San Martín es una enfermería

El médico Guillén analizó la racha de lesiones y la atribuyó al juego de fricción de la categoría y a la mala suerte.

NO PUDO MOSTRARSE. Rinaudo recién está recuperando el ritmo que perdió. NO PUDO MOSTRARSE. Rinaudo recién está recuperando el ritmo que perdió.
28 Marzo 2014
“Esto, lo que pasa ahora, es mucha sal. No podemos tener esta mala suerte”, se descarga Roberto Guillén, el médico de un plantel de San Martín que todas las semanas agota el botiquín. “Es una enfermería. Hay épocas en las que estamos tranquilos, esta es una tormenta de pacientes”, reafirma el “Doc”. Lo de Maximiliano Rodríguez en Gualeguaychú y lo de Augusto Max y Jorge Serrano, el miércoles, fue el colmo: “Si no es mala suerte que se choquen dos jugadores del mismo equipo... Es todo traumático ¿se entiende? Algo fortuito, no está atribuido a nada físico, nada que tenga que ver con ellos en sÍ, sino pura mala suerte”.

Guillén también se refiere al entorno y la realidad de un torneo como el Argentino A. “Se trata de una categoría en la que se agarran a patadas en todos los partidos, es así. Los jugadores se predisponen mucho a este tipo de lesiones. Es todo accidentológico”, explica. Según él la mayoría de las bajas “santas” se debieron a traumatismos y no por desgaste, desgarros o lesiones que lleven a decir que los jugadores están mal entrenados o sobreentrenados, o mal alimentados. “Hasta el arquero de Barcelona se rompe el cruzado, y no me vas a decir que está mal entrenado, ni mal alimentado. Son cosas que pasan, que te exponen mucho”, analiza Guillén.

Debajo de la chaqueta el médico lleva los colores del equipo, por eso deja para el último un análisis del tema visto con ojos de hincha: “Al final, no sé cómo será en los otros clubes de esta categoría ¿no? Pero nosotros vivimos con lesionados. No sé si ellos están iguales, porque acá no dejamos que los cag... a patadas a ellos. Espero que también reciban un poquito porque siempre los lesionados terminan siendo los nuestros”. El “Doc” se saca la bronca y ya está listo para seguir con los tratamientos de “Maxi”, Max y “Chopy” y esperando que la tormenta de bajas pare de una vez.

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