Simpáticos de día, alegres y fiesteros de noche
La banda tocó el viernes a la noche en Tafí del Valle y, aunque se demoró más de dos horas en salir al escenario, dio un show que dejó a todos contentos y bailando. Horas antes, los músicos habían paseado por la villa y aceptado con buena onda firmar autógrafos y posar para las fotos.
¡A MOVER EL CUERPO! Los Auténticos salieron a tocar alrededor de las 23.30 y cantaron una seguidilla de clásicos que todo el público coreaba. FOTOS DE DIEGO ARAOZ / ESPECIAL PARA LA GACETA
17 Febrero 2013 Seguir en 

Y bueno: esto de viajar todas las semanas se vuelve complicado. Entre un avión y otro, pueden deslizarse algunos olvidos o descuidos, como el que le ocurrió a "Cucho" Parisi, cantante y líder de Los Auténticos Decadentes, que al llegar el viernes a Tafí del Valle se dio con que había dejado en su casa de Buenos Aires nada menos que la pasta de dientes. Entonces debió abandonar la comodidad del hotel en el que se había alojado junto con sus compañeros para salir a hacer compras en la villa veraniega. Y esa fue la primera imagen que turistas y lugareños tuvieron del frontman: él, perdido entre las góndolas de un almacén, buscando un Odol grande.
El desembarco de Los Auténticos trastornó -en un buen sentido- a Tafí: no sólo porque a varios de sus integrantes se los pudo ver paseando por sus calles y locales, sino porque, además, hicieron gala de la mejor onda posible. Siempre sonrientes, los músicos aceptaron de buen talante firmar autógrafos a cuanto adolescente se les acercara, posar para las cámaras junto a mozos y comerciantes y hasta perderse entre grupos de amigos o familiares para alguna instantánea.
Esa misma simpatía y alegría se trasladó más tarde al escenario montado sobre la avenida Perón, la principal de la villa, en el que el grupo más fiestero del país le puso tanto calor y baile a la noche que el público les perdonó que hubieran empezado el recital dos horas y media después de lo convenido (el espectáculo estaba programado para las 21, pero comenzó a las 23.30).
Previo segmento de folclore y una batalla de DJs, los Decadentes arrancaron con la enérgica "Somos" y continuaron con "Los piratas", "Pendeviejo", "Besándote", "La prima lejana", "Viviré por siempre", "Yo no soy tu prisionero" y "El gran señor", entre muchísimos otros clásicos. Ni bien pisaron el escenario, los cientos de personas que los esperaban sentados se pararon e iniciaron un baile que no se interrumpió ni un minuto durante las casi dos horas de espectáculo. El grupo percibió que su buena onda había contagiado al público y se despidió elogiando la belleza de Tafí, pero destacando que la gente que lo recorre es todavía más conmovedora que el paisaje.
El desembarco de Los Auténticos trastornó -en un buen sentido- a Tafí: no sólo porque a varios de sus integrantes se los pudo ver paseando por sus calles y locales, sino porque, además, hicieron gala de la mejor onda posible. Siempre sonrientes, los músicos aceptaron de buen talante firmar autógrafos a cuanto adolescente se les acercara, posar para las cámaras junto a mozos y comerciantes y hasta perderse entre grupos de amigos o familiares para alguna instantánea.
Esa misma simpatía y alegría se trasladó más tarde al escenario montado sobre la avenida Perón, la principal de la villa, en el que el grupo más fiestero del país le puso tanto calor y baile a la noche que el público les perdonó que hubieran empezado el recital dos horas y media después de lo convenido (el espectáculo estaba programado para las 21, pero comenzó a las 23.30).
Previo segmento de folclore y una batalla de DJs, los Decadentes arrancaron con la enérgica "Somos" y continuaron con "Los piratas", "Pendeviejo", "Besándote", "La prima lejana", "Viviré por siempre", "Yo no soy tu prisionero" y "El gran señor", entre muchísimos otros clásicos. Ni bien pisaron el escenario, los cientos de personas que los esperaban sentados se pararon e iniciaron un baile que no se interrumpió ni un minuto durante las casi dos horas de espectáculo. El grupo percibió que su buena onda había contagiado al público y se despidió elogiando la belleza de Tafí, pero destacando que la gente que lo recorre es todavía más conmovedora que el paisaje.







