Isabel Fontanarrosa: Correcaminos

La jugadora de Cardenales es una referente en el rugby nacional. Su historia.

14 Julio 2013

Cada mundo tiene sus propios ídolos. Lionel Messi podrá ser considerado un semidiós desde Argentina hasta Japón, pero si se sondea entre las chicas que eligieron la ovalada en Tucumán, "La Pulga" no tiene mucho que hacer frente a Isabel Fontanarrosa. O "Isa", como la llaman todos. La velocidad de la wing es uno de los principales argumentos de Cardenales para ser, por lejos el equipo de rugby femenino más fuerte de la región y uno de los mejores del país: apenas vislumbra un hueco, sale disparada hacia el ingoal contrario como si la tierra se abriera detrás de ella. Y llega en un 9 de cada 10 intentos. La única oportunidad de frenarla es cuando está empezando a ganar vuelo. Después, olvidate.

Pero "Isa" es una chica de acá a la vuelta, tan terrenal como cualquier hija de vecino, y si bien no le disgusta, el mote de ídola no deja de ponerla incómoda. "Por supuesto que es lindo, pero a veces te pasan cosas que te cuesta creer. Chicas de acá que recién empiezan y escuchás que cuchichean 'mirá, ahí va la Isa'. Cuando empezamos a jugar el torneo Valentín Martínez con el seleccionado nos miraban de reojo, pero después que lo ganamos, ya nos pedían la ropa, autógrafos, fotos. A mí esas cosas me ponen bordó, porque me siento de lo más normal", confiesa una de las cinco Pumas "purpuradas".

El año pasado, también se ganó el aplauso en la cancha de Vélez, durante una exhibición previa al amistoso entre Los Pumas y Stade Francais. "Nos dijeron que hiciéramos un partido tribunero. Y cuando me tiré en palomita para hacer un try, algunos comenzaron a gritar 'Sieeete, sieeete'", recuerda, y luego explica que ese es el número que usa cuando puede, porque a su papá le gusta. Además, el 7 era el que identificaba a Santiago Gómez Cora, tryman histórico del Circuito Mundial de Seven y hoy entrenador de Las Pumas.

La primera de la historia

El dorsal no es lo único que comparte con este último. Los cuatro tries que le endosó a Trinidad y Tobago en el cierre del Seven de Houston la convirtieron en la try woman del seleccionado argentino en el Circuito Mundial Femenino. "En el futuro vendrán otras que hagan más tries, pero ninguna me va a quitar el honor de haber hecho el primero de Las Pumas en el Circuito", se ríe la goleadora, que en las tragamonedas de Las Vegas no pudo pegar el jackpot que le permitiera comprar la casa rodante en la que sueña vivir algún día. "Tengo tanta mala suerte que me lesioné sola y las chicas me dejaron en la silla de ruedas pidiendo limosna en la calle. Parecía la 'vieja de las palomas' de Mi Pobre Angelito".

Otros tiempos

Aunque Catamarca reclama su patria potestad, la verdad es que Isa nació en Tucumán. "Ni catamarqueña ni tucumana. Santamariana", asegura ella. Aprovechando la cercanía, cruzaba la frontera todos los fines de semana para jugar vóley, su primer amor, en nuestra provincia. "Me apasiona jugarlo. En 2004 se creó el club Fundarte, y me hice el pase para jugar ahí. Pero a las otras chicas que iban a llegar se les complicó destrabar el suyo, así que además de ser la primera jugadora de Fundarte, ¡por un tiempo también fui la única!", rememora .

Una sola disciplina no le alcanzaba, así que al mismo tiempo practicaba atletismo, lo que en parte explica su velocidad superior. Finalmente se radicó en Tucumán para estudiar Arquitectura, pero no tardó en darse cuenta que lo suyo venía por otro lado,. Así empezó la carrera de Educación Física, donde finalmente conoció el óvalo.

"Al principio éramos poquitas, pero me divertía mucho. Ahí estaba con Mirta Cabrera (la primera Puma tucumana), y después llegaron Rita Cazorla y Silvana Gómez Juárez (hoy jugadoras de Las Pumas). Las jodía con que eran las nuevas, pero ellas ya jugaban hace rato, así que en la primera pelota que agarré me tacklearon entre las dos", cuenta entre risas, y afirma que solo se sintió jugadora de rugby cuando descubrió "el placer de tacklear".

El trabajo de referente es a tiempo completo y le impide descuidarse, aunque confía en recibirse de profesora antes de fin de año: "...y si algún día la vida me da dinero, a lo mejor me compro mi casa rodante".

PUNTO DE VISTA, por Rudy Medina

La carta ganadora

Es una jugadora privilegiada. Maneja muchas destrezas, es buena en la toma de decisiones, tiene un tackle muy ofensivo y una velocidad impresionante. Pero más allá de sus virtudes físicas y técnicas, es una chica que trabaja con mucha dedicación y compromiso. Sin eso, no sería lo que es. 

No diría que es una Maradona del rugby, porque su función no es la de crear el juego, pero sí una Batistuta, porque con ella tenés el try asegurado. Y eso al final de cuentas es lo más se nota. Por eso, aunque haya otras jugadoras también muy completas en Tucumán, "Isa" es la ídola de las chicas que hoy juegan al rugby. Las más pequeñas sobre todo, quieren ser como ella. 

Ella se destaca mucho porque juega a un nivel y una velocidad internacionales en un país en el que el rugby femenino recién está empezando a desarrollarse. 

Por eso se debe apuntar a que las chicas que vayan a jugar en Las Pumas comiencen a prepararse de esa manera, para poder estar a la altura de las potencias en los torneos internacionales de Seven y en el Mundial.

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