Después de las Fiestas llega la temporada baja en las ventas comerciales. Como una estrategia para atraer clientes, en estos días aparecen en las vidrieras anuncios de liquidación, la gran mayoría de ellos expresados en inglés. Por ejemplo, se lee "sale off 50 %", en lugar de "liquidación 50 % de descuento".
Podría decirse que el anuncio en inglés permite economizar en cantidad de letras, los caracteres alcanzan mayor tamaño y son más visibles a la distancia. Pero, en realidad, la costumbre de publicitar en inglés responde a otras razones menos prácticas, más vinculadas a la colonización cultural y al esnobismo.
Según el diccionario, un esnob (del inglés "snob") es la persona que imita con afectación las maneras, opiniones, etc., de aquellos a quienes considera distinguidos. Es decir que -a criterio de los vendedores minoristas de mercaderías varias- suena más distinguido estar a la moda y poner el "sale off" en lugar de cualquier equivalente en castellano, que podría sonar "ordinario".
El uso del inglés en la publicidad, como un maquillaje de distinción, no es algo nuevo sino que aparece ya en los primeros avisos que publicaron los medios gráficos argentinos (y del resto del mundo de habla hispana), hace alrededor de un siglo. Antes lo hizo la radio, más tarde la televisión. Parece ser una modalidad tan ridícula como efectiva, porque continúa utilizándose hasta la fecha. La parodian Les Luthiers, en este caso usando una especie de francés, cuando en La Tanda anuncian: "Chacket pour la minorie: ¡flor de relós!"
Podría decirse que el anuncio en inglés permite economizar en cantidad de letras, los caracteres alcanzan mayor tamaño y son más visibles a la distancia. Pero, en realidad, la costumbre de publicitar en inglés responde a otras razones menos prácticas, más vinculadas a la colonización cultural y al esnobismo.
Según el diccionario, un esnob (del inglés "snob") es la persona que imita con afectación las maneras, opiniones, etc., de aquellos a quienes considera distinguidos. Es decir que -a criterio de los vendedores minoristas de mercaderías varias- suena más distinguido estar a la moda y poner el "sale off" en lugar de cualquier equivalente en castellano, que podría sonar "ordinario".
El uso del inglés en la publicidad, como un maquillaje de distinción, no es algo nuevo sino que aparece ya en los primeros avisos que publicaron los medios gráficos argentinos (y del resto del mundo de habla hispana), hace alrededor de un siglo. Antes lo hizo la radio, más tarde la televisión. Parece ser una modalidad tan ridícula como efectiva, porque continúa utilizándose hasta la fecha. La parodian Les Luthiers, en este caso usando una especie de francés, cuando en La Tanda anuncian: "Chacket pour la minorie: ¡flor de relós!"
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