Sé muy poco de ella. Sé que es mujer, que apenas bordea los 30 años y que debe haber quedado ciega hace poco.
Fue el miércoles pasado, cuando el cielo se nubló por partes y se largó la lluvia. También había sol, y antes de que los tramposos sacaran la billetera, el arcoiris ya estaba en el cielo. Enorme. Brillante. Desde el balcón repartía la mirada entre el alegre regalo (siempre nos transporta a la infancia) y las expresiones de los caminantes. Se detenían, perdían el apuro, sacaban fotos. Los más fascinados eran los chicos, colgados de pantalones y solapas para mirar un ratito más. Creo que hasta desaparecieron los bocinazos.
Y apareció ella, novata en el arte de caminar con bastón blanco. "Tac, tac, tac", se escuchaba desde el cuarto piso. Evidentemente (qué palabra inadecuada), era un bastón improvisado y pesado; pensé que algún familiar se lo debió haber hecho rápidamente para que pudiera salir a la calle.
¿Se habrá enterado del arcoiris? ¿Qué habrá sentido al oír la palabra de bocas ajenas? Se chocó primero con una pared y después con algunos de los que se habían frenado en la vereda. La miraron, vieron por última vez el cielo, agacharon la cabeza y volvieron a caminar. Yo hice lo mismo.
Fue el miércoles pasado, cuando el cielo se nubló por partes y se largó la lluvia. También había sol, y antes de que los tramposos sacaran la billetera, el arcoiris ya estaba en el cielo. Enorme. Brillante. Desde el balcón repartía la mirada entre el alegre regalo (siempre nos transporta a la infancia) y las expresiones de los caminantes. Se detenían, perdían el apuro, sacaban fotos. Los más fascinados eran los chicos, colgados de pantalones y solapas para mirar un ratito más. Creo que hasta desaparecieron los bocinazos.
Y apareció ella, novata en el arte de caminar con bastón blanco. "Tac, tac, tac", se escuchaba desde el cuarto piso. Evidentemente (qué palabra inadecuada), era un bastón improvisado y pesado; pensé que algún familiar se lo debió haber hecho rápidamente para que pudiera salir a la calle.
¿Se habrá enterado del arcoiris? ¿Qué habrá sentido al oír la palabra de bocas ajenas? Se chocó primero con una pared y después con algunos de los que se habían frenado en la vereda. La miraron, vieron por última vez el cielo, agacharon la cabeza y volvieron a caminar. Yo hice lo mismo.








