De Pitágoras a la música electroacústica

Música y números se unirán en el concierto que presentará el miércoles, en el Teatro San Martín, el joven pianista Horacio Lavandera. Durante la velada disertará el doctor en Matemáticas Pablo Amster. Un ciclo que homenajea a Pitágoras.

REPERTORIO. Lavandera interpretará obras clásicas y contemporáneas. GENTIELZA PRENSA HORACIO LAVANDERA REPERTORIO. Lavandera interpretará obras clásicas y contemporáneas. GENTIELZA PRENSA HORACIO LAVANDERA
21 Octubre 2013
Desde Pitágoras hasta la actualidad -pasando por Boecio, las catedrales góticas y los imposibles fractales-, música y matemática siempre fueron de la mano. Y es que, según los científicos, los números y los acordes son en el fondo la misma cosa, uno en el tiempo, otro en el espacio. Esto es precisamente lo que expondrá el músico y director de orquesta Horacio Lavandera, quien presentará en Tucumán su ciclo "Noches de música y ciencia", en el que participará el matemático Pablo Amster.

Estrenado con enorme éxito en el Teatro Maipo en 2012, el programa indaga y expone sobre las relaciones entre la música y distintos conceptos científicos, conexiones que ya fueron planteadas por Pitágoras en el siglo quinto antes de Cristo.

Y es que, para los griegos, la música tenía un significado más amplio que el que tiene en la actualidad. En la mitología, las musas eran nueve diosas hermanas protectoras de las artes y las ciencias: Clío, Euterpe, Talía, Melpómene, Terpsícore, Erato, Polimnia, Urania y Calíope. Euterpe era la protectora de la música y Urania, de la astronomía. Las otras musas protegían diversas formas de poesía y danza. Pero la música era inseparable de la poesía y, también de la matemática. Por eso, las enseñanzas de Pitágoras (570-497a C) incluían la aritmética y la música en forma conjunta. La aritmética permitía la comprensión del universo físico y espiritual, en tanto que la música era un ejemplo de la armonía universal.

Pura intuición

La música, que en sus orígenes remotos nació de la pura intuición, tiene para Lavandera mucho en común con el lenguaje que la razón forjó a través de los siglos para describir la realidad y explicarla. "La ciencia habla de espectros, frecuencias, resonancias, vibraciones, análisis armónico y patrones rítmicos, entre otros conceptos ineludibles al explicar el funcionamiento objetivo de la música. Del mismo modo que, desde el siglo XX, numerosos músicos han empleado para la composición de melodía, ideas, fórmulas y herramientas surgidas del saber científico", explica el joven concertista.

De hecho, los sonidos que escuchamos pueden ser transformados en números por un proceso muy sencillo, de modo que una pieza musical puede tranquilamente reducirse a fracciones y números. Esto es lo que va a explicar sencillamente Amster, quien es doctor en Matemáticas de la Universidad de Buenos Aires e investigador independiente del Conicet. "La Matemática emociona porque es una experiencia predominantemente estética", cuenta.

Para el disfrute
¿Cómo surgió la idea de este concierto? Según Lavandera, fue algo espontáneo. "Nunca estudié ciencia, pero es algo que me hubiera gustado, desde chico soy un aficionado. Tengo muchos libros y estoy en forma continua leyéndolos. Además siempre consideré a la música como parte de la astrofísica, debido a que lo que ocurre en el espacio tiene mucho que ver con mi trabajo. No podría dar una razón específica del porqué mi interés, pero ¡no soy el único! ya que desde los tiempos de Pitágoras (quien estudió la naturaleza de los sonidos musicales) hay mucha gente que piensa como yo, así que ¡no estoy solo en esto! Podría decirse que soy músico porque no soy científico", declara.

Y es cierto. No está solo porque en cada uno de los conciertos lo acompaña un científico distinto. Incluso ha actuado con el físico y compositor tucumano Alberto Rojo. "A partir de un concierto junto a Rojo, el Ministerio de Ciencia y Tecnología se interesó por esta temática hasta concretar este ciclo de conciertos. Toda la música que interpreté hasta ahora tiene que ver con un grupo de autores vinculados con la acústica y los procesos científicos en general. Entre ellos se encuentran los compositores extranjeros Boulez y Stockhausen, con lo que he tenido la oportunidad de trabajar personalmente, así como Xenakis, uno de los primeros a quienes admiré", indica. Y agrega: también pude incluir a un grupo de autores argentinos, como Mauricio Kagel, Mario Davidovsky y Fabián Panisello. La idea es que el público pueda interiorizarse sobre esta música. Es decir, así como está el rock, el tango y el jazz, la gente debe conocer este otro camino musical".

En Tucumán, Lavandera tiene previsto interpretar: Rapsodia Húngara Nº 2 de Franz Liszt; Conferencia "La biblioteca de Stockhausen", de Karlheinz Stockhausen (1928-2007); Obertura de Tannhaüser, de Richard Wagner y Conferencia: "Metamúsica: una calculada indeterminación", de Mauricio Kagel (1931- 2008). Posteriormente disertará Amster.

El joven pianista trabaja con una doctora en matemáticas para componer siete piezas para piano (que se pueden escuchar en YouTube), en las que utilizó "distintas técnicas compositivas y distintas herramientas de la matemática". Admite que era algo indispensable. "No concebía mi música sin ese camino. En España trabajé con Alberto Posadas, quien aplica este tipo de pensamiento. Me fascina Xenakis, ellos son mis grandes influencias, así que fue un devenir natural", finaliza.

ACTÚA EL MIÉRCOLES

• A las 21, en el Teatro San Martín (Muñecas y Sarmiento).

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