Dejaron la llave puesta y les desvalijaron la vivienda

Los ladrones entraron al living de los Navarro sin forzar la puerta

SORPRENDIDOS. La familia Navarro estaba en su casa cuando les robaron.
SORPRENDIDOS. La familia Navarro estaba en su casa cuando les robaron.
24 Diciembre 2013
“Llamé al 911, me atendieron rápido, pero nunca enviaron a nadie”, remarcó Oscar Gerardo Navarro luego de analizar el robo que sufrió en su casa ayer a la madrugada. Los ladrones, que todavía no fueron identificados por la Policía, ni siquiera forzaron la cerradura del acceso por el que se llevaron un televisor, un mini componente, un microondas, dos bicicletas, una notebook y un casco para motocicleta. 

Un descuido, tal como reconoció Navarro, les permitió ingresar a la vivienda por una puerta que da hacia la calle Rondeau al 1.800. “Dejamos la llave puesta. Parece que metieron la mano por la ventana y lograron abrir la puerta. Hace unos tres meses ya habían intentado hacer lo mismo, pero justo estaba estudiando en el living, les grité y se fueron”, agregó. Sin embargo la preocupación de esta familia no es sólo por el grave asalto que sufrieron. 

Lo que les sorprende es que a menos de una cuadra de la casa en la que viven, está ubicado el destacamento que tiene la seccional 3ª en el barrio de Ciudadela. “El destacamento está a la vuelta, pero en esta cuadra no se los ve patrullar nunca, a pesar de que este es un barrio peligroso. Sólo se los ve entrar y salir de ese lugar. En la comisaría nos explicaron que es sólo una unidad operativa que recibe instrucciones para enviar policías a los lugares en los que los necesitan”, continuó.

El último sábado la madre de Navarro también necesitó a la Policía. La mujer, según contó su hijo, estaba en un almacén ubicado en el pasaje Rizzato casi llegando a la esquina con Rondeau. “Era de noche. La golpearon, la hicieron caer al suelo y le robaron una cadena de oro que tenía”, aseveró. Pero los uniformados, siempre según su testimonio, tampoco fueron. 

Navarro vive con sus padres y su pareja en una casa ubicada en la esquina de las calles Frías Silva y Rondeau. El robo, según explicó, tiene que haber ocurrido entre las 2 y las 5.50 porque esos fueron los horarios en los que se acostó a dormir y se levantó para ir a trabajar. Cuando los ladrones entraron al living de la casa, él y Fanny Lizárraga (su mujer) estaban en la parte de la vivienda que da hacia la calle Frías Silva. Por eso, según contaron, no escucharon cuando los ladrones les desvalijaron la casa. “Como los patrulleros del 911 no vinieron, nos fuimos a la (seccional) tercera. Ahí nos tomaron la denuncia y enviaron a criminalística”, explicó.

Los vecinos de los Navarro, según dijeron, tampoco vieron ni escucharon nada en el momento en que se estaba cometiendo el robo. Incluso uno de los hermanos de la víctima que vive en la casa contigua a la que se cometió el asalto, tampoco escuchó nada. “Ni siquiera ladraron los dos perros que tenemos”, concluyó.

Sin pruebas certeras

Sin pistas certeras, las sospechas de los damnificados y de la Policía recaen sobre los habitantes de una barriada ubicada a pocas cuadras del lugar del hecho. Sin embargo, por el momento no hay pruebas que indiquen que alguno de los vecinos que viven en ese lugar hayan estado involucrados con el ilícito. 

Temas Tucumán
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios