27 Noviembre 2013 Seguir en 

Modificar el aspecto de un rostro mediante cosméticos; alterar algo para mejorar su apariencia definen la palabra maquillar, un verbo que emplea a menudo nuestra clase dirigente cuando no quiere o no puede resolver problemas como, por ejemplo, el de los vendedores ambulantes. Uno de los asuntos que alcanza esa categoría de crónicos es el de los taxis.
Desde hace unas semanas, los taxistas vienen solicitando que se incremente la tarifa de $4.50 a $6 el precio de la bajada de bandera y $0,50 el costo de la ficha cada 100 metros. Los ediles también consideran un proyecto presentado el año pasado respecto de una tarifa nocturna -entre las 22 y las 6- que representaría un 20% superior a la tarifa normal, es decir $5.40. El argumento para tal aumento es que el usuario podrá tener a su servicio una mayor cantidad de autos. Otros observan que para que ello sea posible debe efectuar un control riguroso de los relojes en virtud de las numerosas quejas de los ciudadanos que pagan diferentes montos por idéntico viaje. "El municipio debe realizar controles sorpresa. Porque para que la tarifa nocturna funcione es necesario que los relojes funcionen correctamente", dijo un concejal. Según otro par, el reloj taxímetro cambiará automáticamente el costo de la bajada de bandera y de la ficha a partir de las 22, y luego a las 6 del día siguiente retornará a la tarifa diurna. Tal vez lo más razonable en esta iniciativa sería que la tarifa nocturna funcionara a partir de la 0 hora y no a las 22, porque es aún temprano y afectaría el bolsillo de una gran cantidad de personas. Con el mismo argumento las empresas de ómnibus podrían solicitar una medida similar.
Más allá de lo que los ediles decidan, lo concreto es nunca se ataca el problema de fondo. Los autos no tienen aire acondicionado, les faltan obleas, no cuentan con la accesibilidad para discapacitados, aún hay vehículos con titularidad compartida cuando la ordenanza establece que los dueños de taxis deben ser titulares un 100% y se planea a tal fin un nuevo plazo para que se adecuen a la norma.
Nada se sabe de la corrupción municipal sobre "taxis mellizos" denunciada en julio de 2012 en el Servicio Único de Transporte Público de Pasajeros (Sutrappa). Desde entonces, la Fiscalía III de Instrucción Penal no llamó aún a declarar a ninguna persona. El intendente dispuso el traslado a otras reparticiones de siete empleados jerárquicos que controlaban el funcionamiento de los taxis. Se ordenó una auditoría interna en la repartición. Sin embargo, en la Justicia no avanza la investigación. La ordenanza Nº 3.713 dice que debe haber un taxi cada 85 habitantes de San Miguel de Tucumán (549.163), o sea 6.460. Los gremios quieren que trabaje un taxi cada 120 habitantes, es decir 4.576. El sistema había sido diseñado para 6.200 vehículos, pero inscribieron cerca de 8.000 automóviles. Desde hace unos años, taxistas y algunos ediles afirman que llegarían a 9.000 los vehículos circulantes, de los cuales 3.000 trabajarían en forma ilegal.
Pese a las promesas, el servicio no ha mejorado, sigue siendo inseguro, está sobredimensionado, la oferta excede la demanda y la corrupción parece todavía lejos de ser erradicada. Con maquillaje nunca se solucionarán los problemas de fondo. Los representantes deben pensar principalmente en los ciudadanos, que son los que mantienen con su bolsillo los servicios públicos.
Desde hace unas semanas, los taxistas vienen solicitando que se incremente la tarifa de $4.50 a $6 el precio de la bajada de bandera y $0,50 el costo de la ficha cada 100 metros. Los ediles también consideran un proyecto presentado el año pasado respecto de una tarifa nocturna -entre las 22 y las 6- que representaría un 20% superior a la tarifa normal, es decir $5.40. El argumento para tal aumento es que el usuario podrá tener a su servicio una mayor cantidad de autos. Otros observan que para que ello sea posible debe efectuar un control riguroso de los relojes en virtud de las numerosas quejas de los ciudadanos que pagan diferentes montos por idéntico viaje. "El municipio debe realizar controles sorpresa. Porque para que la tarifa nocturna funcione es necesario que los relojes funcionen correctamente", dijo un concejal. Según otro par, el reloj taxímetro cambiará automáticamente el costo de la bajada de bandera y de la ficha a partir de las 22, y luego a las 6 del día siguiente retornará a la tarifa diurna. Tal vez lo más razonable en esta iniciativa sería que la tarifa nocturna funcionara a partir de la 0 hora y no a las 22, porque es aún temprano y afectaría el bolsillo de una gran cantidad de personas. Con el mismo argumento las empresas de ómnibus podrían solicitar una medida similar.
Más allá de lo que los ediles decidan, lo concreto es nunca se ataca el problema de fondo. Los autos no tienen aire acondicionado, les faltan obleas, no cuentan con la accesibilidad para discapacitados, aún hay vehículos con titularidad compartida cuando la ordenanza establece que los dueños de taxis deben ser titulares un 100% y se planea a tal fin un nuevo plazo para que se adecuen a la norma.
Nada se sabe de la corrupción municipal sobre "taxis mellizos" denunciada en julio de 2012 en el Servicio Único de Transporte Público de Pasajeros (Sutrappa). Desde entonces, la Fiscalía III de Instrucción Penal no llamó aún a declarar a ninguna persona. El intendente dispuso el traslado a otras reparticiones de siete empleados jerárquicos que controlaban el funcionamiento de los taxis. Se ordenó una auditoría interna en la repartición. Sin embargo, en la Justicia no avanza la investigación. La ordenanza Nº 3.713 dice que debe haber un taxi cada 85 habitantes de San Miguel de Tucumán (549.163), o sea 6.460. Los gremios quieren que trabaje un taxi cada 120 habitantes, es decir 4.576. El sistema había sido diseñado para 6.200 vehículos, pero inscribieron cerca de 8.000 automóviles. Desde hace unos años, taxistas y algunos ediles afirman que llegarían a 9.000 los vehículos circulantes, de los cuales 3.000 trabajarían en forma ilegal.
Pese a las promesas, el servicio no ha mejorado, sigue siendo inseguro, está sobredimensionado, la oferta excede la demanda y la corrupción parece todavía lejos de ser erradicada. Con maquillaje nunca se solucionarán los problemas de fondo. Los representantes deben pensar principalmente en los ciudadanos, que son los que mantienen con su bolsillo los servicios públicos.
Temas
Tucumán
Lo más popular







