"Es un ambiente peligroso para los chicos"

31 Marzo 2013

"Griselda está muy bien, es como si estuviera sintiendo todo el apoyo que le han brindado los tucumanos en estos últimos días", cuenta Natalia, una de las cuidadoras de la niña cuya historia conmovió en los últimos días. Griselda, oriunda de un pueblo ubicado en el límite de Argentina con Bolivia, lleva 1.016 días viviendo en la sala 7 del hospital de niños. Y aunque ya podría haber sido dada de alta, no se puede ir porque su caso está en manos de la Justicia: su madre murió y su padre, golpeado por la situación y sin recursos, optó por darla en adopción. A pesar de ello la visita todas las semanas.
Natalia, una de las cuidadoras del nosocomio, está en contra de que los chicos tengan que vivir en una sala hospitalaria. "Es un ambiente peligroso para aquellos chicos que están sanos y no tienen donde ir. Griselda, por ejemplo, vive padeciendo infecciones intrahospitalarias y eso no ayuda su estado de salud. Ella necesita salir. Lo ideal sería que una familia la adopte, o que se le pueda dar una casa y una ayuda al padre para que se haga cargo de la nena", remarca. Si bien aparecieron muchos interesados en adoptarla, hasta ahora no hay demasiadas novedades. "Hubo una mujer interesada, pero después desistió porque la niña necesita una atención especial de su salud", resalta. Recuerda otro caso similar al de Griselda: "sucedió hace un par de años, el niño se llamaba Ezequiel y tenía cinco años. Padecía un daño neurológico y estaba abandonado en el hospital. Una de las cuidadoras logró adoptarlo".


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