10 Julio 2014 Seguir en 

BUENOS AIRES.- El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, criticó a la administración nacional al sostener que sus autoridades siguen haciendo “como si nada pasase” al poner al frente del acto principal por el 9 de julio, en Tucumán, al vicepresidente Amado Boudou, procesado en la causa Ciccone.
No obstante, reconoció que, como la presidenta Cristina Fernández está convaleciente, lo que sigue en el protocolo es que vaya el vicepresidente.
Volvió a diferenciar su procesamiento en la causa de las escuchas ilegales del recibido por el vicepresidente al recordar que él concurrió voluntariamente a la Legislatura capitalina, donde durante seis horas contestó todas las preguntas y el Parlamento desistió de llevar adelante un juicio político.
“Es algo que va a ser recordado en la historia”, consideró Macri al referirse al acto que encabezó Boudou y fustigó: “ellos actúan como si nada pasase”.
Macri efectuó declaraciones en la Plaza de Mayo tras encabezar el acto del gobierno porteño con motivo del 198 aniversario de la Declaración de la Independencia.
En tanto, el jefe del bloque de senadores del radicalismo, Gerardo Morales, calificó como una “afrenta al pueblo” la decisión del Gobierno nacional de que Boudou encabece los festejos por el 9 de Julio en Tucumán.
“Que se lo envíe a representar a la Presidenta en un acto de tanta importancia como el Día de la Independencia, es una afrenta al pueblo”, sostuvo. Morales consideró: “es una vergüenza que el Gobierno no dé respuesta a un pedido que hicimos de apartamiento del vicepresidente hasta que se aclare su situación judicial”. Sus palabras fueron en alusión al procesamiento del funcionario en el marco de la causa Ciccone.
El ex Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, señaló que Boudou le genera al Gobierno un daño institucional enorme, mientras que el que le pudo provocar Julio Cobos con el voto no positivo de la Resolución 125 tuvo que ver más con un daño político de opinión.
Fernández explicó que nunca estuvo de acuerdo con el voto de Cobos porque era parte del Ejecutivo y debió haber acompañado, ya que -explicó- no era un senador que representaba a una provincia, sino que estaba ahí porque fue elegido como vicepresidente.
En cambio, precisó: “lo de Boudou es algo de otra dimensión, un daño institucional enorme, ya que se lo está involucrando en un delito y se está cuestionando su moralidad publica”.
Según Fernández, no sería justo decir que Boudou y Cobos son equiparables, ya que el primero tomó una decisión política, acertada o no, corrió su riesgo y la historia dirá si tuvo razón o no. Y agregó: “de Cobos me consta su moralidad. Conocí cómo vivía siendo vicepresidente y la forma honrosa con la que se siempre se movió. En cambio Boudou es otra cosa, es alguien que en sus días de ministro de Economía aprovechó su posición para quedarse con una empresa. Y eso no es un dato menor, es un dato gravísimo”. Fernández concluyó: “nos mintió sistemáticamente. Insisto en este punto: nos mintió a todos los argentinos. Todas las coartadas que él presentó se verificaron como falsas. La verdad es que su buena conducta ha desaparecido hace tiempo”. (DyN)
No obstante, reconoció que, como la presidenta Cristina Fernández está convaleciente, lo que sigue en el protocolo es que vaya el vicepresidente.
Volvió a diferenciar su procesamiento en la causa de las escuchas ilegales del recibido por el vicepresidente al recordar que él concurrió voluntariamente a la Legislatura capitalina, donde durante seis horas contestó todas las preguntas y el Parlamento desistió de llevar adelante un juicio político.
“Es algo que va a ser recordado en la historia”, consideró Macri al referirse al acto que encabezó Boudou y fustigó: “ellos actúan como si nada pasase”.
Macri efectuó declaraciones en la Plaza de Mayo tras encabezar el acto del gobierno porteño con motivo del 198 aniversario de la Declaración de la Independencia.
En tanto, el jefe del bloque de senadores del radicalismo, Gerardo Morales, calificó como una “afrenta al pueblo” la decisión del Gobierno nacional de que Boudou encabece los festejos por el 9 de Julio en Tucumán.
“Que se lo envíe a representar a la Presidenta en un acto de tanta importancia como el Día de la Independencia, es una afrenta al pueblo”, sostuvo. Morales consideró: “es una vergüenza que el Gobierno no dé respuesta a un pedido que hicimos de apartamiento del vicepresidente hasta que se aclare su situación judicial”. Sus palabras fueron en alusión al procesamiento del funcionario en el marco de la causa Ciccone.
El ex Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, señaló que Boudou le genera al Gobierno un daño institucional enorme, mientras que el que le pudo provocar Julio Cobos con el voto no positivo de la Resolución 125 tuvo que ver más con un daño político de opinión.
Fernández explicó que nunca estuvo de acuerdo con el voto de Cobos porque era parte del Ejecutivo y debió haber acompañado, ya que -explicó- no era un senador que representaba a una provincia, sino que estaba ahí porque fue elegido como vicepresidente.
En cambio, precisó: “lo de Boudou es algo de otra dimensión, un daño institucional enorme, ya que se lo está involucrando en un delito y se está cuestionando su moralidad publica”.
Según Fernández, no sería justo decir que Boudou y Cobos son equiparables, ya que el primero tomó una decisión política, acertada o no, corrió su riesgo y la historia dirá si tuvo razón o no. Y agregó: “de Cobos me consta su moralidad. Conocí cómo vivía siendo vicepresidente y la forma honrosa con la que se siempre se movió. En cambio Boudou es otra cosa, es alguien que en sus días de ministro de Economía aprovechó su posición para quedarse con una empresa. Y eso no es un dato menor, es un dato gravísimo”. Fernández concluyó: “nos mintió sistemáticamente. Insisto en este punto: nos mintió a todos los argentinos. Todas las coartadas que él presentó se verificaron como falsas. La verdad es que su buena conducta ha desaparecido hace tiempo”. (DyN)







