CHAPA POR CHAPA. El auditorio del centro cultural es desarmado y desaparecerá en menos de una semana. LA GACETA / FOTOS DE ANALIA JARAMILLO
11 Octubre 2013 Seguir en 

La picota ya se ha puesto en movimiento y, esta vez, es una buena señal. El desmontaje del auditorio del centro cultural Juan B. Terán, ubicado en el predio del Ferrocarril Belgrano, es la cara visible de la obra de apertura de las calles Córdoba y Mendoza. Todavía falta mucho para que comiencen a verse los dos puentes elevados y los dos túneles que cambiarán para siempre el paisaje de ese sector, pero los trabajos ya están en marcha.
Además de la estructura desarmable donde funcionaba el auditorio del centro cultural, otras tres edificaciones deberán ser demolidas, reconstruidas y reubicadas: el destacamento policial de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop); un galpón donde funcionaba una mutual de jubilados; y un depósito privado. "Los trabajos preliminares comenzaron hace aproximadamente 15 días, con la limpieza del predio y el armado del obrador. Estábamos esperando la autorización de la empresa Belgrano Cargas para empezar a demoler lo que sea necesario y en una etapa posterior comenzaremos con las excavaciones", explicó Oscar Mirkin, secretario de Obras Públicas de la Provincia.
Según Mirkin, el contrato firmado entre la Provincia y Belgrano Cargas y Logística S.A. establece que todas las superficies que se demuelan o desarmen deberá ser reconstruidas y reubicadas en el predio. "En el caso del auditorio del Juan B. Terán, es probable que se vuelva a armar en el mismo lugar, pero eso está por definirse. Lo que sí es seguro es que todo lo que se reconstruya será puesto en valor, por lo que cuando terminen las obras el centro cultural será mejor de lo que antes era. En el caso de la mutual de jubilados, se demolerá el ala sur (calle Córdoba) y la reconstrucción será anexada hacia el norte. El resto de las edificaciones están todavía en estudio", aseguró el funcionario. Carolina Cazón, directora de Acción Cultural del Ente de Cultura, informó que siguen funcionando cuatro de los ocho talleres que había en el Juan B. Terán, los que se están desarrollando en el edificio central del Ente (San Martín 251).
Hogar dulce hogar
Mientras los obreros de la empresa de demoliciones La Picota removían las chapas para desarmar el auditorio del centro cultural, Antonio Rivadeneira (64 años) y Cristina Pérez (37), mostraban con angustia el saqueo que está sufriendo su nuevo "hogar", en el que ellos se instalaron por no tener vivienda. "No tenemos nada. Hasta hace poco vivíamos en una casilla en Los Pocitos, pero nos robaron todo y nos tuvimos que ir. Pero resulta que acá la cosa no ha mejorado", contó Rivadeneira con lágrimas en los ojos.
Según el relalto del hombre, el fin de semana fue a cuidar autos al centro y, cuando volvió, se dio con que habían violentado y roto una de las pesadas y antiguas puertas de madera del pabellón. "Me dejaron con lo puesto, se llevaron la poquita ropa que tenía y la olla con la que cocinábamos", lamentó. Su mujer contó que una vecina de la zona les acercó una olla para que pudieran prepararl algo de comer.
Además de la cruda historia de Antonio y Cristina, quienes duermen en el piso con una colcha vieja y se protegen del viento con cuatro o cinco pallets de madera, lo que recrudece en el predio del ferrocarril Belgrano es el temor a la rapiñ
Rápidamente viene a la memoria el estado actual de la ex estación El Provincial, ubicada en avenida Roca al 600 y diezmada tras años de abandono. Mirkin aseguró que desconocía esta situación y que, a partir del comienzo de las obras, los responsables de la seguridad del predio son las empresas adjudicatarias Ingeco, Di Bacco y Tensolite.
Además de la estructura desarmable donde funcionaba el auditorio del centro cultural, otras tres edificaciones deberán ser demolidas, reconstruidas y reubicadas: el destacamento policial de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop); un galpón donde funcionaba una mutual de jubilados; y un depósito privado. "Los trabajos preliminares comenzaron hace aproximadamente 15 días, con la limpieza del predio y el armado del obrador. Estábamos esperando la autorización de la empresa Belgrano Cargas para empezar a demoler lo que sea necesario y en una etapa posterior comenzaremos con las excavaciones", explicó Oscar Mirkin, secretario de Obras Públicas de la Provincia.
Según Mirkin, el contrato firmado entre la Provincia y Belgrano Cargas y Logística S.A. establece que todas las superficies que se demuelan o desarmen deberá ser reconstruidas y reubicadas en el predio. "En el caso del auditorio del Juan B. Terán, es probable que se vuelva a armar en el mismo lugar, pero eso está por definirse. Lo que sí es seguro es que todo lo que se reconstruya será puesto en valor, por lo que cuando terminen las obras el centro cultural será mejor de lo que antes era. En el caso de la mutual de jubilados, se demolerá el ala sur (calle Córdoba) y la reconstrucción será anexada hacia el norte. El resto de las edificaciones están todavía en estudio", aseguró el funcionario. Carolina Cazón, directora de Acción Cultural del Ente de Cultura, informó que siguen funcionando cuatro de los ocho talleres que había en el Juan B. Terán, los que se están desarrollando en el edificio central del Ente (San Martín 251).
Hogar dulce hogar
Mientras los obreros de la empresa de demoliciones La Picota removían las chapas para desarmar el auditorio del centro cultural, Antonio Rivadeneira (64 años) y Cristina Pérez (37), mostraban con angustia el saqueo que está sufriendo su nuevo "hogar", en el que ellos se instalaron por no tener vivienda. "No tenemos nada. Hasta hace poco vivíamos en una casilla en Los Pocitos, pero nos robaron todo y nos tuvimos que ir. Pero resulta que acá la cosa no ha mejorado", contó Rivadeneira con lágrimas en los ojos.
Según el relalto del hombre, el fin de semana fue a cuidar autos al centro y, cuando volvió, se dio con que habían violentado y roto una de las pesadas y antiguas puertas de madera del pabellón. "Me dejaron con lo puesto, se llevaron la poquita ropa que tenía y la olla con la que cocinábamos", lamentó. Su mujer contó que una vecina de la zona les acercó una olla para que pudieran prepararl algo de comer.
Además de la cruda historia de Antonio y Cristina, quienes duermen en el piso con una colcha vieja y se protegen del viento con cuatro o cinco pallets de madera, lo que recrudece en el predio del ferrocarril Belgrano es el temor a la rapiñ
Rápidamente viene a la memoria el estado actual de la ex estación El Provincial, ubicada en avenida Roca al 600 y diezmada tras años de abandono. Mirkin aseguró que desconocía esta situación y que, a partir del comienzo de las obras, los responsables de la seguridad del predio son las empresas adjudicatarias Ingeco, Di Bacco y Tensolite.







