UNIDOS POR LA MISMA PASIÓN. Josefina Manzur y Ricardo Piola comparten muchas horas junto a sus hijas Josefina y Martina en La Foresta. Las nenas están dando sus primeros pasos en la equitación.
22 Enero 2013 Seguir en 

Nacieron entre los caballos y llevan el hipismo en la sangre. Pedro y Lourdes Solórzano, Josefina y Martina Piola, y María Florencia Laitán Niel heredaron la pasión por la equitación de sus padres. Los cinco son hijos de jinetes y amazonas y prácticamente se criaron dejando vallas en el camino. "Nuestra pasión por la equitación nació desde que estábamos en la panza de mi mamá. Estar al lado de los caballos es algo que nos encanta y por eso disfrutamos en familia este deporte tan hermoso", cuentan Lourdes (10 años) y Pedro (13), que son descendientes de Lourdes Cossio y de Raúl Solórzano.
"Es una gran ventaja que papá y mamá monten. En casa, todos hablamos el mismo idioma y tenemos esa pasión que se necesita para poder vivir este deporte", reveló Pedro, que en 2012 se consagró subcampeón en el torneo Internacional de Caballos Compartidos que se realizó en Paraguay.
Josefina (8) y Martina (6), hijos de Josefina Manzur y de Ricardo Piola, están dando sus primeros pasos. "Monto desde que tengo dos años, pero recién hace un año lo estoy haciendo como deporte. Ya participé en algunos concursos internos en La Foresta para Iniciados", aseguró "Jose", que se divierte junto a sus caballos "Zafira" y "Tormento". Su hermana disfruta tanto adentro como afuera de las pistas. "Me encanta bañarlos, darle de comer y sacar a caminar a los caballos. Cuando sea grande quiero ser amazona de Primera y saltar en todo el mundo", se ilusiona Martina.
Mamá Josefina está fascinada con sus nenas y espera que Catalina (3 años), su tercera hija, siga por el mismo camino. "El hipismo es mucho más que un deporte, es una pasión. Sólo lo podemos entender los que montamos. El contacto con el animal es lo mejor que le puede pasar a los chicos. Crea un vínculo increíble. Mis hijas siempre estuvieron al lado de un caballo. Primero en la panza, luego en el 'cochecito' y ahora, desde el mejor lugar, montándolo. Estoy orgullosa y feliz de tener una familia hípica", asegura la experimentada amazona.
"Siempre acompañé a mis padres a montar y cuando tenía dos años ya me compraron mis primeros ponys, 'Panchita' y 'Tobianito'. A medida que pasó el tiempo, mi pasión fue creciendo", reveló María Florencia (16 años), hija de Florencia Niel Puig y del consagrado Alejandro Laitán.
"Actualmente compito en pruebas de 1 metro y de 1,10. Me siento orgullosa de practicar este deporte, que me llevo a saltar en Paraguay, Brasil y en muchas provincias de la Argentina. Soy feliz de compartir la misma pasión de mis padres, porque el hipismo es un deporte excepcional", agregó.
Pedro, Lourdes, Josefina, Martina y Florencia son herederos de una pasión.
"Es una gran ventaja que papá y mamá monten. En casa, todos hablamos el mismo idioma y tenemos esa pasión que se necesita para poder vivir este deporte", reveló Pedro, que en 2012 se consagró subcampeón en el torneo Internacional de Caballos Compartidos que se realizó en Paraguay.
Josefina (8) y Martina (6), hijos de Josefina Manzur y de Ricardo Piola, están dando sus primeros pasos. "Monto desde que tengo dos años, pero recién hace un año lo estoy haciendo como deporte. Ya participé en algunos concursos internos en La Foresta para Iniciados", aseguró "Jose", que se divierte junto a sus caballos "Zafira" y "Tormento". Su hermana disfruta tanto adentro como afuera de las pistas. "Me encanta bañarlos, darle de comer y sacar a caminar a los caballos. Cuando sea grande quiero ser amazona de Primera y saltar en todo el mundo", se ilusiona Martina.
Mamá Josefina está fascinada con sus nenas y espera que Catalina (3 años), su tercera hija, siga por el mismo camino. "El hipismo es mucho más que un deporte, es una pasión. Sólo lo podemos entender los que montamos. El contacto con el animal es lo mejor que le puede pasar a los chicos. Crea un vínculo increíble. Mis hijas siempre estuvieron al lado de un caballo. Primero en la panza, luego en el 'cochecito' y ahora, desde el mejor lugar, montándolo. Estoy orgullosa y feliz de tener una familia hípica", asegura la experimentada amazona.
"Siempre acompañé a mis padres a montar y cuando tenía dos años ya me compraron mis primeros ponys, 'Panchita' y 'Tobianito'. A medida que pasó el tiempo, mi pasión fue creciendo", reveló María Florencia (16 años), hija de Florencia Niel Puig y del consagrado Alejandro Laitán.
"Actualmente compito en pruebas de 1 metro y de 1,10. Me siento orgullosa de practicar este deporte, que me llevo a saltar en Paraguay, Brasil y en muchas provincias de la Argentina. Soy feliz de compartir la misma pasión de mis padres, porque el hipismo es un deporte excepcional", agregó.
Pedro, Lourdes, Josefina, Martina y Florencia son herederos de una pasión.







