"Aquí nunca se secuestró ni se mató a nadie"

"Aquí nunca se secuestró ni se mató a nadie"

José "Chenga" Gómez aseguró que en la casa en la que excavaron funcionó un comedor infantil que había instalado "Liliana" Medina. "Se dicen tantas cosas pero yo me remito a la verdad", dijo el hombre a una radio riojana, al referirse a las versiones de que en sus terrenos enterraron mujeres

POZO CIEGO. Policías sacan una tapa para iniciar la búsqueda en La Rioja. FOTO GENTILEZA / JORGE TORRES POZO CIEGO. Policías sacan una tapa para iniciar la búsqueda en La Rioja. FOTO GENTILEZA / JORGE TORRES
16 Agosto 2013
José Fernando "Chenga" Gómez no se quedó callado. Pidió que respeten la memoria de su madre, Irma "Liliana" Medina, y afirmó que su familia no tiene un patrimonio abultado. Sin embargo, admitió que vendieron varias propiedades.

"Chenga" habló ayer en un programa de Radio Fénix de La Rioja sobre las excavaciones realizadas el miércoles por la división Trata de Personas de Tucumán, en el fondo de una casa que perteneció a Medina. Los policías seguían una pista que indicaba que allí habrían arrojado fetos de las prostitutas obligadas a abortar, y tal vez algún cuerpo. Concretamente, buscaban a Marita Verón.

Medina y sus hijos fueron acusados por la desaparición de Marita, ocurrida el 3 de abril de 2002. En diciembre del año pasado la Justicia tucumana los absolvió, y el expediente se encuentra en la Corte Suprema de la provincia.

La vivienda en la que se realizaron las excavaciones está ubicada en el barrio Nueva Rioja, una cuadra detrás del predio en el que funcionaba el boliche "Candy", donde supuestamente tuvieron cautiva a Marita. Una mujer le había relatado a principios de año al comisario Julio Fernández, jefe de la división Trata de Personas, que en el pozo ciego de esa casa arrojaban los fetos. El resultado de las excavaciones fue negativo; los especialistas trabajaron seis horas en el lugar, pero no hallaron nada. Rodolfo Silvera, el actual propietario de la casa, contó que le había comprado el terreno a Medina hace cinco años por $ 8.000, y que pagó cuotas de $ 300 hasta el año pasado. Los vecinos, por su parte, comentaron que allí solían vivir algunas de las chicas que trabajaban en el prostíbulo, cuidadas por un empleado de Medina.

"Aquí nunca se secuestró ni se mató a nadie ni nada parecido. No van a tener nunca una prueba porque no pasó, y si tengo que morir por una verdad lo voy a hacer", aseguró "Chenga".

El hombre dijo que su madre usó esa vivienda para instalar un comedor infantil, en el que le daba de comer a los chicos del barrio. "Tuvimos que vender varias propiedades al punto que no nos quedó casi nada y eso es un tema secundario", expresó. Gómez dio la entrevista radial de ayer "en memoria de su madre", quien murió en febrero cuando estaba detenida por una causa por drogas. "Nadie va a negar que mi mamá nos daba de comer sin pedirle nada a nadie". enfatizó.

"No tengo odio ni rencor, pese a que mi madre se murió en una cárcel por todo el sufrimiento y el dolor que nos causaron. Se dicen tantas cosas pero yo me remito a la verdad y estoy preparado para todo", dijo Gómez.

Un pozo sin salida José D'Antona, uno de los abogados de Susana Trimarco (madre de Marita), dijo que le quedaron muchas dudas luego de la excavación, a pesar de que el resultado fue negativo. "Es un pozo que tiene un sólo hueco en la tapa, sin conexión a nada. Los especialistas nos dijeron que efectivamente fue rellenado", comentó.

Su colega, Carlos Garmendia, de la fundación María de los Ángeles, aseguró que todos los terrenos que se encuentran ubicados en el fondo de una línea de prostíbulos que estaban al costado de la ruta 38, eran de Medina. "'Chenga' y Carlos Luna (empleado de Medina) los estuvieron vendiendo la semana pasada", afirmó el abogado.

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