiró, le digo que yo soy Charly García; ustedes no".

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