ZURICH, Suiza.- En una nota con la revista "France Football", Cristiano Ronaldo sostuvo que la competencia con Messi y con otros futbolistas que actúan en el Viejo Continente lo "ayudan a ser mejor" y admitió que fue "un error" afirmar que lo envidian porque es "joven, rico y guapo".
“Fue un error. Hablé después de un partido cuando estaba muy enfadado porque no había marcado. Algunas cosas pueden explicar el hecho de que dijera cosas que no me gustaron después. Como he dicho muchas veces, no soy perfecto. Soy un ser humano hecho de carne y hueso, como todos. Lloro, río y tengo mis problemas. Cuando dije algo que no debía pedí perdón a la gente. Con la edad se aprende de los errores... Prefiero que se hable de lo que hago en el terreno de juego y no de lo que hago fuera”, apuntó el portugués en un tramo de la entrevista.
Acerca de la disputa con el argentino, se sinceró: “por supuesto que la competencia me ayuda a ser mejor. Pero no sólo con Messi, también con otros jugadores de alto nivel como los que veo en la Premier y en otros campeonatos: Luis Suárez, Iniesta, Neymar, Bale, Diego Costa o Falcao. Su nivel de juego mejora y yo también voy a mejorar. Messi y yo estamos en la misma competición. Los dos queremos lo mejor y nos ayudamos a superarnos”.
También definió como sinceras sus lágrimas cuando subió al estrado recibir el premio. “Fue un momento de gran emoción, sobre todo cuando mi hijo vino a mis brazos feliz. Eso desbordó mi emoción. Y comencé a llorar. Y cuando vi las lágrimas de mi familia, lloré todavía más. Eran lágrimas honestas, auténticas. Francamente, no lo esperaba y en ese instante me sentí muy feliz. Para la gente que no me conoce, debió ser una gran sorpresa verme llorar así, porque siempre me ven serio sobre el terreno de juego. Para los que comparten la vida conmigo saben que soy una persona natural y espontánea”.
“CR7” confesó que siempre quiere más, "tanto con el Real Madrid como con Portugal. El Balón de Oro no es un fin en sí mismo, aunque todos los jugadores sueñan con él”, que se entrena de tres a cuatro horas diarias y que junto a su representante, Jorge Mendes, promueve acciones solidarias. "Si haces una buena acción no necesitas gritarlo a los cuatro vientos, pero procuro ayudar a los demás. En este momento cuatro o cinco niños tienen problemas muy graves. Es una situación sensible de la que no me gusta hablar", remarcó.