Por la final que no jugará

Por la final que no jugará

Ariel Castellina y su último partido con la "naranja" antes de regresar al rugby de Francia

DEBUT Y DESPEDIDA. Castellina enfrentará por primera vez a Buenos Aires. Lo estoy viviendo con mucha ansiedad, confesó. DEBUT Y DESPEDIDA. Castellina enfrentará por primera vez a Buenos Aires. "Lo estoy viviendo con mucha ansiedad", confesó.
22 Noviembre 2013
Para la experiencia no existen gimnasios ni centros de alto rendimiento. Eso sólo se gana con los años. Y Ariel Castellina, que ya cuenta 31, tendrá en breve la oportunidad de abordar otra vez un tren que para muchos pasa una sola vez. El destino vuelve a ser Francia, donde hace casi 10 años, el de Universitario inició un camino de ocho temporadas en el Top 14, repartidas entre Agen y Lyon.

"Estaba en el primer nivel, pero nunca me arrepentí de mi decisión de volver a Tucumán. Sentía la necesidad de reencontrarme con esa llama y esos valores amateurs que sólo podés encontrar en tu club y en el seleccionado de tu provincia", explica el pilar derecho, que regresará al rugby galo como joker medical (contratado para cubrir una baja por lesión). Aunque si el viento es favorable, podría anclarlo una temporada completa en Europa.

Satisfecha su necesidad de volver a las fuentes, Ariel está listo para volver a empujar en el nivel profesional. "Me siento perfectamente apto, en el momento justo. Quiero y puedo seguir jugando en un alto nivel. Cuesta mucho dejar todo, pero lo hablé con mi familia y mis amigos, y me apoyaron completamente", revela.

Decisiones

Como una suerte de alquimia, Ariel deberá pagar el regreso a la profesionalidad con un gran sacrificio: dado que su contrato comienza a regir desde la semana que viene, el primera línea no estará para la final del Argentino en caso de que Tucumán derrote mañana a Buenos Aires.

"Soy consciente de eso. Pero la vida del jugador es así. Hay momentos en los que tenés que tomar una decisión, y no siempre es fácil", reconoce.

De todos modos, todavía no se fue. Aún le queda una última batalla. Y ya que se va a ir, no piensa guardarse nada: "tenemos que hacer lo que sabemos, y hacerlo bien. Hay que darle velocidad al juego y ser fuertes en la plataforma. Es importante ganar, pero más importante es mostrar un rugby lindo, que le guste a la gente. La 'naranja' tiene que volver a enamorar. Sea cual sea el resultado, debemos irnos vacíos, con la sensación de haber dejado absolutamente todo".

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