Calles con agua

Verdaderos lagos que son un problema para los conductores y peatones que transitan por nuestra ciudad.

09 Octubre 2003
En varias esquinas de nuestra ciudad es posible observar la existencia permanente de verdaderos lagos de agua fangosa. Como están allí tanto en invierno como en verano, sin ninguna conexión con las lluvias, es lógico pensar que provienen de afloramientos que alguna vez debieran yugularse. El líquido en la calle genera, además, problemas para los conductores y para los peatones, como es sobremanera conocido. Los primeros, por tratar de esquivar el charco pueden arriesgarse a un accidente, y los segundos se ven obligados a esmerarse para mantener el equilibrio al cruzar la calzada. Eso cuando no reciben, en sus ropas, el chorro que levantan los automotores a su paso. No debe olvidarse que el agua estancada sobre su superficie constituye uno de los factores que acarrean mayor daño a la adecuada conservación del pavimento (que en nuestra ciudad ya está bastante deteriorado).
Como el problema no es nuevo y tiene expresivas muestras tanto en el casco urbano como en los barrios de esta capital, nos parece que sería oportuno proceder a corregirlo, en lugar de dejar que siga causando daños durante meses y hasta años.

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