La escasez de hierro retrasa obras en construcción y reduce ventas en corralones - LA GACETA Tucumán

La escasez de hierro retrasa obras en construcción y reduce ventas en corralones

Empresarios locales afirmaron que el faltante del material se agudizó en agosto, debido a posibles especulaciones con la exportación. La actividad de los comerciantes del rubro bajó en torno a un 50%. La provisión de cemento aún no se normaliza

10 Sep 2013
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EL ESQUELETO. Los hierros son fundamentales para cualquier tipo de construcción y el retraso en su llegada a Tucumán complica algunos proyectos. LA GACETA / ARCHIVO

El hierro, uno de los materiales básicos para la construcción, escasea desde julio en los corralones de la capital tucumana. Comerciantes entrevistados por LA GACETA aseguraron que el faltante se sintió con mayor intensidad durante agosto. Además, coincidieron en que las fábricas que proveen de material a la plaza local, ubicadas en las provincias de Jujuy, Córdoba y Buenos Aires, retrasaron las entregas y enviaron menos mercadería. Los otros factores mencionados por los comerciantes, y que se conjugaron para provocar la reducción del stock, fueron la suba de los precios de los materiales de la construcción y la creciente demanda impulsada, especialmente, por la obra pública.

Los empresarios coincidieron en que pese a la escasez, se mantuvo estable, entre $ 50 y $ 60, el precio de la varilla de hierro de 10 milímetros por 12 metros. Desde principio de año y hasta septiembre, el valor comercial de esta pieza -la más utilizada en la construcción de viviendas y de obras públicas de baja y mediana escala- registró un incremento cercano al 15%. En tanto, una variación similar tuvo el precio de la bolsa de 50 kilos de cemento, otro de los materiales imprescindibles para la construcción, y que también escasea en los negocios del rubro.

Sin stock Luis Garzón, propietario de un corralón ubicado en la zona sur de San Miguel de Tucumán, afirmó que la demanda de hierro creció en los últimos meses por impulso de la obra pública. "Esto llevó a las fábricas a tener dificultades para abastecer a todos los comerciantes. Hay retrasos de hasta 15 días en las entregas del material. Cuando pedimos, por ejemplo, 300 barras de hierro, nos envían 150", comentó. Además, señaló que la sobredemanda provocó que los fabricantes no tengan margen para cumplir con los pedidos comerciales y para reponer su propio stock.

Por su parte, el empresario Adrián Saravia remarcó que el año pasado no hubo faltante de hierro ni de cemento, y que este fenómeno actual le provocó pérdidas comerciales cercanas al 50%. "El problema se repite en los corralones chicos. Lo que ocurre es que hay empresas constructoras, vinculadas a obras públicas, que compran grandes cantidades de hierro, y de otros materiales, para pelearle a la inflación. Entonces se inmoviliza material en los corralones, que no pueden vender a sus clientes de todos los días", resaltó.

Una situación similar describió el comerciante del sector, Alfredo Santillán, quien afirmó que la baja de las ventas, a causa de la escasez de productos básicos, afecta la rentabilidad de los comercios, ya que se acumulan deudas de pedidos comerciales y de impuestos. "Cuando no encuentran algún material básico como el hierro y el cemento, los clientes que hacen compras chicas directamente se van y no llevan nada. Esta escasez nos perjudica porque perdemos la posibilidad de vender en el día a día", subrayó.

Posibles explicaciones

La escasez de hierro tendría varias razones. El presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción (CTC), Alberto Guardia, señaló como posibles causas variables especulativas, relacionadas con la exportación del material. "Las fábricas que producen hierro en el país son extranjeras, en especial de capitales brasileños. Lo que podría haber ocurrido es que intentaron aumentar el precio del hierro y no consiguieron el permiso de las autoridades nacionales. Esto podría haber llevado a que se especule con la provisión del producto en el mercado interno", analizó. Además, interpretó que el faltante tendría relación con una reciente sobredemanda de hierro, y de cemento, por parte de empresas constructoras brasileñas.

Lo cierto es que los problemas de abastecimiento que afectan al sector de la construcción impactan, no sólo en las ventas de los corralones locales, sino también en la dinámica de las empresas constructoras, que desarrollan obras públicas y privadas en la provincia. Manuel Alberto Álvarez, directivo de la CTC, afirmó que, en los últimos meses, se registraron casos de compañías que retrasaron sus plazos de obras y de otras que suspendieron sus trabajos, como consecuencia del faltante de materiales básicos. "Si no se normaliza en breve la provisión de hierro y de cemento, se atrasarán las obras y caerá la rentabilidad de las empresas del sector. Los principales afectados serán los trabajadores, ya que sus empleos no tendrán continuidad y no podrán cobrar los salarios. Además, los empresarios se verán obligados a gastar más de la cuenta", advirtió Álvarez.

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