Buscando el instante en que el hombre se envilece

El mejor libro de cuentos de 2012 según los lectores de El País.

MADRILEÑO. Javier Marías, un escritor que no acepta premios institucionales. MADRILEÑO. Javier Marías, un escritor que no acepta premios institucionales.
10 Febrero 2013

Relatos

MALA ÍNDOLE

JAVIER MARÍAS

(Alfaguara - Buenos Aires)

¿En qué instante el hombre envilece su condición? Javier Marías pauta este interrogante como eje de su antología de treinta relatos extensos, aceptados y aceptables, de acuerdo a la publicación anterior de los textos que integran el volumen y a la autocrítica del creador madrileño. El volumen manifiesta que el ser finito fluctúa entre la antinomia del bien y el mal, fuerzas que convergen en su vida y en sus decisiones. Jekyll y Hide palpitan en la esencia humana, que bucea en lo oscuro y transgresor, suponiendo el abandono del paraíso y la llegada a las zonas de lo diabólico.

La narrativa del autor español presenta en cada historia un planteo totalmente cotidiano, el cual se ve truncado, en forma abrupta, por un elemento extraño que emana de la profunda interioridad humana o de la vacilación entre lo fantástico y lo real.

En el primer cuento el protagonista sella el secreto del guardián fantasmagórico, el cual presenta in aeternum su dimisión. El destino circular pondrá al joven en el esotérico sitial del Santiesteban. Sin explicación autoral, solo el hilo interpretativo del lector lo llevará a Gualta, el alter ego, tal vez el espejo deformado del protagonista, el retrato demoniaco de Dorian Gray, el Doble retorcido que se amalgama al final del texto con la esencia maliciosa del personaje enunciador.

"La canción de Lord Rendall" potencia la dupla víctima-victimario y la vacilación entre el testigo o el ejecutor del asesinato, tal vez el desdoblamiento de la voz de conciencia que enlaza el remordimiento con la locura. De la misma manera en "Un epigrama de lealtad" renueva una dicotomía propia de la condición humana: "príncipe y mendigo", célebre en la narrativa de Oscar Wilde, la visión del observador, el pordiosero -erudito desnaturaliza la tipificación de "la pobreza-riqueza / sabiduría - ignorancia" y la Hybris, la soberbia, sancionada con creces por los dioses griegos, altera la visión del personaje central de la historia.

En "Mala índole", cuento extenso que da nombre a la antología, la culpa persigue a Ruiberriz. Las luces de Hollywood iluminan la nostalgia y el desliz, el pasado errático del protagonista, el cual ha sido el doble de Elvis Presley en la película "Diversión en Acapulco". No es Elvis pero parece. Lo más bajo de la condición humana transita el mundo real, contraparte pútrida de los ensueños de la luces de la cámara. Consciente de su condición marginal, y de su esencia ruin, deberá peregrinar por senderos oscuros en la huida permanente de sus fantasmas.

El universo de Marías, denso en esencia y genial en su construcción, presenta una galería de personajes y situaciones que fluctúan entre lo sobrenatural y lo natural, lo esotérico y la realidad alienante. La agonía, elemento inherente al ser humano, lleva a los personajes a luchar contra de su desgarrada condición. Los pasos fallidos los harán arribar una y otra vez a las fronteras de la perversión, no logrando sustraerse de su "mala índole".

© LA GACETA

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MELINA MOISÉ

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