MUESTRA FINAL EN DOS CONCIERTOS
• En el Auditorio de la FET (San Martín 427). Hoy, a las 22, y mañana, a las 21. La entrada es libre y gratuita.
“A la mañana estudiamos perfeccionamiento de cuerdas, para sacar un buen sonido y una buena dinámica, con el maestro Rafael Gintoli, y a la tarde trabajamos la parte de dirección con el maestro Jorge Rotter; luego ensamblamos”, cuenta Edle Julve, con su chelo al hombro, y coincide con la violinista María Rosa Gómez en que el nivel de los cursos es muy bueno, a la salida el teatro Alberdi.
Ambas son alumnas del Conservatorio de la Provincia, y junto a estudiantes y músicos del NOA, Buenos Aires, Misiones y Sante Fe, Chile, Colombia y Paraguay tomaron clases, durante 10 días, de la Primera Academia Orquestal de Estudios El Clasicismo que organizó la Fundación Bajo Jardín junto a Fundafet. Alrededor de cincuenta músicos, entre activos y oyentes, en su mayoría de instrumentos de cuerdas, y uno de flauta, que se capacitaron con los expertos. El curso otorga certificados, califica y da una plaza para la Academia Internacional de Verano 2014 de la Universidad Mozarteum de Salzburgo. Los resultados se podrán apreciar hoy y mañana en dos conciertos que tendrán lugar en la FET (ver “hoy y mañana...”).
El mentor de la movida, el músico tucumano Mario Alem, afirma: “es muy interesante porque se da un intercambio entre los músicos de distintas procedencias. Trabajaron sobre un período fundamental. La música occidental se desarrolla a partir del período clásico. Todo lo que uno escucha, por ejemplo, en una zamba, tiene su base armónica en el período clásico”.
“El estudio de la dirección contempla sobre todo tres aspectos -destaca el maestro Rotter en el escenario, junto a los músicos-. Uno de ellos es muy concreto, la técnica gestual, que es como la gramática de expresión del director para coordinar la orquesta. Otro es la lectura de las partituras y el análisis formal para llevar a la comprensión, incluyendo el estilo de cada obra, que es, en cada caso tan diferente y que influye mucho en cómo debe tocarse. Vale decir, a partir de la partitura el estudiante la analiza con su profesor y pone en evidencia los puntos característicos del estilo, para llevar a los ensayos una forma unificada en el fraseo. Lo importante es la coordinación rítmica y el fraseo de los diferentes grupos de la orquesta”.
Sobre la vigencia de la profesión de director de orquesta clasica, Rotter arguye que el repertorio orquestal es vastísimo y también razones prácticas. “Si bien los músicos hoy en día tienen una formación muy completa y opiniones musicales al momento de ensayar, en tres horas no tendría sentido práctico unificar las ideas de cada uno -asevera-. El director cumple la función de guía musical en la coordinación y, sobre todo, de un guía aceptado por la orquesta. Es decir, tiene que tener autoridad y haber sido aceptado por la orquesta, entonces el trabajo fluye y no hace falta el autoritarismo, que es un resabio de tiempos de antes. Además, en una época de especializaciones, también hay músicos que se especializan en dirigir y otros que se especializan en tocar y delegan en el director ciertas decisiones artísticas”.
En otro piso del Alberdi termina la clase de Preparación orquestal y camarística para los estudiantes, que dictó el maestro Rafael Gintoli. “Tengo una muy buena impresión porque sobre todo los chicos jóvenes tocan muy bien -señaló el violinista-. Me encantó; fue una sorpresa para mí. Hacía años que no venía a Tucumán. Fue una grata sorpresa encontrar chicos y jóvenes que tienen tanto fervor y están tan bien preparados”.