Repudian en Las Talitas la golpiza al edil
El concejal Najar, a cargo de la Intendencia, negó que la detenida por la agresión a Barros trabaje políticamente para la Municipalidad El Concejo Deliberante talitense se solidarizó con el opositor, que sufrió heridas en el rostro. La sospechosa secundaba a la víctima en un acople, en 2011
DESFIGURADO. Barros sufrió fuertes golpes y forcejeó con su atacante; perdió seis piezas dentales y tiene cortes y contusiones en todo el rostro. la gaceta / foto de jorge olmos grosso
12 Julio 2014 Seguir en 

El episodio de violencia que sufrió esta semana el concejal opositor de Las Talitas Carlos Barros cayó como una bomba en el mundillo político de ese municipio y de la provincia. El repudio se replicó tanto en el oficialismo como en sectores disidentes.
Los otros nueve miembros del Concejo talitense emitieron ayer un comunicado solidarizándose con su par y rechazando la agresión. Barros había denunciado que durante un confuso hecho intentaron matarlo para quedarse con su banca, según sospecha. Sucede que la única detenida es la dirigente oficialista Nancy Millicay, quien lo secundó en el acople “Todos por Tucumán” mediante el que él llegó a su cargo en 2011.
El presidente del cuerpo, el alperovichista Carlos Najar, aseguró que esperan que el hecho se esclarezca. El edil se encuentra por estos días a cargo de la Municipalidad, en reemplazo de su cuñado, el intendente, Luis Morghenstein. Najar desechó que Millicay trabaje políticamente para la gestión local. “La conozco, pero no la vi en ningún acto político. No tengo argumentos para decir que es allegada al oficialismo municipal”, descartó. Ocurre que, apenas se conoció el hecho, dirigentes opositores apuntaron sus acusaciones hacia el entorno de Morghenstein.
“Ninguna persona en su sano juicio podría llegar a estas circunstancias por algo político. Si esta dirigente lo hizo, considero que no está pensando como política”, argumentó. Añadió que el clima por estos días en el Concejo no es de una particular rispidez como para dar origen a algún tipo de confrontación. “El lunes sesionamos y se aprobó la adhesión al plan ‘Más Cerca II’ por unanimidad. Lograr eso en estos momentos significa que está primando el diálogo. Este episodio lamentable no condice con lo que está pasando en la institución”, sostuvo.
Los otros dos concejales disidentes -el cuerpo está conformado por 10 bancas-, Marcos Kristal (bloque Frente Renovador) y Sergio Rossi (bloque Cristina Fernández), reclamaron el esclarecimiento del suceso.
“Hace años que los tres venimos sufriendo y denunciando hechos de violencia por parte del aparato oficialista por oponernos a proyectos y a formas de gobernar. Pedimos que se recapacite y que se acepten las reglas de la democracia. Vivimos una intolerancia política”, subrayó Kristal. Recordó que durante noviembre de 2011, en el acto de asunción seguidores del oficialismo habían intentado agredirlos a él y a su familia. Por otro lado, en junio de 2013, Rossi había denunciado al intendente por pintadas y amenazas en su contra. Sucedió cuando abandonó el oficialismo para conformar su propio espacio político.
El diputado radical José Cano clamó por el “inmediato esclarecimiento” del ataque. “El Gobierno tiene la responsabilidad política e institucional de aclarar lo sucedido con este representante del pueblo. El ocultamiento de la verdad sólo profundizará las sospechas sobre el manejo impune de un municipio feudal en el que el intendente se ha enriquecido a costa de los vecinos”, expresó.
Barros tenía previsto encontrarse el martes con Millicay a hablar de política. La mujer llegó a la cita, a las 20, acompañada por un hombre y le pidió al concejal que lo llevara en su auto hasta el barrio Valle Hermoso antes de comenzar la reunión. El hombre (cuyos datos dijo desconocer), según relató, le apuntó con el arma y le pidió su billetera. De acuerdo con Barros, forcejearon y le habría gatillado en la sien. “Querían ejecutarme, estoy seguro”, concluyó. Describió forcejeos y advirtió que pudo reducir a su atacante. Lo dejó ir por pedido de la mujer. Junto a ella, fueron al hospital y a la comisaría de Villa Mariano Moreno.
Millicay permanece detenida desde entonces. Agentes encontraran en su poder la billetera de Barros. Ante el fiscal de la causa, Washington Navarro Dávila, ella negó los hechos imputados, indicaron desde los Tribunales. La Policía sospecha que su supuesto cómplice -ella habría dicho que no lo conocía- se trataría de alguien de su entorno.
“Ella es la segunda en la lista. Si muero ¿quién asume?”, concluyó el edil opositor.
Millicay es una conocida dirigente peronista de Las Talitas. En 2011, se había postulado en el acople que encabezó Barros. El armado contó con el padrinazgo del ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez. En febrero de 2012 había sido nombrada como empleada de e junto a una decena de ex postulantes no electos.
Los otros nueve miembros del Concejo talitense emitieron ayer un comunicado solidarizándose con su par y rechazando la agresión. Barros había denunciado que durante un confuso hecho intentaron matarlo para quedarse con su banca, según sospecha. Sucede que la única detenida es la dirigente oficialista Nancy Millicay, quien lo secundó en el acople “Todos por Tucumán” mediante el que él llegó a su cargo en 2011.
El presidente del cuerpo, el alperovichista Carlos Najar, aseguró que esperan que el hecho se esclarezca. El edil se encuentra por estos días a cargo de la Municipalidad, en reemplazo de su cuñado, el intendente, Luis Morghenstein. Najar desechó que Millicay trabaje políticamente para la gestión local. “La conozco, pero no la vi en ningún acto político. No tengo argumentos para decir que es allegada al oficialismo municipal”, descartó. Ocurre que, apenas se conoció el hecho, dirigentes opositores apuntaron sus acusaciones hacia el entorno de Morghenstein.
“Ninguna persona en su sano juicio podría llegar a estas circunstancias por algo político. Si esta dirigente lo hizo, considero que no está pensando como política”, argumentó. Añadió que el clima por estos días en el Concejo no es de una particular rispidez como para dar origen a algún tipo de confrontación. “El lunes sesionamos y se aprobó la adhesión al plan ‘Más Cerca II’ por unanimidad. Lograr eso en estos momentos significa que está primando el diálogo. Este episodio lamentable no condice con lo que está pasando en la institución”, sostuvo.
Los otros dos concejales disidentes -el cuerpo está conformado por 10 bancas-, Marcos Kristal (bloque Frente Renovador) y Sergio Rossi (bloque Cristina Fernández), reclamaron el esclarecimiento del suceso.
“Hace años que los tres venimos sufriendo y denunciando hechos de violencia por parte del aparato oficialista por oponernos a proyectos y a formas de gobernar. Pedimos que se recapacite y que se acepten las reglas de la democracia. Vivimos una intolerancia política”, subrayó Kristal. Recordó que durante noviembre de 2011, en el acto de asunción seguidores del oficialismo habían intentado agredirlos a él y a su familia. Por otro lado, en junio de 2013, Rossi había denunciado al intendente por pintadas y amenazas en su contra. Sucedió cuando abandonó el oficialismo para conformar su propio espacio político.
El diputado radical José Cano clamó por el “inmediato esclarecimiento” del ataque. “El Gobierno tiene la responsabilidad política e institucional de aclarar lo sucedido con este representante del pueblo. El ocultamiento de la verdad sólo profundizará las sospechas sobre el manejo impune de un municipio feudal en el que el intendente se ha enriquecido a costa de los vecinos”, expresó.
Barros tenía previsto encontrarse el martes con Millicay a hablar de política. La mujer llegó a la cita, a las 20, acompañada por un hombre y le pidió al concejal que lo llevara en su auto hasta el barrio Valle Hermoso antes de comenzar la reunión. El hombre (cuyos datos dijo desconocer), según relató, le apuntó con el arma y le pidió su billetera. De acuerdo con Barros, forcejearon y le habría gatillado en la sien. “Querían ejecutarme, estoy seguro”, concluyó. Describió forcejeos y advirtió que pudo reducir a su atacante. Lo dejó ir por pedido de la mujer. Junto a ella, fueron al hospital y a la comisaría de Villa Mariano Moreno.
Millicay permanece detenida desde entonces. Agentes encontraran en su poder la billetera de Barros. Ante el fiscal de la causa, Washington Navarro Dávila, ella negó los hechos imputados, indicaron desde los Tribunales. La Policía sospecha que su supuesto cómplice -ella habría dicho que no lo conocía- se trataría de alguien de su entorno.
“Ella es la segunda en la lista. Si muero ¿quién asume?”, concluyó el edil opositor.
Millicay es una conocida dirigente peronista de Las Talitas. En 2011, se había postulado en el acople que encabezó Barros. El armado contó con el padrinazgo del ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez. En febrero de 2012 había sido nombrada como empleada de e junto a una decena de ex postulantes no electos.
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