La actividad cultural en la ciudad durante enero

13 Enero 2014
Enero y febrero son sinónimos de altas temperaturas, de trabajar a media máquina, de una actividad cultural escasa, que se traslada, por lo general, al circuito veraniego. Aquella gran mayoría que carece de recursos económicos para tomarse unos días de vacaciones en la provincia o en otras geografías, queda huérfana de opciones de esparcimiento, salvo recitales programados en bares.

Las propuestas veraniegas pasan por los tradicionales y convocantes talleres que ofrece la UNT. La Municipalidad capitalina está mucho más activa que otros años y ha organizado tres recitales de bandas de rock en las plazas San Martín Urquiza y Belgrano, otros espectáculos en barrios y para la semana entrante anuncia el “Encuentro de Teatro Popular Latinoamericano 2014”, en el que participarán más de 100 artistas de grupos y compañías teatrales de países como Italia, México, Venezuela, Colombia, Chile, Brasil, Ecuador y Perú, y de nuestro país.

Tanto la Provincia como la Universidad suelen licenciar sus cuerpos artísticos, de manera que las salas del San Martín y el Alberdi, los dos principales coliseos tucumanos, permanecen cerradas. Antes, el argumento era que carecían de aire acondicionado, pero desde hace años lo tienen y sin embargo, la situación no ha cambiado. Si hubiese la intención o la voluntad de que hubiese una programación estival, se podrían licenciar sólo la mitad del personal, tanto artístico como técnico.

Se podrían programar conciertos de cámara o corales al aire libre, montar obras de teatro, que sean populares y que no requieran de un elenco numeroso. También se podría haber realizado con anticipación una invitación a estudiantes avanzados de teatro o de música a que propusieran actividades que realizar prácticas y de paso, obtener un retribución. A los estudiantes de arte podrían realizar talleres abiertos de pintura o escultura al aire libre en las plazas y otro tanto, los de danza.

Durante los fines de semana, miles de personas invaden el dique Celestino Gelsi. Sería tal vez una buena idea que su anfiteatro fuera empleado para poner en contacto a la gente con manifestaciones artísticas. Algo parecido podría organizarse en San Javier, al pie del Cristo Bendicente, de Juan Carlos Iramain. Las direcciones de Cultura de los municipios del interior podrían diseñar en ese sentido su propia actividad cultural o apoyar manifestaciones de artistas independientes, -en este caso de músicos- como el II Festival “La peña de todos” que se realizó el 29 y 30 de diciembre pasado en una de las calles adyacentes de la plaza Bernabé Aráoz, de Monteros, y que contó con una gran adhesión de público que pudo apreciar a los jóvenes valores y a cantores aficionados.

Se podría también emplear los parques 9 de Julio, el Avellaneda y el Guillermina, adonde la gente concurre masivamente, para ofrecer espectáculos gratuitos, no sólo durante el verano. Se trata también de acercarle el arte a la gente, especialmente a aquella que difícilmente vaya a un teatro.

Si se previera con antelación un calendario artístico estival en la ciudad, posiblemente el visitante que decidiera pasear un par de días o más encontraría buenos motivos de entretenimiento y lo mismo ocurriría con los comprovincianos que no tienen más remedio que quedarse en la casa. De ese modo, se fomentaría también el turismo durante todo el año.

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