La inflación no deja en paz ni a los muertos

El servicio de sepelio para particulares costará este año $ 10.500 promedio; el precio del abono mensual rondará entre $ 50 y $ 70. El incremento de la tarifa de la prestación estándar fue de un 25% promedio en 2012, según la asociación empresarial.

EL DE MAYOR PESO. El cajón representa un 40% del total del costo de la asistencia de las funerarias. El precio puede llegar a alcanzar los $ 4.000. LEVANTE-EMV.COM
EL DE MAYOR PESO. El cajón representa un 40% del total del costo de la asistencia de las funerarias. El precio puede llegar a alcanzar los $ 4.000. LEVANTE-EMV.COM
11 Enero 2013
Ni la muerte se salvó de la inflación. Encontrarse con el fallecimiento de un ser querido no sólo acarrea tristeza y dolor interminable, sino también implica un costo que se incrementa al mismo ritmo que los precios de alimentos y de los servicios.

La asistencia funeraria se encareció en los últimos años arriba de un 25% y ya se espera aplicar un ajuste de más de un 30%, anunciado a nivel nacional, en los próximos meses. "La inflación nos afecta también", enfatizó Vicente Varela, vicepresidente de la Asociación Tucumana de Empresarios Fúnebres (ATEF), al justificar las subas.

En la provincia, de acuerdo con las últimas cifras que maneja el sector, se llegó a los 600 "siniestros" mensuales, los que fueron atendidos por las más de 20 empresas asociadas a la entidad. Esa cobertura incluyó el valor del ataúd, el velatorio en sala o domicilio particular, carroza, servicio de atención y trámites municipal y en Registro Civil.

Para adquirir un paquete básico, los familiares debieron abonar $ 7.800 promedio durante el año pasado, alrededor de un 25% de variación respecto de 2011. Ese pago se efectúa de manera directa y en el momento de la defunción.

"Tener una empresa funcionando las 24 horas, los 365 días del año, personal y un parque automotor que responda, tiene su costo. Para esto no hay horario", comentó Ricardo Mora, de la firma local Ricardo C. Mora.

En los planes de previsiones, el servicio fúnebre de a poco deja de ser un gasto fijo en la economía familiar, destacaron los empresarios del sector. "Le dan otro valor a la muerte, al velatorio. Hoy es más práctico", describió uno de los propietarios, que pidió mantener en reserva su nombre. El empresario comentó que, actualmente, los deudos se inclinan a saltear el velatorio del difunto, debido al encarecimiento del servicio.

Se prevé para este año que la tarifa se incremente a $ 10.500 promedio para iguales condiciones de cobertura, un precio que se equipararía a la tendencia alcista de los valores de los insumos y los componentes que se incluyen en la atención empresarial, entre ellos, el ataúd.

El féretro representa un 40% del total del valor de la asistencia de las funerarias. Justamente, el cajón sufrió una variación porcentual similar al precio del servicio y alcanzará un costo de $ 4.000 aproximadamente, según las proyecciones efectuadas por los empresarios de la actividad. En la actualidad, las compañías de sepelio compran los cajones a constructoras de Tucumán, Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

Ante el reajuste tarifario, las empresas -además- aguardan una adecuación del acuerdo con el Instituto de Previsión y Seguridad Social (IPSS). Según informaron, a partir del convenio con el Subsidio de Salud se estableció un servicio estándar a unos $ 6.000.

Per cápita
El seguro o abono mensual de sepelio formó parte históricamente de la economía familiar. Sin embargo, en los últimos años ese gasto fijo está siendo reconsiderado por los tucumanos en la actualidad debido a los incrementos de las afiliaciones. Actualmente, por cada integrante de la familia se abona a la empresa prestadora del servicio fúnebre entre $ 50 y $ 70.

Temas Tucumán
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios